La transformación del Parque de Mayo continúa avanzando y uno de los sectores más esperados comienza a mostrar cambios visibles. La renovación del lago, la construcción del nuevo puente peatonal, el regreso del tradicional trencito y la modernización de la infraestructura forman parte de un proyecto que busca renovar uno de los espacios públicos más emblemáticos de San Juan.
La subsecretaria de Infraestructura, Andrea Fernández, explicó que los trabajos mantienen un buen ritmo y que el objetivo es que el renovado sector pueda ser inaugurado entre fines de noviembre y principios de diciembre, coincidiendo con la temporada en la que el parque recibe una mayor cantidad de visitantes.
El puente comenzará a tomar forma a fines de julio
La obra del lago registra actualmente un avance cercano al 30%. Las tareas incluyen el refuerzo de los muros de contención del lago y de la isla central, además de la ejecución de un nuevo borde que permitirá reinstalar las rejas y los bancos originales, previamente restaurados. En paralelo también avanzan los veredines perimetrales.
Respecto del nuevo puente peatonal, ya finalizaron los trabajos de relleno de bases y columnas y actualmente se construye la losa por donde circularán los visitantes. La previsión es que el hormigonado de la estructura principal se concrete hacia fines de julio, mientras que posteriormente se instalarán las barandas y el sistema de iluminación.
Según Fernández, la incorporación del puente ofrecerá una nueva perspectiva del lago, permitiendo atravesarlo de un extremo al otro y generando un recorrido diferente al que históricamente tuvo ese sector del parque.
El regreso del trencito con tecnología renovada
Otro de los principales atractivos será la recuperación del tradicional trencito del Parque de Mayo. La nueva formación conservará su estética característica, pero incorporará un motor eléctrico y un sistema completamente renovado.
Actualmente se trabaja en la construcción de la boletería, la restauración de los pergolados y la recuperación de las vías. Además, el recorrido contará con señalética, barreras de paso y detectores de movimiento para adecuarse a las normas de seguridad vigentes.
La funcionaria señaló que el objetivo es combinar la identidad histórica del parque con nuevas propuestas que mejoren la experiencia de los visitantes sin perder el valor patrimonial del paseo.
Más servicios e iluminación para todo el sector
Las obras también contemplan la construcción de dos nuevos núcleos sanitarios, ubicados en el sector central del parque y sobre calle 25 de Mayo. Ambos incluirán instalaciones adaptadas para personas con discapacidad.
En paralelo, los kioscos están siendo refaccionados para unificar su imagen arquitectónica y acompañar el diseño general del proyecto.
La renovación se completará con un nuevo sistema de iluminación previsto dentro del Masterplan del Parque de Mayo, destinado a eliminar sectores con baja visibilidad y reforzar las condiciones de seguridad para quienes utilizan el espacio durante la tarde y la noche.
De mantenerse el cronograma previsto, las obras quedarían finalizadas entre fines de noviembre y principios de diciembre de 2026, permitiendo que el renovado sector pueda ser disfrutado durante la próxima temporada estival.
La renovación del sector del lago del Parque de Mayo avanza con un 30% de ejecución y tendrá uno de sus principales hitos a fines de julio, cuando se hormigonee la estructura del nuevo puente peatonal. En paralelo, continúan las obras del trencito, los sanitarios, los kioscos y la iluminación, con la expectativa de inaugurar el área entre fines de noviembre y principios de diciembre.
Un puente para cruzar el lago, un trencito que vuelve y baños nuevos. El Parque de Mayo parece decidido a recuperar, de una sola vez, varias conversaciones pendientes con generaciones enteras de sanjuaninos.
El hormigón del puente comenzará a tomar protagonismo hacia fines de julio. Después vendrán las barandas y la iluminación, pero la estructura ya empezará a cambiar la postal de uno de los espacios más tradicionales de la provincia. Es como cuando en una casa aparece la escalera antes que el techo: todavía falta, pero ya nadie duda de que la obra existe.
Mientras tanto, el viejo trencito prepara su regreso con motor eléctrico, vías restauradas y sistemas de seguridad que incluyen señalética, barreras y detectores de movimiento. Conserva la esencia, cambia la tecnología. Algo así como encontrar un clásico de colección que ahora arranca sin hacer el ruido de siempre.
La renovación también alcanza los sanitarios, que sumarán espacios más amplios e instalaciones adaptadas para personas con discapacidad, además de los kioscos, que tendrán una imagen unificada. Todo forma parte de un plan que apuesta a que el parque deje de ser una suma de sectores aislados y vuelva a sentirse como un único paseo.
La iluminación será otra de las protagonistas, con el objetivo de eliminar los sectores oscuros y reforzar la seguridad en todo el recorrido. Porque un parque puede tener el puente más llamativo y el trencito más esperado, pero cuando cae el sol también necesita que el resto acompañe. Las obras avanzan. La ansiedad, bastante más rápido.
