La senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich tomó distancia del comisario mayor Gustavo Gauna, quien quedó en el centro de la polémica después de ser fotografiado armado, vestido de civil y sin identificación visible durante el operativo policial desplegado frente al Congreso.
Bullrich negó mantener una relación personal con el integrante de la Policía Federal pese a la difusión de fotografías anteriores en las que ambos aparecen juntos. “No tengo ningún comisario amigo”, sostuvo al ser consultada sobre el vínculo.
El nombre de Gauna cobró relevancia después de que circularan imágenes tomadas durante la movilización en las que aparece armado, de civil y sin una identificación visible. El efectivo tiene rango de comisario mayor y se encuentra al frente de la Dirección de Organizaciones Criminales de la Policía Federal.
Las fotografías previas junto a Bullrich llevaron a sectores de la oposición a relacionar al comisario con la actual senadora. Ella rechazó esa interpretación y explicó que durante su gestión al frente del área de Seguridad mantuvo contacto con numerosos miembros de la fuerza.
Al argumentar que no recuerda personalmente a Gauna, Bullrich señaló: “Son 30.000 miembros de la Policía Federal”.
Fuentes cercanas a la senadora afirmaron además que Bullrich “no tiene nada que ver” con el efectivo y remarcaron que Gauna corresponde actualmente a la órbita de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y “no a la senadora”.
Qué dijo Bullrich sobre el operativo frente al Congreso
Al referirse a la intervención policial, Bullrich no cuestionó públicamente el accionar de la Policía Federal. En cambio, puso el foco sobre el comportamiento de quienes participaban de la protesta y planteó que debía analizarse qué ocurrió previamente para que los efectivos reaccionaran de esa manera.
Las declaraciones se produjeron después del operativo realizado el jueves pasado en las inmediaciones del Congreso, mientras el Senado debatía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Durante la intervención de las fuerzas de seguridad se utilizaron gases y balas de goma. El episodio dejó decenas de manifestantes heridos, cinco efectivos de seguridad afectados y al menos once personas detenidas.
El operativo quedó posteriormente bajo cuestionamiento, entre otros motivos, por las imágenes que mostraron a Gauna participando de civil y portando un arma.
Monteoliva explicó por qué Gauna estaba vestido de civil
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, defendió la presencia del comisario durante el operativo y explicó que Gauna forma parte de una brigada de investigación.
Según la funcionaria, los efectivos pertenecientes a esas áreas pueden desempeñar sus funciones vestidos de civil y portar armamento no letal.
La explicación abrió, sin embargo, interrogantes sobre la identificación que llevaba el policía durante la protesta. Monteoliva señaló que los integrantes de esas brigadas suelen utilizar una campera con el logo de la fuerza y llevar la placa visible.
Posteriormente, la ministra reconoció que no había advertido si Gauna llevaba esa indumentaria o identificación al momento en que fueron tomadas las fotografías.
Monteoliva también aclaró que el arma observada en las imágenes era de estruendo y no una escopeta con munición convencional. De acuerdo con su explicación, ese elemento se utiliza con una finalidad disuasiva.
La controversia alrededor de Gauna quedó así atravesada por dos discusiones: por un lado, las condiciones en las que participó del operativo policial frente al Congreso; por otro, el supuesto vínculo personal con Bullrich que la senadora rechazó.
Mientras la actual conducción del Ministerio de Seguridad justificó que un integrante de una brigada de investigación pueda actuar vestido de civil y portar armamento no letal, Bullrich negó cualquier relación personal con el comisario y respaldó el accionar general de las fuerzas, al trasladar sus cuestionamientos hacia lo ocurrido durante la protesta.
La senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich negó mantener una relación personal con el comisario mayor Gustavo Gauna, fotografiado armado, vestido de civil y sin identificación visible durante el operativo frente al Congreso. Bullrich defendió a la Policía Federal y cuestionó el accionar de los manifestantes, mientras la ministra Alejandra Monteoliva explicó por qué el efectivo participó sin uniforme.
“No tengo ningún comisario amigo”. Patricia Bullrich buscó despegarse de Gustavo Gauna después de que el jefe policial apareciera armado y vestido de civil durante el operativo frente al Congreso y comenzaran a circular fotografías anteriores en las que ambos aparecen juntos.
La explicación de la senadora fue matemática: la Policía Federal tiene 30.000 integrantes y, durante su paso por Seguridad, tuvo contacto con numerosos efectivos. Una foto juntos, bajo esa lógica, prueba aproximadamente lo mismo que cruzarse con alguien en la fila del supermercado: coincidencia espacial hasta que aparezca algo más.
Gauna no es precisamente un agente perdido en el organigrama. Es comisario mayor y está al frente de la Dirección de Organizaciones Criminales de la Policía Federal. Durante la protesta fue registrado de civil, armado y sin una identificación visible, combinación que inevitablemente convirtió las imágenes en material inflamable para una discusión política que ya venía con bidón propio.
Bullrich tampoco cuestionó públicamente la actuación de la fuerza. Por el contrario, planteó que debía analizarse qué habían hecho los manifestantes para provocar la reacción policial. El operativo dejó gases, balas de goma, decenas de manifestantes heridos, cinco efectivos afectados y al menos once detenidos.
Después apareció Alejandra Monteoliva con la explicación institucional: Gauna pertenece a una brigada de investigación y esos agentes pueden trabajar de civil y portar armamento no letal. Sobre la falta de identificación, señaló que habitualmente utilizan una campera con el logo policial y la placa visible, aunque reconoció no haber advertido si el comisario llevaba esos elementos. El protocolo estaba explicado; faltaba confirmar si estaba puesto.
La ministra también sostuvo que el arma fotografiada era de estruendo y no una escopeta cargada con munición convencional, y que su utilización tenía una finalidad disuasiva. En un operativo atravesado por imágenes, heridos y cuestionamientos, hasta identificar qué llevaba exactamente un policía terminó necesitando traducción oficial.
Fuentes cercanas a Bullrich remarcaron además que la senadora “no tiene nada que ver” con Gauna y ubicaron al efectivo bajo la órbita de Monteoliva. La discusión pasó así de la calle al organigrama: quién estaba, qué llevaba, quién lo conocía y de qué casillero dependía.
Gauna estaba de civil. La polémica, en cambio, quedó perfectamente identificada.