La serie sobre la vida de Moria Casán, estrenada recientemente en Netflix, quedó envuelta en una fuerte polémica judicial luego de que la familia de Luis Vadalá anunciara que prepara una presentación contra la producción y contra la plataforma por la manera en que fue representado el empresario, fallecido en 2023.
La encargada de impulsar el reclamo es Ingrid Vadalá, hija mayor de Luis, quien cuestionó de manera contundente la caracterización de su padre y sostuvo que la ficción presenta una versión que, según ella, se aleja de la realidad.
La información fue dada a conocer por Ángel de Brito en LAM. Según explicó el conductor, Ingrid tiene 47 años, es licenciada en Recursos Humanos, madre de dos hijos y no mantiene relación habitual con el mundo del espectáculo.
“Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar”
El principal cuestionamiento de Ingrid apunta a la forma en que la serie construye la personalidad de Luis Vadalá y distintos momentos de su vínculo con Moria Casán.
“Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar”, expresó.
Además, defendió la imagen que conserva de su padre y rechazó la caracterización presentada en la ficción: “Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso”.
En ese mismo sentido, sostuvo que la producción decidió mostrarlo de una manera completamente diferente: “Han intentado mostrarlo como una persona grotesca, maleducada”.
En la serie, el personaje de Luis Vadalá es interpretado por Joaquín Ferreira.
El cuestionamiento por las referencias a su vida privada
Otro de los puntos que generó malestar en la familia está relacionado con la mención a un eventual problema de consumo en la vida de Vadalá.
“Si hubiese tenido un problema de consumo, eso es algo que forma parte de la privacidad de una persona”, sostuvo Ingrid.
La hija del empresario también rechazó que determinados aspectos de sus orígenes hayan sido utilizados para construir una imagen despectiva.
“Él nunca ocultó ser un tipo de barrio y trabajar en su taller”, afirmó.
Y agregó: “Usaron eso para menospreciarlo, lo cual me parece una falta de respeto para cualquier trabajador común”.
Ingrid aclaró que su postura no implica idealizar a su padre ni desconocer las diferencias personales que existieron entre ambos durante los últimos años de su relación.
“Mi papá podría tener mil defectos, pero era un señor. Te lo digo a pesar de haber tenido muchas diferencias con él, lo que nos costó los últimos años de nuestra relación”, expresó.
También cuestionó cómo se contó la relación con Moria Casán
La presentación judicial en preparación no se limita a la caracterización individual de Vadalá. Ingrid también puso en duda la manera en que la serie reconstruye la historia de amor entre su padre y Moria Casán.
“La realidad es que prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió. Incluso el comienzo de la historia fue presentado de una manera que no se condice con la realidad, el final de esa relación tampoco fue como lo muestran”, sostuvo.
Ingrid argumentó que fue testigo directo de buena parte de esa relación, ya que tenía alrededor de 12 años cuando comenzó a vivir de cerca el vínculo entre su padre y la actriz.
Luis Vadalá y Moria Casán mantuvieron una relación durante aproximadamente una década, entre 1990 y 2001.
La hija del empresario también cuestionó una de las interpretaciones que, según ella, la serie intenta instalar respecto del final de la relación.
“Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después de la separación”, afirmó.
Con estos argumentos, Ingrid Vadalá prepara una querella que apuntará tanto contra la producción de la serie como contra Netflix, al considerar que la ficción afectó la imagen y la memoria de su padre mediante una reconstrucción que juzga inexacta y despectiva.
La hija mayor de Luis Vadalá prepara una acción judicial contra la producción de la serie sobre Moria Casán y contra Netflix. Ingrid Vadalá cuestionó la forma en que la ficción retrata a su padre, fallecido en 2023, y sostuvo que fue presentado de manera “grotesca” y alejada de la realidad, además de objetar referencias a su vida privada y a su relación con la actriz.
Una serie recién estrenada, una plataforma global y una querella en preparación. La ficción sobre Moria Casán sumó su primer capítulo judicial fuera de pantalla porque Ingrid Vadalá, hija mayor de Luis Vadalá, considera que su padre fue retratado con una mala leche que ni el algoritmo de Netflix se animaría a recomendar como “contenido familiar”.
El reclamo apunta contra la producción y la plataforma por la manera en que aparece construido el personaje de Vadalá. “Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar”, sostuvo Ingrid, que directamente rechazó la versión del hombre que aparece en pantalla: “Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso”.
La crítica no se limita al tono. Ingrid aseguró que se lo presenta como “grotesco, maleducado” y cuestionó incluso la utilización de referencias a un eventual problema de consumo. Para ella, si algo así hubiera existido, pertenecía a la intimidad de su padre y no debía convertirse en combustible dramático para una serie.
También defendió los orígenes de Vadalá, quien trabajaba en su taller y no ocultaba venir “de barrio”. Según dijo, ese aspecto fue utilizado para menospreciarlo, un recurso que en la ficción sirve para construir personaje y en la vida real puede terminar con un abogado pidiendo explicaciones.
El punto más sensible aparece en la reconstrucción de la relación con Moria Casán, que duró cerca de una década. Ingrid sostuvo que ni el inicio ni el final ocurrieron como los muestra la serie y remarcó que fue testigo de buena parte de esa etapa.
La producción quiso contar una historia. La familia dice que contó otra. Ahora el próximo episodio puede no estrenarse en Netflix sino en tribunales.