Las empresas concesionarias del transporte público de pasajeros de San Juan informaron que la reducción transitoria de servicios responde a la crisis financiera provocada por el atraso en el pago de compensaciones tarifarias correspondientes al sistema.
A través de un comunicado, la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), integrada por Empresa Albardón S.R.L., Empresa Mayo S.R.L., Transporte de Pasajeros El Triunfo S.A., Transporte Libertador S.R.L., Nuevo Sur S.R.L., Valle del Sol S.R.L., Vallecito S.R.L., Alto de Sierra S.R.L. y la U.T.E. La Marina S.A.-La Positiva S.A., detalló la situación económica que atraviesa el sector.
Una deuda estimada en $9.700 millones
Desde la entidad remarcaron que las empresas “no reciben subsidios” y aclararon que los fondos reclamados corresponden a compensaciones tarifarias destinadas a reducir el costo del boleto para los usuarios.
“En otras palabras, el verdadero beneficiario de estas compensaciones es el pasajero, ya que permiten que la tarifa abonada sea inferior al costo real del servicio”, señalaron.
Según detallaron, la deuda acumulada por compensaciones vinculadas a boletos escolares, docentes, trasbordos, atributos sociales y otros conceptos alcanza aproximadamente los $9.700 millones. Del total, cerca del 60% corresponde a obligaciones de la Provincia de San Juan y el 40% restante a compromisos de la Nación.
Las empresas indicaron que la falta de ingreso de esos recursos generó un “severo desfinanciamiento” del sistema y afectó la capacidad para afrontar gastos esenciales como combustible, salarios, mantenimiento de unidades, repuestos y otros costos operativos.
“Durante todo este tiempo, las empresas han realizado un enorme esfuerzo para sostener el transporte público y evitar mayores perjuicios a los usuarios”, expresaron desde ATAP, aunque advirtieron que la magnitud de la deuda vuelve imposible mantener la prestación habitual sin comprometer la continuidad del servicio.
Presentaciones administrativas y pedidos de una mesa técnica
La asociación recordó que desde el 28 de mayo de 2026 viene realizando presentaciones administrativas para advertir sobre la situación y solicitar medidas destinadas a recuperar el equilibrio económico del sistema.
Entre los expedientes mencionados se encuentran el Nº 210-1599-26 y Nº 210-1993-26, mediante los cuales las empresas solicitaron la conformación de una mesa técnica de trabajo y la adopción de acciones para resolver el atraso en los pagos.
Desde ATAP lamentaron las complicaciones que las medidas generan entre los usuarios que utilizan diariamente los colectivos y aseguraron que la reducción de servicios busca preservar la continuidad de una prestación considerada esencial.
Reclamo para normalizar los servicios
Finalmente, las empresas hicieron un llamado a las autoridades provinciales para retomar el diálogo y avanzar en la regularización urgente de las compensaciones adeudadas, con el objetivo de restablecer plenamente los servicios y garantizar la sostenibilidad del transporte público sanjuanino.
La Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) atribuyó la reducción transitoria de colectivos en San Juan al atraso en el pago de compensaciones tarifarias. Las concesionarias estimaron una deuda de $9.700 millones, correspondiente en un 60% a obligaciones provinciales y en un 40% a compromisos nacionales, y reclamaron una regularización urgente para normalizar los servicios.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
$9.700 millones pendientes y menos colectivos en circulación. ATAP puso una cifra concreta sobre la crisis del transporte sanjuanino y aseguró que la reducción de frecuencias no responde a una reorganización creativa del sistema, sino a una caja que empezó a parecerse demasiado a la SUBE cuando uno descubre que se olvidó de cargarla.
Las empresas sostienen que ese dinero no constituye un subsidio directo para ellas, sino compensaciones destinadas a cubrir la diferencia entre lo que cuesta prestar el servicio y lo que efectivamente paga el pasajero. Traducido del dialecto administrativo: alguien tiene que cubrir la distancia entre el boleto y la realidad, porque el colectivo todavía no aprendió a funcionar con expedientes.
Según ATAP, aproximadamente el 60% de la deuda corresponde a la Provincia y el 40% restante a la Nación. Una distribución bastante federal del problema: cada jurisdicción tendría su porción mientras combustible, salarios, mantenimiento y repuestos mantienen la incómoda costumbre de requerir dinero real.
Las concesionarias aseguran que vienen advirtiendo sobre el escenario desde el 28 de mayo de 2026, con presentaciones administrativas y pedidos para conformar una mesa técnica. Los expedientes Nº 210-1599-26 y Nº 210-1993-26 quedaron como testimonio burocrático de una discusión en la que los papeles avanzaron más ordenadamente que algunos colectivos.
ATAP sostiene que la reducción busca preservar la continuidad del transporte y pidió retomar el diálogo con las autoridades provinciales para regularizar los pagos. Mientras tanto, el usuario queda en el lugar más tradicional de cualquier crisis del transporte público: mirando la calle y calculando cuánto falta para que aparezca el próximo colectivo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Las empresas concesionarias del transporte público de pasajeros de San Juan informaron que la reducción transitoria de servicios responde a la crisis financiera provocada por el atraso en el pago de compensaciones tarifarias correspondientes al sistema.
A través de un comunicado, la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), integrada por Empresa Albardón S.R.L., Empresa Mayo S.R.L., Transporte de Pasajeros El Triunfo S.A., Transporte Libertador S.R.L., Nuevo Sur S.R.L., Valle del Sol S.R.L., Vallecito S.R.L., Alto de Sierra S.R.L. y la U.T.E. La Marina S.A.-La Positiva S.A., detalló la situación económica que atraviesa el sector.
Una deuda estimada en $9.700 millones
Desde la entidad remarcaron que las empresas “no reciben subsidios” y aclararon que los fondos reclamados corresponden a compensaciones tarifarias destinadas a reducir el costo del boleto para los usuarios.
“En otras palabras, el verdadero beneficiario de estas compensaciones es el pasajero, ya que permiten que la tarifa abonada sea inferior al costo real del servicio”, señalaron.
Según detallaron, la deuda acumulada por compensaciones vinculadas a boletos escolares, docentes, trasbordos, atributos sociales y otros conceptos alcanza aproximadamente los $9.700 millones. Del total, cerca del 60% corresponde a obligaciones de la Provincia de San Juan y el 40% restante a compromisos de la Nación.
Las empresas indicaron que la falta de ingreso de esos recursos generó un “severo desfinanciamiento” del sistema y afectó la capacidad para afrontar gastos esenciales como combustible, salarios, mantenimiento de unidades, repuestos y otros costos operativos.
“Durante todo este tiempo, las empresas han realizado un enorme esfuerzo para sostener el transporte público y evitar mayores perjuicios a los usuarios”, expresaron desde ATAP, aunque advirtieron que la magnitud de la deuda vuelve imposible mantener la prestación habitual sin comprometer la continuidad del servicio.
Presentaciones administrativas y pedidos de una mesa técnica
La asociación recordó que desde el 28 de mayo de 2026 viene realizando presentaciones administrativas para advertir sobre la situación y solicitar medidas destinadas a recuperar el equilibrio económico del sistema.
Entre los expedientes mencionados se encuentran el Nº 210-1599-26 y Nº 210-1993-26, mediante los cuales las empresas solicitaron la conformación de una mesa técnica de trabajo y la adopción de acciones para resolver el atraso en los pagos.
Desde ATAP lamentaron las complicaciones que las medidas generan entre los usuarios que utilizan diariamente los colectivos y aseguraron que la reducción de servicios busca preservar la continuidad de una prestación considerada esencial.
Reclamo para normalizar los servicios
Finalmente, las empresas hicieron un llamado a las autoridades provinciales para retomar el diálogo y avanzar en la regularización urgente de las compensaciones adeudadas, con el objetivo de restablecer plenamente los servicios y garantizar la sostenibilidad del transporte público sanjuanino.
La Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) atribuyó la reducción transitoria de colectivos en San Juan al atraso en el pago de compensaciones tarifarias. Las concesionarias estimaron una deuda de $9.700 millones, correspondiente en un 60% a obligaciones provinciales y en un 40% a compromisos nacionales, y reclamaron una regularización urgente para normalizar los servicios.
$9.700 millones pendientes y menos colectivos en circulación. ATAP puso una cifra concreta sobre la crisis del transporte sanjuanino y aseguró que la reducción de frecuencias no responde a una reorganización creativa del sistema, sino a una caja que empezó a parecerse demasiado a la SUBE cuando uno descubre que se olvidó de cargarla.
Las empresas sostienen que ese dinero no constituye un subsidio directo para ellas, sino compensaciones destinadas a cubrir la diferencia entre lo que cuesta prestar el servicio y lo que efectivamente paga el pasajero. Traducido del dialecto administrativo: alguien tiene que cubrir la distancia entre el boleto y la realidad, porque el colectivo todavía no aprendió a funcionar con expedientes.
Según ATAP, aproximadamente el 60% de la deuda corresponde a la Provincia y el 40% restante a la Nación. Una distribución bastante federal del problema: cada jurisdicción tendría su porción mientras combustible, salarios, mantenimiento y repuestos mantienen la incómoda costumbre de requerir dinero real.
Las concesionarias aseguran que vienen advirtiendo sobre el escenario desde el 28 de mayo de 2026, con presentaciones administrativas y pedidos para conformar una mesa técnica. Los expedientes Nº 210-1599-26 y Nº 210-1993-26 quedaron como testimonio burocrático de una discusión en la que los papeles avanzaron más ordenadamente que algunos colectivos.
ATAP sostiene que la reducción busca preservar la continuidad del transporte y pidió retomar el diálogo con las autoridades provinciales para regularizar los pagos. Mientras tanto, el usuario queda en el lugar más tradicional de cualquier crisis del transporte público: mirando la calle y calculando cuánto falta para que aparezca el próximo colectivo.