El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, exhortó a las empresas locales a excluir a Huawei de proyectos considerados estratégicos y vinculó la utilización de tecnología china con posibles riesgos para la seguridad nacional y la protección de datos.
El diplomático realizó las declaraciones durante su participación en el AmCham Energy Forum de Buenos Aires, donde además planteó que la seguridad tecnológica y la existencia de reglas claras son factores centrales para atraer inversiones estadounidenses y de otros países hacia sectores como la energía y la minería.
Lamelas sostuvo que la cooperación estratégica entre Estados Unidos y Argentina depende en buena medida de condiciones previsibles para los inversores. En ese marco, destacó las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei destinadas a reducir regulaciones, incrementar la libertad económica y fortalecer la participación del sector privado.
La advertencia contra Huawei y la tecnología china
Durante su exposición, el representante estadounidense concentró parte de su discurso en el papel que tendrá la infraestructura tecnológica dentro del crecimiento energético argentino y cuestionó directamente la influencia del Partido Comunista Chino a través de empresas como Huawei.
“China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología. Todo está controlado por el Partido Comunista chino. Eso no vale y tampoco ayudará a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, declaró el embajador ante los asistentes al foro.
La advertencia se produjo después de que la embajada estadounidense planteara objeciones por un contrato entre una distribuidora de energía de Neuquén y Huawei.
Lamelas aseguró que la protección de información y la seguridad energética constituyen aspectos fundamentales tanto para el desarrollo económico como para la seguridad nacional de Argentina y Estados Unidos.
“Empresas estadounidenses y del mundo quieren entrar en la Argentina, pero quieren garantías que sus datos son protegidos y están en redes de confianza”, afirmó.
En ese sentido, el diplomático también planteó: “¿Por qué en uno de los países más libres, como Estados Unidos, no se pueden comprar ni vender equipos de Huawei?”.
Según la postura expuesta durante el encuentro, la utilización de proveedores considerados confiables pasó a convertirse en uno de los elementos evaluados por empresas extranjeras antes de comprometer inversiones en infraestructura crítica.
El debate adquiere especial relevancia para proyectos relacionados con Vaca Muerta, nuevas redes eléctricas y otras inversiones vinculadas al desarrollo energético del país.
Estados Unidos analiza financiar una obra de USD 800 millones
En ese contexto, Lamelas confirmó que Estados Unidos evalúa participar en el financiamiento del proyecto AMBA I, una obra de transmisión eléctrica cuyo presupuesto estimado asciende a 800 millones de dólares.
La iniciativa está destinada a aliviar la saturación de la red eléctrica en la región con mayor demanda del país y forma parte de las obras consideradas necesarias para ampliar la capacidad del sistema.
El pliego correspondiente a la licitación contempla restricciones para la participación de compañías controladas por Estados, una condición alineada con las preocupaciones sobre seguridad tecnológica planteadas durante el foro.
“Estamos revisando AMBA I para ver si es posible ayudar con el financiamiento”, expresó Lamelas.
El interés estadounidense se produce en un escenario de creciente competencia internacional por la participación en proyectos estratégicos argentinos, particularmente aquellos vinculados con energía, minería, infraestructura y tecnología.
De acuerdo con el planteo realizado durante el encuentro, las compañías estadounidenses y europeas tienen en cuenta tanto la estabilidad económica y regulatoria como las condiciones de protección de datos antes de definir inversiones de largo plazo.
Energía, tecnología y formación profesional
Lamelas también sostuvo que el crecimiento del sector energético argentino requerirá no solamente inversiones e infraestructura, sino también mayor cantidad de profesionales especializados en áreas vinculadas con tecnología y minería.
En ese marco, mencionó iniciativas de formación relacionadas con inteligencia artificial y nuevas tecnologías, entre ellas el Instituto de Vaca Muerta y distintos programas gratuitos de capacitación ofrecidos por compañías internacionales.
“Argentina tiene profesionales extraordinarios, pero el crecimiento que viene es enorme, exige mucho más”, sostuvo.
Para el representante estadounidense, la seguridad energética y la protección de los datos dejaron de ser cuestiones exclusivamente económicas y pasaron a formar parte de la agenda de seguridad nacional de ambos países.
Según expresó, la continuidad de las reformas económicas y la utilización de proveedores tecnológicos considerados confiables podrían facilitar la llegada de nuevas inversiones, además de impulsar proyectos vinculados con empleo, energía y minería.
La posición expresada por Lamelas coloca a la infraestructura tecnológica en el centro de la competencia por futuras inversiones estratégicas en Argentina, especialmente en momentos en que el país busca capital para ampliar su capacidad energética y desarrollar recursos como Vaca Muerta.
Al finalizar su participación, el embajador reiteró el respaldo de la representación estadounidense a las compañías interesadas en participar de las oportunidades que ofrece el sector energético argentino y destacó el trabajo de empresarios y organizaciones vinculadas con proyectos de energía y minería.
El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, pidió a las empresas locales excluir a Huawei de proyectos estratégicos y advirtió sobre riesgos vinculados con la seguridad de datos. Durante el AmCham Energy Forum, vinculó estas condiciones con futuras inversiones extranjeras en energía y minería y confirmó que Washington evalúa financiar el proyecto eléctrico AMBA I.
Estados Unidos pidió dejar a Huawei afuera de los proyectos estratégicos argentinos y puso la seguridad de los datos sobre la mesa antes de hablar de inversiones. Peter Lamelas fue al foro energético y dejó un mensaje con la sutileza de una boleta de luz en enero: para atraer capital occidental, no alcanza con tener Vaca Muerta debajo del suelo; también importa quién instala los cables arriba.
El embajador apuntó directamente contra la tecnología china y sostuvo que el Partido Comunista Chino puede acceder a información que circula por sus empresas. En términos de competencia global, la discusión ya no parece una pelea por elegir entre Samsung y Motorola: las potencias están mirando hasta el router mientras Argentina intenta conseguir los dólares para ampliar la red eléctrica.
La advertencia llegó además después de que la representación estadounidense cuestionara un contrato de una distribuidora neuquina con Huawei. El planteo es sencillo aunque geopolíticamente tenga más capas que una factura de servicios: si una compañía quiere inversiones de Estados Unidos o Europa, Washington considera que las redes donde circularán sus datos tienen que ser confiables.
Lamelas también confirmó que Estados Unidos analiza participar en el financiamiento de AMBA I, una obra eléctrica estimada en 800 millones de dólares. El proyecto necesita capital y el capital llega con condiciones, porque aparentemente aquella antigua fantasía de que los millones aterrizaban con una valija y preguntaban dónde firmar quedó reservada para las películas de los noventa.
En el medio aparece Vaca Muerta, la minería, la inteligencia artificial y una infraestructura energética que necesita inversiones de magnitud. Argentina tiene los recursos, Estados Unidos muestra interés y China ya tiene presencia tecnológica: una partida internacional en la que hasta una antena puede terminar necesitando canciller.
La disputa por la energía argentina entró definitivamente en la era digital. Antes las potencias discutían por petróleo; ahora también quieren saber quién conoce la contraseña del Wi-Fi.