Rusia atacó Kiev y otras regiones ucranianas durante la madrugada del jueves 22 de octubre, un día después de aceptar en principio retomar conversaciones con Ucrania y Estados Unidos. El presidente Volodimir Zelensky informó al menos cuatro muertos y decenas de heridos, entre ellos cinco niños.

La ofensiva se desarrolló en tres oleadas de misiles balísticos y alcanzó 12 regiones, según las autoridades ucranianas. En Kiev se registró una muerte y daños en edificios residenciales, instalaciones energéticas, una estación ferroviaria, el metro y locales comerciales.

En Lozova, en la región de Járkov, dos mujeres de 50 y 60 años murieron en un mercado. Otro ataque dejó una cuarta víctima fatal. Los impactos sobre la infraestructura eléctrica amenazan la provisión de servicios esenciales ante la llegada del invierno.

Los ataques contra Kiev volvieron a exponer la distancia entre las declaraciones diplomáticas y la situación en el terreno

El anuncio de nuevas negociaciones

Los bombardeos ocurrieron después de la reunión del miércoles 21 de octubre entre Vladimir Putin y Steve Witkoff, enviado del presidente estadounidense Donald Trump. El encuentro en San Petersburgo formó parte de las gestiones para reactivar el diálogo.

Tras esa reunión, Moscú expresó su disposición a reanudar las conversaciones tripartitas con Kiev y Washington. La aceptación fue en principio y todavía quedaba pendiente definir una fecha para la próxima ronda.

Witkoff también había mantenido conversaciones con Zelensky en Noruega el martes 20 de octubre. El mandatario ucraniano sostiene que una reunión entre los líderes involucrados podría permitir avances en la negociación.

Los reclamos de Kiev y la versión de Moscú

Después de los ataques, Zelensky pidió a Washington más municiones para los sistemas antiaéreos Patriot y nuevas sanciones contra Rusia. Sostuvo que la ofensiva mostraba la continuidad de la posición de Moscú pese a las gestiones diplomáticas.

El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones de fabricación y almacenamiento de armas, además de infraestructura de transporte. Las autoridades ucranianas reportaron impactos en zonas civiles y servicios urbanos.

La agenda diplomática también incluyó la liberación del estadounidense Stephen Hubbard, un profesor jubilado detenido por fuerzas rusas en Izium en 2022. Su abogado confirmó su llegada a Estados Unidos el jueves 22 de octubre.