Después de años de reclamos y una campaña vecinal que reunió más de 1.500 firmas, Calingasta volverá a contar con una conexión directa de transporte de pasajeros hacia Mendoza. La empresa El Triunfo comenzará a operar desde este sábado un nuevo servicio que unirá el departamento sanjuanino con la vecina provincia, recuperando además el estratégico recorrido por Uspallata.
La novedad fue celebrada por vecinos que durante años reclamaron la restitución de una conexión considerada fundamental tanto para la vida cotidiana de los habitantes como para el movimiento turístico y comercial de la región.
Cuándo comienza y cuáles serán los horarios
El nuevo servicio comenzará a funcionar este sábado y tendrá dos frecuencias semanales: los lunes y los sábados.
Según informó la empresa, la salida será a las 5:00 de la mañana desde Calingasta, mientras que el regreso desde Mendoza está previsto para las 18:00 horas.
La línea incluirá el paso por Uspallata, una conexión que había quedado sin cobertura luego de la interrupción de distintos servicios ocurrida durante la pandemia.
Un reclamo que llevaba años
Los vecinos recordaron que el servicio que conectaba Calingasta con Uspallata dejó de funcionar antes de la pandemia de Covid-19, generando complicaciones para quienes debían trasladarse por razones familiares, laborales, educativas o de salud.
Ante esa situación, comenzaron a organizarse para exigir soluciones. El reclamo fue creciendo con el paso de los años hasta desembocar en una campaña que logró reunir más de 1.500 firmas, una cifra significativa para el departamento.
La iniciativa derivó además en una reunión realizada el pasado 8 de abril con autoridades provinciales, donde se planteó la necesidad de mejorar el transporte interno y recuperar la conectividad con Mendoza.
Una conexión clave para vecinos y turistas
Desde el entorno de quienes impulsaron el reclamo destacaron que la medida tendrá un impacto que trasciende lo turístico. Según explicaron, existe un fuerte vínculo histórico y familiar entre habitantes de Calingasta y localidades mendocinas, especialmente Uspallata.
«Más allá de la importancia que tiene para el turismo, los calingastinos también están muy ligados con familias mendocinas y especialmente de Uspallata», señalaron quienes participaron de la campaña.
La puesta en marcha de esta nueva línea representa una respuesta concreta a una demanda que llevaba años acumulándose y devuelve a Calingasta una conexión que muchos vecinos consideraban indispensable para la integración del departamento con la región.
Tras años de reclamos por la falta de conectividad y una campaña que reunió más de 1.500 firmas, los vecinos de Calingasta lograron una respuesta concreta. Desde este sábado, la empresa El Triunfo comenzará a operar un servicio de colectivos que unirá el departamento con Mendoza, incluyendo el paso por Uspallata, una conexión clave para residentes, familias y turistas.
Hay reclamos que duran tanto tiempo que terminan convirtiéndose en parte del paisaje. En Calingasta, la falta de un colectivo hacia Mendoza ya era una de esas historias que todos conocían. Estaba el vecino que recordaba cómo era el recorrido antes de la pandemia, el que acumulaba anécdotas de viajes imposibles y el que, cada vez que escuchaba hablar de integración regional, miraba el calendario para confirmar que efectivamente seguía viviendo en el mismo lugar donde conseguir un asiento rumbo a Uspallata parecía una misión diplomática de alto nivel.
Pero esta vez pasó algo extraño: el reclamo funcionó. Y cuando eso ocurre, siempre genera una pequeña conmoción. Más de 1.500 firmas, reuniones, pedidos y años de insistencia terminaron produciendo un resultado concreto. Un fenómeno tan poco frecuente que merece ser registrado por la ciencia.
Desde este sábado, los habitantes de Calingasta volverán a tener una conexión directa con Mendoza gracias a un nuevo servicio de la empresa El Triunfo. Dicho así parece una noticia normal. Pero para quienes llevan años viendo cómo desaparecen frecuencias, rutas y opciones de transporte, la novedad tiene un peso distinto. Porque no se trata solamente de un colectivo. Se trata de recuperar una conexión que para muchos nunca debió perderse.
Y es que Calingasta no vive aislada en un mapa. Hay familias repartidas entre ambos lados de la cordillera baja, estudiantes, trabajadores, comerciantes y turistas que dependen de una circulación más fluida. La ausencia del servicio obligó durante años a buscar alternativas más largas, más costosas o directamente inexistentes. Una situación que, en pleno siglo XXI, tenía algo de paradoja geográfica: dos localidades relativamente cercanas separadas por una distancia que el transporte público parecía haber convertido en oceánica.
Ahora el colectivo vuelve a rodar. No resolverá todos los problemas del departamento ni acabará con las discusiones sobre conectividad, pero representa algo que los vecinos venían reclamando desde hace tiempo: que el mapa vuelva a parecerse un poco más a la realidad. Porque a veces las grandes victorias no llegan en discursos ni en inauguraciones multitudinarias. A veces llegan a las cinco de la mañana, con motor encendido y pasaje en mano.