La red pública de salud mental de Mendoza cuenta actualmente con 290 camas para internación y registra un 82% de ocupación en todo el territorio provincial. A pesar del incremento sostenido de la disponibilidad, la demanda continúa elevada y obliga al sistema a funcionar bajo un esquema de atención articulada entre distintos dispositivos.

“El porcentaje de cama va fluctuando y hemos tenido épocas en que hemos estado con casi a pleno”, señaló el titular de la Dirección de Salud Mental, Manuel Vilapriño, quien sostuvo que la atención puede garantizarse gracias al trabajo en red dentro del sector público.

“El punto no sería tanto la ocupación de camas, sino la respuesta que da el sistema, y en eso estamos tranquilos porque el sistema está dando respuesta”, subrayó.

En ese marco, aceptó: “Hemos tenido épocas demasiado complicadas, la demanda está siendo muy alta”.

Una red para atender la demanda de salud mental

“Nuestra estrategia no está puesta solamente en cantidad de camas, sino en que el sistema funcione y que exista una red integral de salud mental”, subrayó el director.

La red incluye a los efectores monovalentes, los hospitales generales y los servicios de internación en salud mental de los hospitales generales. Si bien es un trabajo que había comenzado antes, se intensificó durante los últimos dos años, en paralelo con el incremento de las problemáticas de salud mental y de la demanda de atención.

Entre los cuadros que más empujan la ocupación de las camas aparecen los trastornos afectivos como la depresión, los trastornos por consumo de sustancias y los cuadros psicóticos. También figuran intoxicaciones por sustancias e intentos de autoeliminación.

La demanda de atención también está atravesada por situaciones de ansiedad, estrés, depresión, consumos problemáticos y dificultades vinculares.

En 2026 se registró un aumento del 70% de los intentos de suicidio en el país y en Mendoza, según los datos consignados en el informe. Otro indicador señalado es que uno de cada cinco bebés internados en neonatologías del sistema público presenta resultados positivos de tóxicos vinculados al consumo de sustancias durante el embarazo.

Cada persona tiene derecho a ser internada, si la internación obviamente corresponde, cumpliendo con estándares de calidad y con estándares adecuados de todo punto de vista, incluyendo lo ético e incluyendo el tiempo necesario para que el tratamiento sea adecuado también”, remarcó Vilapriño.

El funcionario explicó que, cuando un paciente es evaluado y no puede ser internado en un determinado establecimiento, se busca una alternativa en otros dispositivos del territorio provincial. Ese trabajo en red permite responder ante situaciones de alta demanda y evitar que el sistema colapse.

Demanda por región y ampliación de dispositivos

Respecto de la distribución territorial de la demanda, Vilapriño señaló que no existe una zona que concentre de manera permanente una mayor necesidad de camas.

“Nuestros registros muestran que la demanda, proporcionalmente hablando, es alta en todos lados y, como la sistematización es por regiones y los dispositivos de internación están distribuidos en todas las regiones, la red compensa y sostiene”.

De todas formas, reconoció que las zonas urbanas más pobladas concentran la mayor demanda en términos cuantitativos. Mendoza cuenta con 15 hospitales generales con guardia de salud mental las 24 horas, lo que también favorece el acceso de quienes buscan asistencia.

“Por supuesto que en lo estrictamente cuantitativo la mayor demanda está en las zonas urbanas más pobladas. Tenemos 15 hospitales generales con guardia de salud mental 24 horas y eso también influye para que la llegada a los hospitales sea mayor, lo cual es positivo porque implica que la gente busca ayuda y que el sistema la recibe”.

La estrategia provincial no se limita al incremento de camas. También contempla una ampliación de dispositivos correspondientes al primer y segundo nivel de atención, con el objetivo de reducir el impacto sobre el tercer nivel, conformado por los hospitales.

Más recursos y nuevas camas para adicciones

Para sostener la ampliación de la infraestructura, el área recibió un refuerzo presupuestario inédito y un crecimiento significativo de su planta de personal.

“Es la única área del Gobierno de la Provincia de Mendoza, y la única dentro del Ministerio de Salud, que ha crecido un 50% su planta de personal”, señaló el ministro de Salud, Rodolfo Montero.

Uno de los cambios destacados fue la transformación de la maternidad del hospital Saporiti, de Rivadavia, en un servicio de internación para salud mental.

En agosto se puso en marcha además el primer Servicio de Deshabituación de Adicciones en el Hospital El Sauce. El espacio busca brindar contención e internación prolongada a personas de toda la provincia que atraviesan procesos de adicción, junto con acompañamiento integral para su entorno familiar.

La iniciativa incorporó 40 camas de internación y fue presentada como una alternativa de atención personalizada y sin miradas estigmatizantes, destinada especialmente a personas que no cuentan con recursos o redes de contención suficientes para sostener un tratamiento.

La atención continuará ampliándose

La ampliación de las prestaciones continuará con la próxima apertura de servicios en Palmira y General Alvear, según se anunció durante la puesta en funcionamiento del dispositivo de El Sauce.

El ministro de Salud resaltó que “la provincia cuenta actualmente con atención de salud mental las 24 horas, equipos interdisciplinarios en las guardias de numerosos hospitales generales, áreas de internación diferenciadas y nuevos dispositivos territoriales”, entre los que se destacan centros de prevención, centros de día y casas de medio camino.

Además, adelantó que en el corto plazo se inaugurará un centro ambulatorio para garantizar el seguimiento una vez otorgada el alta. La propuesta contempla articular ese trabajo con los centros de día para favorecer la revinculación social de los pacientes.