El ministro de Economía, Luis Caputo, volverá al mercado este miércoles para captar dólares mediante una nueva colocación del Bonar 2029 (AO29), aunque esta vez lo hará con una estrategia diferente: el Gobierno decidió limitar la emisión total a USD 100 millones ante un escenario internacional de tasas más elevadas.
La Secretaría de Finanzas estableció que en la primera vuelta se colocarán hasta USD 50 millones y en la segunda otros USD 50 millones. Los montos representan una reducción frente a las licitaciones anteriores y, según analistas del mercado, responden tanto al contexto financiero internacional como al objetivo oficial de evitar mayores costos de endeudamiento.
La nueva modalidad marca un cambio respecto de las operaciones realizadas anteriormente. En las licitaciones previas de títulos denominados en dólares, la primera vuelta no tenía límite de colocación, mientras que para la segunda se había establecido un máximo de USD 150 millones.
El esquema permitía captar una mayor cantidad de divisas cuando las condiciones de mercado resultaban favorables. Ahora, la mayor volatilidad internacional y el encarecimiento del financiamiento soberano llevaron al equipo económico a reducir el volumen ofrecido.
Por qué Caputo decidió limitar la emisión
Uno de los factores que explican la decisión es la suba de las tasas internacionales y una mayor aversión al riesgo entre los inversores, variables que repercuten directamente sobre el costo al que Argentina puede colocar nueva deuda.
Nicolás Cappella, Sales Trader del Grupo Invertir en Bolsa (IEB), señaló que durante los últimos días aumentó la tasa de los bonos debido al escenario internacional. “No debe querer emitir tanto a tasa tan alta, porque es mayor costo financiero para el país. Puesto que ya emitió más cantidad en las anteriores, puede esperar un poco a futuras licitaciones a ver si baja la tasa”, comentó.
La estrategia consiste así en reducir la oferta de nuevos títulos para evitar absorber financiamiento a rendimientos que reflejen un momento de mayor incertidumbre internacional.
Una lectura similar realizó Adrián Yarde Buller, Chief Economist & Head of Strategy en Facimex Valores S.A., quien destacó la debilidad reciente de los bonos soberanos hard dollar.
“Imagino que no quieren agregar oferta nueva hasta que las tasas compriman nuevamente, aprovechando que están muy avanzados con el programa financiero y pueden darse el lujo de esperar que mejoren las valuaciones en el mercado secundario”, expresó Yarde Buller.
Por su parte, Ignacio Morales, director de Inversiones en Wise Capital, consideró que el Gobierno busca evitar validar el incremento de los rendimientos observado en el mercado.
“Creemos que el Gobierno no quiere convalidar la suba de tasas en el mercado secundario, y limita el monto a emitir en la licitación para tratar de captar dólares a una tasa más baja”, afirmó.
Cuántos dólares consiguió el Gobierno y cuánto le falta
La reducción de la próxima colocación también está relacionada con el avance conseguido por Economía dentro de su programa financiero para afrontar vencimientos por USD 19.200 millones durante 2026.
El programa presentado por Caputo contempla captar USD 6.000 millones mediante emisiones en el mercado de capitales. De ese total, el Gobierno ya obtuvo USD 4.000 millones a través del Bonar 2027 (AO27) y el Bonar 2028 (AO28).
Los USD 2.000 millones restantes corresponden al objetivo fijado para las licitaciones del Bonar 2029.
Con las emisiones realizadas hasta el momento mediante el AO29, la Secretaría de Finanzas ya consiguió USD 1.126 millones. Por lo tanto, todavía tiene margen para captar otros USD 874 millones hasta alcanzar el cupo total autorizado de USD 2.000 millones.
Ese avance le otorga al equipo económico mayor margen para administrar los tiempos de las próximas operaciones y esperar condiciones financieras más convenientes antes de completar el programa.
El poder de fuego en dólares que mantiene el Tesoro
La disponibilidad de divisas del sector público es otro elemento que influye sobre la estrategia. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), al viernes 7 de agosto los depósitos del Tesoro en moneda extranjera alcanzaban los USD 3.566 millones.
El saldo representó una reducción frente a los USD 4.382 millones registrados el jueves 6 de agosto. La disminución estuvo relacionada con el pago de un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que requirió utilizar parte de los dólares disponibles.
En este contexto, la decisión oficial consiste en administrar el ritmo de las colocaciones y evitar tomar financiamiento a tasas consideradas demasiado elevadas, aprovechando el grado de avance alcanzado en el programa anual.
En licitaciones anteriores, Economía había priorizado captar una mayor cantidad de dólares sin perder de vista el costo financiero. El escenario actual, caracterizado por tasas internacionales más altas y menor apetito por activos de riesgo, llevó a modificar esa estrategia.
El Bonar 2029 seguirá siendo una de las herramientas utilizadas por el Tesoro para conseguir las divisas pendientes, pero las próximas emisiones estarán condicionadas por la evolución de las tasas, el precio de los bonos soberanos y la demanda de los inversores.
Con USD 1.126 millones ya captados mediante el AO29 y otros USD 874 millones disponibles dentro del cupo autorizado, Economía apuesta a administrar las próximas licitaciones y completar el objetivo cuando las condiciones del mercado permitan reducir el costo del financiamiento.
El Ministerio de Economía modificó la estrategia para captar dólares mediante el Bonar 2029 y limitará la próxima colocación a USD 100 millones, divididos en dos vueltas de USD 50 millones. La decisión se produce en un contexto de mayores tasas internacionales. El programa contempla captar USD 2.000 millones con este bono y ya acumula USD 1.126 millones.
USD 100 millones y ni uno más. Luis Caputo volverá al mercado con el Bonar 2029, pero esta vez Economía decidió ponerle correa corta a la licitación: USD 50 millones en la primera vuelta y otros USD 50 millones en la segunda, bastante lejos del sistema anterior donde la primera ronda no tenía límite.
La explicación que encuentran los analistas está afuera y también en la calculadora del Palacio de Hacienda: subieron las tasas internacionales, los bonos soberanos argentinos sintieron el golpe y conseguir dólares se volvió más caro. El Gobierno quiere financiamiento, pero tampoco pretende entrar al concesionario justo cuando remarcaron todos los autos.
Hasta ahora, la estrategia había sido juntar divisas con mayor intensidad. Economía ya consiguió USD 4.000 millones mediante los Bonar 2027 y 2028 dentro de un programa que proyectó USD 6.000 millones de emisiones para cubrir parte de los USD 19.200 millones de vencimientos previstos para el año.
Con el Bonar 2029, el objetivo máximo es captar otros USD 2.000 millones. Ya ingresaron USD 1.126 millones y quedan USD 874 millones por conseguir, margen suficiente para que Finanzas mire la pantalla, vea la tasa y responda como cualquiera frente al precio de un alquiler: gracias, después volvemos.
Los especialistas coinciden en que la reducción del cupo busca evitar convalidar rendimientos más elevados. Nicolás Cappella señaló que Economía puede esperar futuras licitaciones para comprobar si las tasas bajan; Adrián Yarde Buller apuntó que el programa financiero está suficientemente avanzado como para aguardar mejores valuaciones; e Ignacio Morales sostuvo que limitar la emisión permitiría intentar captar dólares a menor costo.
El Tesoro tampoco llega completamente vacío a la ventanilla. Al 7 de agosto tenía USD 3.566 millones depositados en moneda extranjera, contra USD 4.382 millones del día anterior, una caída vinculada con el pago de un vencimiento con el FMI.
Así, el Gobierno pasó de salir a buscar todos los dólares disponibles a administrar cada colocación con precisión de almacenero contando el cambio antes de cerrar la caja. Necesita completar el programa, pero no a cualquier precio.
Caputo todavía busca dólares. Lo que cambió es que ahora primero pregunta cuánto cuestan.