Los bonos soberanos en dólares operan en alza este jueves 27 de agosto, mientras el riesgo país medido por J.P. Morgan permanece por encima de los 500 puntos básicos. En paralelo, los ADRs de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registran bajas de hasta 4%, con los bancos entre los papeles más afectados.
Tras una jornada atravesada por el “fixing” de los títulos dólar linked, la atención del mercado local se concentra ahora en la nueva licitación de deuda del Tesoro, que durante este jueves recibe ofertas para renovar los vencimientos previstos para fin de mes.
Los inversores también siguen de cerca la evolución del dólar, que se mantiene por encima de los $1.500, y el comportamiento de las tasas de interés, dos variables que recuperaron protagonismo durante las últimas ruedas.
En ese contexto, los títulos en dólares muestran avances de hasta 0,9%, encabezados por el Global 2046. Detrás se ubican los Bonar 2041, 2035 y 2035, todos con incrementos de 0,8%.
El riesgo país medido por J.P. Morgan, en tanto, retrocede 10 unidades y se ubica en 507 puntos básicos, con lo que registra su primera baja de la semana.
El Tesoro busca renovar $12,6 billones
El Tesoro buscará renovar deuda interna durante este jueves para afrontar obligaciones por unos $12,6 billones, equivalentes a alrededor de u$s8.330 millones, mediante una oferta concentrada en títulos de corto plazo.
Para la operación se ofrecen tres instrumentos a tasa fija —’S30N6′, ‘S29E7’ y ‘T31Y7’—, una letra Lecer (‘X29E7’) y otra vinculada al dólar linked (‘D30O6’). Todos los papeles tienen amortización prevista durante el mandato de Javier Milei.
«La elección de instrumentos cortos apunta a absorber pesos en un contexto de tipo de cambio tensionado, sin convalidar tasas tan altas en el tramo largo de la curva, que viene bastante pesado», comentó el agente de liquidación y compensación Cohen.
«Es posible que el Tesoro libere algo de pesos al mercado para normalizar la liquidez, aunque no lo suficiente como para seguir tensionando el tipo de cambio», subrayó.
S&P Merval y ADRs
El S&P Merval opera prácticamente sin cambios en 3.024.131,34 puntos, mientras que medido en dólares retrocede 0,1% hasta 1.886,56 puntos.
Las principales bajas corresponden al sector bancario. Grupo Supervielle, BBVA, Grupo Financiero Galicia y Banco Macro registran pérdidas de entre 3,1% y 1,2%.
En Wall Street, los bancos también encabezan las caídas entre los ADRs argentinos. Grupo Supervielle retrocede 3,5%, BBVA Argentina pierde 2,4%, Telecom cae 2,3% y Grupo Financiero Galicia baja 1,9%.
En sentido contrario, las empresas energéticas comienzan a mostrar avances, lideradas por YPF, que sube 2,6%, seguida por Transportadora de Gas del Sur, con un incremento de 1,5%, y Pampa Energía, que gana 1,2%.
Los bonos soberanos en dólares operan con subas este jueves 27 de agosto, mientras el riesgo país baja a 507 puntos básicos. El mercado sigue la nueva licitación del Tesoro por vencimientos de $12,6 billones, en un escenario condicionado por el dólar por encima de $1.500 y las tasas. En paralelo, los ADRs bancarios registran las principales caídas en Wall Street.
El mercado argentino decidió este jueves aplicar una de sus especialidades históricas: ofrecer tranquilidad con una mano mientras con la otra revisa cada treinta segundos la cotización del dólar. Los bonos soberanos subieron, el riesgo país retrocedió hasta los 507 puntos y, durante algunos minutos, las pantallas financieras entregaron esa extraña sensación de estabilidad que en la Argentina suele durar aproximadamente lo mismo que un café sobre un escritorio de operadores.
Después del “fixing” de los títulos dólar linked, la atención pasó a la nueva licitación del Tesoro, que tiene por delante la módica tarea de renovar unos $12,6 billones. Una cifra suficientemente grande como para convertir cualquier calculadora en un objeto de apoyo emocional. La estrategia oficial apuesta por instrumentos cortos, posiblemente porque mirar demasiado lejos en la curva de rendimientos puede provocar vértigo, preguntas incómodas o la necesidad inmediata de abrir otra planilla de Excel.
Mientras tanto, el dólar continúa por encima de los $1.500 y las tasas de interés volvieron al centro de la escena, confirmando que el mercado local funciona como una serie con pocos personajes pero temporadas infinitas: dólar, tasas, deuda, riesgo país y algún funcionario intentando explicar que el próximo capítulo será distinto. Esta vez, al menos, los bonos aportaron un poco de verde al decorado.
Wall Street, sin embargo, reservó para los bancos argentinos una recepción menos afectuosa. Supervielle, BBVA y Galicia encabezaron las bajas entre los ADRs, mientras las energéticas comenzaron a avanzar con YPF al frente. La jornada dejó así una distribución bastante democrática del estrés: optimismo moderado para los bonos, castigo para los bancos, alivio parcial para el riesgo país y el dólar, como siempre, observando todo desde arriba de los $1.500 con la serenidad de quien sabe que todos terminarán preguntando por él.