El vicegobernador de la provincia, Fabián Martín, recibió en el edificio Anexo de la Legislatura Provincial a una delegación del Club Universitario de Rugby, acompañado por los diputados Gustavo Usin y María Lascano.
En la ocasión, las autoridades hicieron entrega de la Resolución que declara de interés deportivo y social la clasificación del equipo al Torneo del Interior “B”, junto con una placa de reconocimiento por el destacado logro alcanzado.
La iniciativa tiene por objeto poner en valor la histórica clasificación del Club Universitario de Rugby de la Provincia de San Juan, que vuelve a competir en un certamen nacional de esta jerarquía tras más de dos décadas de ausencia.
Este hito se concretó luego de su victoria por 27 a 22 frente al Jockey Club de Tucumán, en condición de visitante.
El reconocimiento no solo destaca el resultado deportivo, sino también el proceso que lo hizo posible, evidenciando el esfuerzo sostenido, la planificación institucional y el compromiso de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, quienes han trabajado de manera constante por el crecimiento del rugby sanjuanino.
El vicegobernador Fabián Martín recibió a representantes del Club Universitario de Rugby y entregó una resolución que declara de interés deportivo y social la clasificación del equipo al Torneo del Interior “B”. El reconocimiento destaca el regreso de la institución a una competencia nacional de jerarquía tras más de veinte años y pone en valor el trabajo deportivo e institucional realizado por el club.
En el deporte hay triunfos que duran un fin de semana y otros que terminan escribiendo una página en la historia de una institución. El Club Universitario de Rugby logró uno de esos resultados que obligan a desempolvar archivos, revisar estadísticas y recordar cuánto tiempo pasó desde la última vez que algo parecido había ocurrido.
Más de dos décadas tuvieron que transcurrir para que el equipo volviera a clasificarse a una competencia nacional de la magnitud del Torneo del Interior “B”. Un período lo suficientemente largo como para que cambiaran jugadores, entrenadores, dirigentes, reglamentos y hasta algunas costumbres del deporte. Lo único que permaneció fue la aspiración de volver a estar entre los protagonistas.
La clasificación llegó además lejos de casa y ante un rival de peso como el Jockey Club de Tucumán. Un escenario que suele poner a prueba tanto el juego como el carácter de cualquier plantel. El resultado favorable terminó convirtiéndose en la recompensa visible de un trabajo que venía construyéndose mucho antes de que sonara el pitazo final.
Por eso el reconocimiento entregado en la Legislatura trasciende un marcador deportivo. También pone el foco en el esfuerzo cotidiano de quienes sostienen los clubes desde distintos lugares: jugadores que entrenan durante la semana, entrenadores que planifican cada detalle y dirigentes que trabajan para que los proyectos puedan crecer en el tiempo. Porque detrás de cada clasificación histórica suele haber mucho más que ochenta minutos de juego.