El juicio por la desaparición de Loan Peña, el niño correntino que hoy tendría 7 años, comenzó este lunes en el predio del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, en la capital provincial, con una fuerte controversia procesal. Antes de que se iniciara la lectura de la síntesis del requerimiento de elevación a juicio contra los 17 acusados, la fiscalía solicitó la detención de uno de los imputados debido a su ausencia en la audiencia.
Los fiscales federales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel pidieron el arresto del psicólogo de la Fundación Dupuy, Esteban Rossi Colombo, quien ya había estado detenido en el marco de esta investigación por falso testimonio, pero afrontaba el juicio en libertad. El planteo se produjo luego de que se constatara que el acusado no estaba presente en la sala ni conectado de manera remota.
Ante esta situación, el tribunal integrado por los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco declaró a Rossi Colombo en rebeldía y ordenó su inmediata detención.
El pedido de arresto y el inicio del debate
La fiscalía también solicitó la detención preventiva de otros imputados vinculados a la Fundación Dupuy que llegaron al proceso en libertad. Sin embargo, los magistrados rechazaron ese planteo y permitieron que continúen afrontando el juicio bajo las condiciones procesales vigentes.
Tras resolver esa incidencia, la audiencia avanzó con la lectura de una síntesis de la elevación a juicio, instancia que también generó cuestionamientos por parte de varios abogados defensores.
El debate estaba previsto para comenzar a las 9, pero se inició con más de una hora de demora. Parte de los acusados arribaron al predio de Gendarmería pocos minutos antes del inicio formal de la audiencia.
Los principales acusados presentes
Entre los primeros en ingresar a la sala estuvieron María Victoria Caillava, exfuncionaria del municipio de 9 de Julio, y su esposo, el exmarino de la Armada Argentina Carlos Pérez, ambos acusados por la presunta sustracción y posterior ocultamiento de Loan.
Poco después llegó Laudelina Peña, tía del niño desaparecido, quien se ubicó junto a Caillava. También participaron del juicio Antonio Benítez, tío político de Loan; Daniel “Fierrito” Ramírez; y su esposa, Mónica del Carmen Millapi, quien sigue el debate de manera virtual.
En la sala también estuvo presente Nicolás “El Americano” Soria, integrante de la Fundación Dupuy, imputado por presunto entorpecimiento de la investigación, falso testimonio, usurpación de títulos y otros delitos.
El rol de Rossi Colombo en la investigación
La orden de detención contra Rossi Colombo se suma a los antecedentes judiciales que ya pesaban sobre él dentro de la causa. En septiembre de 2024, la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, había dispuesto su arresto en Tucumán tras un pedido de la fiscalía federal, que lo acusó de falso testimonio.
La detención se produjo después de una declaración en la que, según la investigación, incurrió en diversas contradicciones respecto de hechos relevantes para el expediente.
El psicólogo quedó bajo sospecha por su intervención en un episodio ocurrido después de la desaparición de Loan. Junto con otros integrantes de la Fundación Dupuy, trasladó a los niños que habían estado con el menor en el naranjal el día de su desaparición para brindarles, según se informó entonces, contención psicológica.
Sin embargo, los investigadores sostienen que existe la sospecha de que esos menores pudieron haber sido influenciados antes de prestar declaración mediante cámara Gesell. Los niños fueron alojados en un establecimiento denominado Bocanegra, ubicado en la localidad correntina de 9 de Julio, una situación que se convirtió en uno de los puntos más controvertidos de la investigación.
<p>El juicio por la desaparición de Loan Peña comenzó en Corrientes con un fuerte impacto procesal: el tribunal ordenó la detención y declaró en rebeldía al psicólogo Esteban Rossi Colombo, de la Fundación Dupuy, tras constatar su ausencia en la audiencia. La fiscalía también pidió arrestar a otros imputados que llegaron al debate en libertad, aunque ese planteo fue rechazado por los jueces.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay juicios que comienzan con la lectura de cargos, otros con planteos técnicos y algunos, los más argentinos, arrancan descubriendo que una de las personas más esperadas directamente no apareció. Como si se tratara de un alumno que olvidó que tenía examen final, Esteban Rossi Colombo logró que la primera gran novedad del debate no fuera una prueba ni un testimonio, sino su propia ausencia.
Mientras en el predio de Gendarmería se acomodaban jueces, fiscales, defensores y acusados para dar inicio a uno de los procesos más sensibles de los últimos años, la silla destinada al psicólogo de la Fundación Dupuy se convirtió en protagonista involuntaria. No estaba él. Tampoco estaba conectado de manera virtual. En tiempos donde hasta el perro de la familia aparece accidentalmente en una videollamada, la falta de conexión llamó la atención con una velocidad notable.
La reacción de la fiscalía fue inmediata. Los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel pidieron su detención y el tribunal no tardó en acompañar el planteo. La escena dejó una imagen particular: un juicio que debía comenzar reconstruyendo hechos ocurridos hace más de dos años terminó dedicando sus primeros minutos a resolver dónde estaba uno de los acusados.
El contexto tampoco ayudaba a bajar la temperatura. En la sala estaban varios de los principales imputados de una causa que conmocionó al país. Algunos llegaron minutos antes del inicio de la audiencia, aportando una cuota adicional de tensión a una mañana que ya venía complicada. El retraso de más de una hora para comenzar el debate terminó pareciendo un detalle menor frente al revuelo generado por la declaración de rebeldía.
Todo esto ocurre mientras la Justicia intenta esclarecer qué pasó con Loan Peña, desaparecido en junio de 2024. La causa acumuló hipótesis, giros inesperados, detenciones, cruces de acusaciones y personajes que parecían salidos de una serie policial escrita por demasiados guionistas al mismo tiempo. Entre ellos aparece Rossi Colombo, señalado por la fiscalía como una pieza relevante en episodios posteriores a la desaparición del niño.
Así comenzó el juicio: con fiscales pidiendo arrestos, abogados planteando objeciones, acusados tomando asiento y una silla vacía que terminó concentrando más atención que cualquier discurso inaugural. Porque en las causas judiciales complejas suele decirse que los detalles importan. Y pocas cosas llaman tanto la atención como alguien que decide ausentarse precisamente el día en que todos esperan escucharlo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El juicio por la desaparición de Loan Peña, el niño correntino que hoy tendría 7 años, comenzó este lunes en el predio del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, en la capital provincial, con una fuerte controversia procesal. Antes de que se iniciara la lectura de la síntesis del requerimiento de elevación a juicio contra los 17 acusados, la fiscalía solicitó la detención de uno de los imputados debido a su ausencia en la audiencia.
Los fiscales federales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel pidieron el arresto del psicólogo de la Fundación Dupuy, Esteban Rossi Colombo, quien ya había estado detenido en el marco de esta investigación por falso testimonio, pero afrontaba el juicio en libertad. El planteo se produjo luego de que se constatara que el acusado no estaba presente en la sala ni conectado de manera remota.
Ante esta situación, el tribunal integrado por los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco declaró a Rossi Colombo en rebeldía y ordenó su inmediata detención.
El pedido de arresto y el inicio del debate
La fiscalía también solicitó la detención preventiva de otros imputados vinculados a la Fundación Dupuy que llegaron al proceso en libertad. Sin embargo, los magistrados rechazaron ese planteo y permitieron que continúen afrontando el juicio bajo las condiciones procesales vigentes.
Tras resolver esa incidencia, la audiencia avanzó con la lectura de una síntesis de la elevación a juicio, instancia que también generó cuestionamientos por parte de varios abogados defensores.
El debate estaba previsto para comenzar a las 9, pero se inició con más de una hora de demora. Parte de los acusados arribaron al predio de Gendarmería pocos minutos antes del inicio formal de la audiencia.
Los principales acusados presentes
Entre los primeros en ingresar a la sala estuvieron María Victoria Caillava, exfuncionaria del municipio de 9 de Julio, y su esposo, el exmarino de la Armada Argentina Carlos Pérez, ambos acusados por la presunta sustracción y posterior ocultamiento de Loan.
Poco después llegó Laudelina Peña, tía del niño desaparecido, quien se ubicó junto a Caillava. También participaron del juicio Antonio Benítez, tío político de Loan; Daniel “Fierrito” Ramírez; y su esposa, Mónica del Carmen Millapi, quien sigue el debate de manera virtual.
En la sala también estuvo presente Nicolás “El Americano” Soria, integrante de la Fundación Dupuy, imputado por presunto entorpecimiento de la investigación, falso testimonio, usurpación de títulos y otros delitos.
El rol de Rossi Colombo en la investigación
La orden de detención contra Rossi Colombo se suma a los antecedentes judiciales que ya pesaban sobre él dentro de la causa. En septiembre de 2024, la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, había dispuesto su arresto en Tucumán tras un pedido de la fiscalía federal, que lo acusó de falso testimonio.
La detención se produjo después de una declaración en la que, según la investigación, incurrió en diversas contradicciones respecto de hechos relevantes para el expediente.
El psicólogo quedó bajo sospecha por su intervención en un episodio ocurrido después de la desaparición de Loan. Junto con otros integrantes de la Fundación Dupuy, trasladó a los niños que habían estado con el menor en el naranjal el día de su desaparición para brindarles, según se informó entonces, contención psicológica.
Sin embargo, los investigadores sostienen que existe la sospecha de que esos menores pudieron haber sido influenciados antes de prestar declaración mediante cámara Gesell. Los niños fueron alojados en un establecimiento denominado Bocanegra, ubicado en la localidad correntina de 9 de Julio, una situación que se convirtió en uno de los puntos más controvertidos de la investigación.
Hay juicios que comienzan con la lectura de cargos, otros con planteos técnicos y algunos, los más argentinos, arrancan descubriendo que una de las personas más esperadas directamente no apareció. Como si se tratara de un alumno que olvidó que tenía examen final, Esteban Rossi Colombo logró que la primera gran novedad del debate no fuera una prueba ni un testimonio, sino su propia ausencia.
Mientras en el predio de Gendarmería se acomodaban jueces, fiscales, defensores y acusados para dar inicio a uno de los procesos más sensibles de los últimos años, la silla destinada al psicólogo de la Fundación Dupuy se convirtió en protagonista involuntaria. No estaba él. Tampoco estaba conectado de manera virtual. En tiempos donde hasta el perro de la familia aparece accidentalmente en una videollamada, la falta de conexión llamó la atención con una velocidad notable.
La reacción de la fiscalía fue inmediata. Los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel pidieron su detención y el tribunal no tardó en acompañar el planteo. La escena dejó una imagen particular: un juicio que debía comenzar reconstruyendo hechos ocurridos hace más de dos años terminó dedicando sus primeros minutos a resolver dónde estaba uno de los acusados.
El contexto tampoco ayudaba a bajar la temperatura. En la sala estaban varios de los principales imputados de una causa que conmocionó al país. Algunos llegaron minutos antes del inicio de la audiencia, aportando una cuota adicional de tensión a una mañana que ya venía complicada. El retraso de más de una hora para comenzar el debate terminó pareciendo un detalle menor frente al revuelo generado por la declaración de rebeldía.
Todo esto ocurre mientras la Justicia intenta esclarecer qué pasó con Loan Peña, desaparecido en junio de 2024. La causa acumuló hipótesis, giros inesperados, detenciones, cruces de acusaciones y personajes que parecían salidos de una serie policial escrita por demasiados guionistas al mismo tiempo. Entre ellos aparece Rossi Colombo, señalado por la fiscalía como una pieza relevante en episodios posteriores a la desaparición del niño.
Así comenzó el juicio: con fiscales pidiendo arrestos, abogados planteando objeciones, acusados tomando asiento y una silla vacía que terminó concentrando más atención que cualquier discurso inaugural. Porque en las causas judiciales complejas suele decirse que los detalles importan. Y pocas cosas llaman tanto la atención como alguien que decide ausentarse precisamente el día en que todos esperan escucharlo.