El Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Cuyo y La Rioja anunció un paro total de actividades en todos los yacimientos de YPF en Mendoza para este martes 30 de junio, en rechazo a la cesión de áreas petroleras convencionales en la provincia y ante la falta de garantías sobre la continuidad laboral.
El conflicto por el Proyecto Andes II
Desde el gremio que conduce Julián Matamala informaron que la medida responde al avance «inconsulto y arbitrario» del «Proyecto Andes II», mediante el cual YPF transfiere áreas convencionales a la empresa VenOil para concentrar sus inversiones en Vaca Muerta.
Según denunciaron, la operatoria implica «desvinculaciones encubiertas» a través de la baja de contratos con empresas contratistas. Además, afirmaron que la primera etapa del plan provocó la pérdida de más de 500 puestos de trabajo en Mendoza.
Críticas al Gobierno provincial y a la ANSES
El sindicato también cuestionó la actuación del Gobierno de Mendoza, al que acusó de actuar con «inacción y desidia» por no exigir garantías de estabilidad para los trabajadores afectados por el proceso de transferencia.
Asimismo, el gremio sumó reclamos contra la ANSES, organismo al que responsabiliza por rechazar sistemáticamente las jubilaciones de los petroleros con mayor antigüedad.
De acuerdo con la organización sindical, esta situación les impide acceder a la Bonificación Extraordinaria por Egreso, un beneficio equivalente a 13 salarios previsto en el artículo 55 del Convenio Colectivo de Trabajo 641/11.
Finalmente, desde el sindicato aseguraron que la medida de fuerza se mantendrá hasta que exista una garantía escrita sobre la continuidad de todas las fuentes de trabajo.
El Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Cuyo y La Rioja anunció un paro total en los yacimientos de YPF en Mendoza para este martes 30 de junio. La medida responde a la cesión de áreas convencionales a VenOil, mientras el gremio reclama garantías de continuidad laboral y cuestiona el accionar del Gobierno provincial y de la ANSES.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Paro total en los yacimientos de YPF en Mendoza. El conflicto no nació por una máquina rota ni por un pozo seco: llegó con un cambio de manos y el temor de que detrás de la palabra «transferencia» viaje escondida la palabra «despido». En la industria petrolera, algunos comunicados corporativos tienen más giros argumentales que una promoción bancaria.
El sindicato asegura que la primera etapa del plan ya dejó más de 500 puestos de trabajo perdidos. Es como cambiar de dueño un colectivo y descubrir que el recorrido sigue igual, salvo porque varios pasajeros quedaron en la parada. La eficiencia siempre aparece impecablemente planchada en las presentaciones; el problema empieza cuando tiene que pasar lista.
El gremio, encabezado por Julián Matamala, resolvió detener todas las actividades en los yacimientos de YPF en Mendoza este martes 30 de junio como respuesta al avance del denominado «Proyecto Andes II». Según denunciaron, la cesión de áreas convencionales a VenOil fue decidida de manera «inconsulta y arbitraria», mientras la petrolera concentra sus inversiones en Vaca Muerta.
La organización sostiene que la operatoria deriva en «desvinculaciones encubiertas» mediante la baja de contratos con empresas contratistas. También responsabilizó al Gobierno de Mendoza por no exigir garantías concretas para preservar los puestos laborales durante el proceso de transferencia. En estos conflictos, las garantías suelen aparecer con la misma puntualidad que un trámite administrativo urgente.
El reclamo incorporó además una fuerte crítica a la ANSES, a la que el sindicato acusa de rechazar sistemáticamente jubilaciones de trabajadores con mayor antigüedad. Según indicaron, esa situación les impide acceder a la Bonificación Extraordinaria por Egreso prevista en el artículo 55 del Convenio Colectivo de Trabajo 641/11, equivalente a 13 salarios.
La medida de fuerza continuará, según advirtió el sindicato, hasta que exista una garantía escrita sobre la continuidad de todas las fuentes laborales. Porque en los comunicados siempre sobra tinta. Lo difícil sigue siendo firmar donde importa.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Cuyo y La Rioja anunció un paro total de actividades en todos los yacimientos de YPF en Mendoza para este martes 30 de junio, en rechazo a la cesión de áreas petroleras convencionales en la provincia y ante la falta de garantías sobre la continuidad laboral.
El conflicto por el Proyecto Andes II
Desde el gremio que conduce Julián Matamala informaron que la medida responde al avance «inconsulto y arbitrario» del «Proyecto Andes II», mediante el cual YPF transfiere áreas convencionales a la empresa VenOil para concentrar sus inversiones en Vaca Muerta.
Según denunciaron, la operatoria implica «desvinculaciones encubiertas» a través de la baja de contratos con empresas contratistas. Además, afirmaron que la primera etapa del plan provocó la pérdida de más de 500 puestos de trabajo en Mendoza.
Críticas al Gobierno provincial y a la ANSES
El sindicato también cuestionó la actuación del Gobierno de Mendoza, al que acusó de actuar con «inacción y desidia» por no exigir garantías de estabilidad para los trabajadores afectados por el proceso de transferencia.
Asimismo, el gremio sumó reclamos contra la ANSES, organismo al que responsabiliza por rechazar sistemáticamente las jubilaciones de los petroleros con mayor antigüedad.
De acuerdo con la organización sindical, esta situación les impide acceder a la Bonificación Extraordinaria por Egreso, un beneficio equivalente a 13 salarios previsto en el artículo 55 del Convenio Colectivo de Trabajo 641/11.
Finalmente, desde el sindicato aseguraron que la medida de fuerza se mantendrá hasta que exista una garantía escrita sobre la continuidad de todas las fuentes de trabajo.
El Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Cuyo y La Rioja anunció un paro total en los yacimientos de YPF en Mendoza para este martes 30 de junio. La medida responde a la cesión de áreas convencionales a VenOil, mientras el gremio reclama garantías de continuidad laboral y cuestiona el accionar del Gobierno provincial y de la ANSES.
Paro total en los yacimientos de YPF en Mendoza. El conflicto no nació por una máquina rota ni por un pozo seco: llegó con un cambio de manos y el temor de que detrás de la palabra «transferencia» viaje escondida la palabra «despido». En la industria petrolera, algunos comunicados corporativos tienen más giros argumentales que una promoción bancaria.
El sindicato asegura que la primera etapa del plan ya dejó más de 500 puestos de trabajo perdidos. Es como cambiar de dueño un colectivo y descubrir que el recorrido sigue igual, salvo porque varios pasajeros quedaron en la parada. La eficiencia siempre aparece impecablemente planchada en las presentaciones; el problema empieza cuando tiene que pasar lista.
El gremio, encabezado por Julián Matamala, resolvió detener todas las actividades en los yacimientos de YPF en Mendoza este martes 30 de junio como respuesta al avance del denominado «Proyecto Andes II». Según denunciaron, la cesión de áreas convencionales a VenOil fue decidida de manera «inconsulta y arbitraria», mientras la petrolera concentra sus inversiones en Vaca Muerta.
La organización sostiene que la operatoria deriva en «desvinculaciones encubiertas» mediante la baja de contratos con empresas contratistas. También responsabilizó al Gobierno de Mendoza por no exigir garantías concretas para preservar los puestos laborales durante el proceso de transferencia. En estos conflictos, las garantías suelen aparecer con la misma puntualidad que un trámite administrativo urgente.
El reclamo incorporó además una fuerte crítica a la ANSES, a la que el sindicato acusa de rechazar sistemáticamente jubilaciones de trabajadores con mayor antigüedad. Según indicaron, esa situación les impide acceder a la Bonificación Extraordinaria por Egreso prevista en el artículo 55 del Convenio Colectivo de Trabajo 641/11, equivalente a 13 salarios.
La medida de fuerza continuará, según advirtió el sindicato, hasta que exista una garantía escrita sobre la continuidad de todas las fuentes laborales. Porque en los comunicados siempre sobra tinta. Lo difícil sigue siendo firmar donde importa.