La pobreza volvió a aumentar en Argentina durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El estudio, basado en los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, también estimó que la indigencia llegó al 6,5% entre enero y marzo de este año.
Los resultados representan un incremento de 0,1 puntos porcentuales en la pobreza y de 0,4 puntos en la indigencia respecto del último trimestre de 2025, lo que marca una interrupción en la tendencia de recuperación observada durante gran parte del año pasado.
La inflación y los ingresos, entre las principales causas
De acuerdo con el informe, el cambio de tendencia estuvo impulsado principalmente por el deterioro del poder adquisitivo de los hogares y la aceleración de la inflación registrada durante los primeros meses de 2026.
A pesar del aumento trimestral, la comparación interanual continúa siendo favorable. En el primer trimestre de 2025, la pobreza alcanzaba el 31,4%, mientras que la indigencia se ubicaba en 6,9%, por encima de los valores actuales.
El estudio también estimó que alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron a la pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026. La comparación se realizó entre esos períodos para evitar el efecto que genera el pago del aguinaldo sobre los ingresos familiares.
Las regiones más afectadas
Entre los principales aglomerados urbanos relevados, Concordia registró el mayor nivel de pobreza con 52,5%, seguida por Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%).
En cuanto a la indigencia, el porcentaje más elevado también correspondió a Gran Resistencia, con 24,3%. Detrás se ubicaron Concordia (11,2%), Posadas (10,7%), Gran Santa Fe (10,4%) y Corrientes (9,1%).
Un cambio de tendencia
Desde la consultora ExQuanti analizaron los resultados y señalaron que la información disponible refleja un cambio de tendencia respecto del proceso de recuperación observado durante 2025.
Según ese análisis, la pérdida del poder adquisitivo y el repunte de la inflación volvieron a ejercer presión sobre los ingresos de los hogares, limitando la mejora que se había registrado durante los meses anteriores.
El informe de la UCA concluye que, aunque los indicadores sociales siguen mostrando una situación mejor que la registrada un año atrás, la recuperación comenzó a perder dinamismo durante el inicio de 2026, en un contexto donde la evolución de los ingresos vuelve a convertirse en un factor determinante para los niveles de pobreza e indigencia.
La pobreza alcanzó al 30% de la población argentina durante el primer trimestre de 2026, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA. El estudio advirtió que la mejora observada durante 2025 perdió impulso debido al deterioro de los ingresos y a la aceleración de la inflación. La indigencia también mostró un aumento y llegó al 6,5%.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La pobreza volvió a subir. Apenas una décima, es cierto. Pero cuando el bolsillo ya viene caminando por la cornisa, un paso corto también alcanza para perder el equilibrio.
El informe de la UCA marcó que el 30% de los argentinos quedó por debajo de la línea de pobreza durante el primer trimestre de 2026. Después de varios meses mostrando señales de recuperación, los ingresos empezaron a quedarse sin aire frente a una inflación que volvió a acelerar el paso.
La indigencia también se movió hacia arriba y alcanzó el 6,5%. Los porcentajes parecen pequeños cuando se leen en una planilla, pero detrás de cada decimal hay miles de personas que dejaron de llegar a fin de mes sin que el calendario se hubiera puesto más largo.
El estudio sostiene que alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron a la pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de este año. No fue un salto repentino, sino una suma de salarios que perdieron poder de compra, gastos que crecieron más rápido y cuentas que empezaron a cerrar solamente con calculadora científica.
Al mismo tiempo, la comparación interanual sigue mostrando una mejora respecto de 2025. Es una fotografía con dos lecturas: el país continúa mejor que hace un año, pero peor que hace apenas unos meses. Una especie de ascensor que todavía está más arriba que antes, aunque hace rato dejó de subir.
Las regiones con mayores niveles de pobreza e indigencia volvieron a concentrarse en el norte argentino, una realidad que aparece en casi todos los informes sociales sin necesidad de cambiar demasiado los nombres de las ciudades.
La economía puede celebrar cuando baja un indicador. Las familias, en cambio, necesitan que el changuito vuelva a llenarse antes de empezar a creerle a los gráficos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La pobreza volvió a aumentar en Argentina durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El estudio, basado en los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, también estimó que la indigencia llegó al 6,5% entre enero y marzo de este año.
Los resultados representan un incremento de 0,1 puntos porcentuales en la pobreza y de 0,4 puntos en la indigencia respecto del último trimestre de 2025, lo que marca una interrupción en la tendencia de recuperación observada durante gran parte del año pasado.
La inflación y los ingresos, entre las principales causas
De acuerdo con el informe, el cambio de tendencia estuvo impulsado principalmente por el deterioro del poder adquisitivo de los hogares y la aceleración de la inflación registrada durante los primeros meses de 2026.
A pesar del aumento trimestral, la comparación interanual continúa siendo favorable. En el primer trimestre de 2025, la pobreza alcanzaba el 31,4%, mientras que la indigencia se ubicaba en 6,9%, por encima de los valores actuales.
El estudio también estimó que alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron a la pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026. La comparación se realizó entre esos períodos para evitar el efecto que genera el pago del aguinaldo sobre los ingresos familiares.
Las regiones más afectadas
Entre los principales aglomerados urbanos relevados, Concordia registró el mayor nivel de pobreza con 52,5%, seguida por Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%).
En cuanto a la indigencia, el porcentaje más elevado también correspondió a Gran Resistencia, con 24,3%. Detrás se ubicaron Concordia (11,2%), Posadas (10,7%), Gran Santa Fe (10,4%) y Corrientes (9,1%).
Un cambio de tendencia
Desde la consultora ExQuanti analizaron los resultados y señalaron que la información disponible refleja un cambio de tendencia respecto del proceso de recuperación observado durante 2025.
Según ese análisis, la pérdida del poder adquisitivo y el repunte de la inflación volvieron a ejercer presión sobre los ingresos de los hogares, limitando la mejora que se había registrado durante los meses anteriores.
El informe de la UCA concluye que, aunque los indicadores sociales siguen mostrando una situación mejor que la registrada un año atrás, la recuperación comenzó a perder dinamismo durante el inicio de 2026, en un contexto donde la evolución de los ingresos vuelve a convertirse en un factor determinante para los niveles de pobreza e indigencia.
La pobreza alcanzó al 30% de la población argentina durante el primer trimestre de 2026, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA. El estudio advirtió que la mejora observada durante 2025 perdió impulso debido al deterioro de los ingresos y a la aceleración de la inflación. La indigencia también mostró un aumento y llegó al 6,5%.
La pobreza volvió a subir. Apenas una décima, es cierto. Pero cuando el bolsillo ya viene caminando por la cornisa, un paso corto también alcanza para perder el equilibrio.
El informe de la UCA marcó que el 30% de los argentinos quedó por debajo de la línea de pobreza durante el primer trimestre de 2026. Después de varios meses mostrando señales de recuperación, los ingresos empezaron a quedarse sin aire frente a una inflación que volvió a acelerar el paso.
La indigencia también se movió hacia arriba y alcanzó el 6,5%. Los porcentajes parecen pequeños cuando se leen en una planilla, pero detrás de cada decimal hay miles de personas que dejaron de llegar a fin de mes sin que el calendario se hubiera puesto más largo.
El estudio sostiene que alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron a la pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de este año. No fue un salto repentino, sino una suma de salarios que perdieron poder de compra, gastos que crecieron más rápido y cuentas que empezaron a cerrar solamente con calculadora científica.
Al mismo tiempo, la comparación interanual sigue mostrando una mejora respecto de 2025. Es una fotografía con dos lecturas: el país continúa mejor que hace un año, pero peor que hace apenas unos meses. Una especie de ascensor que todavía está más arriba que antes, aunque hace rato dejó de subir.
Las regiones con mayores niveles de pobreza e indigencia volvieron a concentrarse en el norte argentino, una realidad que aparece en casi todos los informes sociales sin necesidad de cambiar demasiado los nombres de las ciudades.
La economía puede celebrar cuando baja un indicador. Las familias, en cambio, necesitan que el changuito vuelva a llenarse antes de empezar a creerle a los gráficos.