La reunión secreta de Bullrich con Cavallo sacude al oficialismo

Redacción Cuyo News
8 min

La reunión reservada entre Patricia Bullrich y Domingo Cavallo abrió un nuevo capítulo de tensión dentro del oficialismo. El encuentro, que trascendió en las últimas horas, fue leído como una señal de autonomía política de la senadora frente al núcleo más cerrado de la Casa Rosada, encabezado por Javier Milei y Karina Milei.

La cumbre tuvo además un condimento político de alto voltaje: Cavallo endureció sus críticas contra el rumbo económico del Gobierno y, en particular, contra el ministro Luis «Toto» Caputo. El exministro cuestionó la estrategia oficial sobre el cepo cambiario, advirtió sobre atraso cambiario y planteó riesgos hacia 2027 si no se corrige el esquema vigente.

Una reunión con mensaje político

El contacto entre Bullrich y Cavallo no fue interpretado sólo como una consulta técnica. En el oficialismo, la lectura apunta a una señal multidireccional: hacia la Casa Rosada, hacia el poder económico y hacia los sectores de centroderecha que observan con dudas la sustentabilidad del programa actual.

Cavallo, que en el inicio del ciclo libertario aparecía como una referencia económica admirada por Milei, quedó ahora ubicado en el terreno de los críticos del plan oficial. Según reveló el propio exministro, el Presidente lo bloqueó en WhatsApp y redes sociales tras sus cuestionamientos públicos.

En ese contexto, la decisión de Bullrich de abrir un canal con el exministro funciona como un gesto de diferenciación. La senadora se muestra dispuesta a construir un criterio propio en materia económica y a correrse de la línea más cerrada de la denominada ortodoxia libertaria.

El caso Adorni y el ruido interno

La relación entre Bullrich y el núcleo duro del Gobierno ya venía acumulando tensiones. Uno de los focos centrales es el caso de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, señalado por denuncias vinculadas a su patrimonio. Bullrich reclamó públicamente que el funcionario presentara de inmediato su declaración jurada de bienes, en medio de cuestionamientos internos y externos.

Javier Milei defendió a Adorni y rechazó desplazarlo del cargo. En declaraciones públicas, el Presidente sostuvo que no iba a “ejecutar a un inocente” y atribuyó las acusaciones a ataques de la oposición y de sectores de la prensa.

Otro dato que alimentó la discusión fue la definición de Bullrich sobre el temperamento presidencial. La senadora habló de una «emocionalidad importante» de Milei, una frase que fue leída como una descripción elegante de las tensiones internas registradas en el gabinete durante las discusiones por el caso Adorni.

La disputa por el armado de 2027

El trasfondo de la tensión también mira hacia 2027. Mientras Karina Milei busca consolidar una estructura propia de La Libertad Avanza, Bullrich comienza a moverse con mayor autonomía y a ensayar puentes con sectores que no necesariamente responden al diseño político de la Casa Rosada.

La reunión con Cavallo se inscribe en ese tablero. Para Bullrich, el acercamiento al exministro puede ser leído como un mensaje al llamado Círculo Rojo: mantener una agenda de orden y mercado, pero con una impronta técnica diferenciada del equipo económico de Caputo.

Por ahora, no hubo una definición oficial sobre las consecuencias políticas del encuentro. Sin embargo, el episodio expuso un cambio de clima dentro del oficialismo: Cavallo pasó de referencia económica a crítico incómodo; Bullrich dejó de actuar sólo como escudo político del Gobierno y empezó a marcar un camino propio; y la interna, que antes se ordenaba contra adversarios externos, ahora se despliega dentro de la propia alianza gobernante.

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