El vocero presidencial Adrián Ravier negó haber definido a la Argentina como un «país bananero» y aseguró que sus declaraciones fueron «malinterpretadas». Además, afirmó que el Gobierno no cuestionó a la Selección argentina por la bandera vinculada al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas durante el Mundial 2026 y rechazó haber criticado a Lionel Messi.
Durante su conferencia de prensa en Casa Rosada, Ravier explicó el sentido del mensaje que publicó en redes sociales durante el fin de semana y sostuvo que sus dichos apuntaban a cuestionar la situación económica y social heredada por la administración de Javier Milei.
«Nunca dije que Argentina es un país bananero; fue una mala interpretación de algunos medios. Señalé que, si lo fuera, no podríamos recuperar Malvinas, y critiqué al kirchnerismo por el daño económico y social causado», afirmó el funcionario.
El vocero agregó que respalda el rumbo elegido por la administración libertaria y pidió analizar sus declaraciones completas. «Apoyo el camino de Milei para que Argentina crezca y mejore su posición internacional», sostuvo.
Defensa del reclamo por Malvinas y respaldo a la Selección
Uno de los ejes de la conferencia fue la polémica generada por la bandera con una leyenda vinculada al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas que exhibieron jugadores de la Selección durante el Mundial.
Ravier aseguró que el Gobierno no cuestionó al plantel argentino y destacó la visibilización internacional que obtuvo la causa.
«La visibilización que obtuvo el tema Malvinas en el entorno del Mundial se ha incrementado muchísimo. Una parte del mundo que desconocía el tema se enteró realmente de que este reclamo existe. Pudimos volver a poner el tema sobre la mesa», afirmó.
En ese sentido, destacó el trabajo del canciller Pablo Quirno y sostuvo que la postura oficial continúa siendo la defensa del reclamo argentino por las islas.
«El Gobierno de ninguna manera cuestiona a los jugadores», remarcó.
Además, negó haber realizado críticas contra Lionel Messi luego de que el capitán argentino afirmara tras el partido frente a Inglaterra que existen ciudadanos que «no llegan a fin de mes».
«Yo le cuestioné a Messi alguna cosa: es falso», sostuvo el portavoz presidencial.
La economía, según la visión oficial
Durante la conferencia, Ravier también respondió consultas sobre la situación económica y las críticas vinculadas a la pérdida de poder adquisitivo registrada durante los primeros meses de la gestión de Javier Milei.
El funcionario defendió el programa económico y explicó que el Gobierno recibió una economía con atraso cambiario que obligó a realizar una fuerte corrección.
«Desde diciembre del 2023, la Argentina tenía un tipo de cambio muy atrasado. Tuvimos una devaluación del 118% para llevar el tipo de cambio a $800», señaló.
Según Ravier, ese ajuste inicial tuvo un impacto directo sobre los ingresos de los trabajadores.
«Empezar con una devaluación del 118% técnicamente te hunde los salarios reales a un pozo. Los argentinos la pasamos muy mal en el primer trimestre de 2024 porque nuestros ingresos habían caído fuertemente», reconoció.
Sin embargo, aseguró que desde ese momento comenzó una recuperación gradual.
«Desde ese momento a hoy los salarios reales crecen, y todos los sectores económicos crecen: el consumo, la construcción, todos crecen desde el pozo en el que nos dejaron», afirmó.
El vocero aclaró que la mejora todavía no alcanza la velocidad esperada por la sociedad, aunque insistió en que existe una tendencia positiva.
«No es la mejora con la celeridad que todos quisiéramos, pero hay que entender de dónde venimos y dónde estamos parados hoy», expresó.
Inflación, exportaciones y reformas
Ravier destacó los últimos indicadores económicos y sostuvo que el Gobierno logró romper la inercia inflacionaria. En ese marco, resaltó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio fue de 1,9% y que la inflación núcleo alcanzó el 1,6%, cifras que consideró una señal de los resultados del programa económico.
«Esto habla de lo exitoso que es el plan económico», sostuvo.
Además, indicó que la inflación mayorista se ubicó en 1,1% y vinculó esos datos con la posibilidad de avanzar hacia niveles aún más bajos de aumento de precios.
«Nos acerca a lo que dijo Javier Milei: a partir de agosto de 2026 podemos empezar con el ‘cero coma algo’ de inflación», afirmó.
El vocero también destacó que las exportaciones de bienes alcanzaron los u$s49.000 millones durante el primer semestre del año, con un incremento del 24% respecto del mismo período del año anterior.
Según detalló, los sectores de combustibles y energía, productos primarios y manufacturas de origen industrial registraron máximos históricos.
Al explicar la estrategia económica oficial, sostuvo que el modelo busca priorizar la producción y la inversión antes que el consumo.
«No se puede consumir lo que no está producido», afirmó.
En esa línea, mencionó entre las políticas impulsadas por el Gobierno el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la modernización laboral, la reducción de impuestos, la eliminación de retenciones y los acuerdos comerciales.
«Cuando haya un país próspero en materia productiva, para lo cual hay que fomentar los niveles de ahorro e inversión, vendrá el consumo», explicó.
También sostuvo que el Gobierno espera una reducción sostenida de la pobreza y la indigencia.
«Creo que tenemos un crecimiento indiscutible y superimportante para esta Argentina. Cae la pobreza fuerte, cae la indigencia fuerte, cae la pobreza entre niños fuerte y eso nos llena de orgullo de este modelo», expresó.
Ingresos, PAMI y Banco Nación
Consultado por la situación económica de las familias, Ravier reconoció que aún existen sectores afectados por la crisis.
«No niego que pueda haber datos negativos. Hay que mirar todas las fotos para poder tener una definición respecto de cómo está yendo la economía», señaló.
Además, admitió: «Que en la Argentina hoy no llegue alguien a fin de mes es obvio, es indiscutible que existe».
No obstante, sostuvo que esa situación no representa, según su visión, al conjunto de la población y volvió a destacar la baja de los indicadores de pobreza e indigencia.
Durante la conferencia también fue consultado por la situación del PAMI y las dificultades en las prestaciones para jubilados.
Ravier negó que existan casos de corrupción vinculados al Ministerio de Salud y defendió la gestión del ministro Mario Lugones.
«Para mejorar PAMI necesitamos reasignar partidas desde otros lugares. Luis Caputo está haciendo lo mejor que puede con lo que tiene», afirmó.
Asimismo, respondió sobre la designación de Javier Lanari en el directorio del Banco Nación y aseguró desconocer los detalles del proceso.
«No conozco tanto a esta persona para sugerir si puede estar o no en ese lugar», dijo.
Por último, defendió la política de reducción del Estado implementada por el Gobierno y afirmó que hubo una disminución neta de alrededor de 70.000 empleados públicos.
El vocero presidencial Adrián Ravier rechazó haber calificado a la Argentina como un «país bananero» y sostuvo que sus dichos fueron malinterpretados. Además, defendió la política económica del Gobierno de Javier Milei, respaldó el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, negó críticas a la Selección y a Lionel Messi, y aseguró que la economía muestra señales de recuperación pese a las dificultades que aún enfrentan distintos sectores.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
«País bananero» duró menos que una promoción de supermercado: el vocero presidencial salió a decir que nunca definió así a la Argentina y que el problema fue la interpretación. En política, las aclaraciones ya tienen más temporadas que algunas series de streaming.
La discusión terminó pareciéndose a esos grupos de WhatsApp donde alguien manda un audio de siete minutos para explicar un mensaje de dos líneas. El texto original sigue ahí, pero ahora hay una explicación sobre la explicación y otra sobre cómo se entendió la explicación. Mientras tanto, la economía, Malvinas, Messi y el Mundial compartieron escenario como si el algoritmo hubiera decidido mezclar todas las pestañas abiertas del navegador.
Ravier insistió en que su planteo apuntaba a cuestionar la situación económica heredada y no a descalificar al país. También defendió el rumbo económico del Gobierno, reivindicó el reclamo argentino por las Islas Malvinas y negó cualquier cuestionamiento a la Selección o a Lionel Messi. La conferencia fue cambiando de tema con la velocidad de un control remoto sin pilas: un poco de inflación, un poco de exportaciones récord, otro poco de salarios, después PAMI, Banco Nación y nuevamente Malvinas.
En el plano económico, el mensaje oficial volvió a apoyarse en una idea repetida: primero producir, después consumir. Es una lógica que suena ordenada sobre el pizarrón, aunque del otro lado siguen apareciendo familias que reconocen no llegar a fin de mes. El propio vocero admitió esa realidad mientras defendía indicadores que, según el Gobierno, muestran una recuperación gradual. La estadística celebra, el bolsillo pide la revancha.
También hubo espacio para destacar la baja de la inflación, las exportaciones y la reducción de la pobreza, siempre desde la óptica oficial. La conferencia terminó funcionando como un catálogo de aclaraciones y balances optimistas, donde cada pregunta encontraba una respuesta que volvía inevitablemente al mismo destino: la defensa del modelo económico. En la Argentina, hasta una explicación necesita conferencia de prensa para explicar que era una explicación.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El vocero presidencial Adrián Ravier negó haber definido a la Argentina como un «país bananero» y aseguró que sus declaraciones fueron «malinterpretadas». Además, afirmó que el Gobierno no cuestionó a la Selección argentina por la bandera vinculada al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas durante el Mundial 2026 y rechazó haber criticado a Lionel Messi.
Durante su conferencia de prensa en Casa Rosada, Ravier explicó el sentido del mensaje que publicó en redes sociales durante el fin de semana y sostuvo que sus dichos apuntaban a cuestionar la situación económica y social heredada por la administración de Javier Milei.
«Nunca dije que Argentina es un país bananero; fue una mala interpretación de algunos medios. Señalé que, si lo fuera, no podríamos recuperar Malvinas, y critiqué al kirchnerismo por el daño económico y social causado», afirmó el funcionario.
El vocero agregó que respalda el rumbo elegido por la administración libertaria y pidió analizar sus declaraciones completas. «Apoyo el camino de Milei para que Argentina crezca y mejore su posición internacional», sostuvo.
Defensa del reclamo por Malvinas y respaldo a la Selección
Uno de los ejes de la conferencia fue la polémica generada por la bandera con una leyenda vinculada al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas que exhibieron jugadores de la Selección durante el Mundial.
Ravier aseguró que el Gobierno no cuestionó al plantel argentino y destacó la visibilización internacional que obtuvo la causa.
«La visibilización que obtuvo el tema Malvinas en el entorno del Mundial se ha incrementado muchísimo. Una parte del mundo que desconocía el tema se enteró realmente de que este reclamo existe. Pudimos volver a poner el tema sobre la mesa», afirmó.
En ese sentido, destacó el trabajo del canciller Pablo Quirno y sostuvo que la postura oficial continúa siendo la defensa del reclamo argentino por las islas.
«El Gobierno de ninguna manera cuestiona a los jugadores», remarcó.
Además, negó haber realizado críticas contra Lionel Messi luego de que el capitán argentino afirmara tras el partido frente a Inglaterra que existen ciudadanos que «no llegan a fin de mes».
«Yo le cuestioné a Messi alguna cosa: es falso», sostuvo el portavoz presidencial.
La economía, según la visión oficial
Durante la conferencia, Ravier también respondió consultas sobre la situación económica y las críticas vinculadas a la pérdida de poder adquisitivo registrada durante los primeros meses de la gestión de Javier Milei.
El funcionario defendió el programa económico y explicó que el Gobierno recibió una economía con atraso cambiario que obligó a realizar una fuerte corrección.
«Desde diciembre del 2023, la Argentina tenía un tipo de cambio muy atrasado. Tuvimos una devaluación del 118% para llevar el tipo de cambio a $800», señaló.
Según Ravier, ese ajuste inicial tuvo un impacto directo sobre los ingresos de los trabajadores.
«Empezar con una devaluación del 118% técnicamente te hunde los salarios reales a un pozo. Los argentinos la pasamos muy mal en el primer trimestre de 2024 porque nuestros ingresos habían caído fuertemente», reconoció.
Sin embargo, aseguró que desde ese momento comenzó una recuperación gradual.
«Desde ese momento a hoy los salarios reales crecen, y todos los sectores económicos crecen: el consumo, la construcción, todos crecen desde el pozo en el que nos dejaron», afirmó.
El vocero aclaró que la mejora todavía no alcanza la velocidad esperada por la sociedad, aunque insistió en que existe una tendencia positiva.
«No es la mejora con la celeridad que todos quisiéramos, pero hay que entender de dónde venimos y dónde estamos parados hoy», expresó.
Inflación, exportaciones y reformas
Ravier destacó los últimos indicadores económicos y sostuvo que el Gobierno logró romper la inercia inflacionaria. En ese marco, resaltó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio fue de 1,9% y que la inflación núcleo alcanzó el 1,6%, cifras que consideró una señal de los resultados del programa económico.
«Esto habla de lo exitoso que es el plan económico», sostuvo.
Además, indicó que la inflación mayorista se ubicó en 1,1% y vinculó esos datos con la posibilidad de avanzar hacia niveles aún más bajos de aumento de precios.
«Nos acerca a lo que dijo Javier Milei: a partir de agosto de 2026 podemos empezar con el ‘cero coma algo’ de inflación», afirmó.
El vocero también destacó que las exportaciones de bienes alcanzaron los u$s49.000 millones durante el primer semestre del año, con un incremento del 24% respecto del mismo período del año anterior.
Según detalló, los sectores de combustibles y energía, productos primarios y manufacturas de origen industrial registraron máximos históricos.
Al explicar la estrategia económica oficial, sostuvo que el modelo busca priorizar la producción y la inversión antes que el consumo.
«No se puede consumir lo que no está producido», afirmó.
En esa línea, mencionó entre las políticas impulsadas por el Gobierno el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la modernización laboral, la reducción de impuestos, la eliminación de retenciones y los acuerdos comerciales.
«Cuando haya un país próspero en materia productiva, para lo cual hay que fomentar los niveles de ahorro e inversión, vendrá el consumo», explicó.
También sostuvo que el Gobierno espera una reducción sostenida de la pobreza y la indigencia.
«Creo que tenemos un crecimiento indiscutible y superimportante para esta Argentina. Cae la pobreza fuerte, cae la indigencia fuerte, cae la pobreza entre niños fuerte y eso nos llena de orgullo de este modelo», expresó.
Ingresos, PAMI y Banco Nación
Consultado por la situación económica de las familias, Ravier reconoció que aún existen sectores afectados por la crisis.
«No niego que pueda haber datos negativos. Hay que mirar todas las fotos para poder tener una definición respecto de cómo está yendo la economía», señaló.
Además, admitió: «Que en la Argentina hoy no llegue alguien a fin de mes es obvio, es indiscutible que existe».
No obstante, sostuvo que esa situación no representa, según su visión, al conjunto de la población y volvió a destacar la baja de los indicadores de pobreza e indigencia.
Durante la conferencia también fue consultado por la situación del PAMI y las dificultades en las prestaciones para jubilados.
Ravier negó que existan casos de corrupción vinculados al Ministerio de Salud y defendió la gestión del ministro Mario Lugones.
«Para mejorar PAMI necesitamos reasignar partidas desde otros lugares. Luis Caputo está haciendo lo mejor que puede con lo que tiene», afirmó.
Asimismo, respondió sobre la designación de Javier Lanari en el directorio del Banco Nación y aseguró desconocer los detalles del proceso.
«No conozco tanto a esta persona para sugerir si puede estar o no en ese lugar», dijo.
Por último, defendió la política de reducción del Estado implementada por el Gobierno y afirmó que hubo una disminución neta de alrededor de 70.000 empleados públicos.
El vocero presidencial Adrián Ravier rechazó haber calificado a la Argentina como un «país bananero» y sostuvo que sus dichos fueron malinterpretados. Además, defendió la política económica del Gobierno de Javier Milei, respaldó el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, negó críticas a la Selección y a Lionel Messi, y aseguró que la economía muestra señales de recuperación pese a las dificultades que aún enfrentan distintos sectores.
«País bananero» duró menos que una promoción de supermercado: el vocero presidencial salió a decir que nunca definió así a la Argentina y que el problema fue la interpretación. En política, las aclaraciones ya tienen más temporadas que algunas series de streaming.
La discusión terminó pareciéndose a esos grupos de WhatsApp donde alguien manda un audio de siete minutos para explicar un mensaje de dos líneas. El texto original sigue ahí, pero ahora hay una explicación sobre la explicación y otra sobre cómo se entendió la explicación. Mientras tanto, la economía, Malvinas, Messi y el Mundial compartieron escenario como si el algoritmo hubiera decidido mezclar todas las pestañas abiertas del navegador.
Ravier insistió en que su planteo apuntaba a cuestionar la situación económica heredada y no a descalificar al país. También defendió el rumbo económico del Gobierno, reivindicó el reclamo argentino por las Islas Malvinas y negó cualquier cuestionamiento a la Selección o a Lionel Messi. La conferencia fue cambiando de tema con la velocidad de un control remoto sin pilas: un poco de inflación, un poco de exportaciones récord, otro poco de salarios, después PAMI, Banco Nación y nuevamente Malvinas.
En el plano económico, el mensaje oficial volvió a apoyarse en una idea repetida: primero producir, después consumir. Es una lógica que suena ordenada sobre el pizarrón, aunque del otro lado siguen apareciendo familias que reconocen no llegar a fin de mes. El propio vocero admitió esa realidad mientras defendía indicadores que, según el Gobierno, muestran una recuperación gradual. La estadística celebra, el bolsillo pide la revancha.
También hubo espacio para destacar la baja de la inflación, las exportaciones y la reducción de la pobreza, siempre desde la óptica oficial. La conferencia terminó funcionando como un catálogo de aclaraciones y balances optimistas, donde cada pregunta encontraba una respuesta que volvía inevitablemente al mismo destino: la defensa del modelo económico. En la Argentina, hasta una explicación necesita conferencia de prensa para explicar que era una explicación.