El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció este lunes que Javier Lanari dejará de ser el secretario de Comunicación y Prensa de la Nación, tras desempeñarse durante dos años y medio en una de las áreas más sensibles de la administración nacional.
«Mi enorme agradecimiento a Javier Lanari, que dejará su rol como secretario de Comunicación y Prensa de la Nación tras estos dos años y medio acompañando la gestión. En nombre del Gobierno, le deseo lo mejor para sus futuros desafíos», escribió Adorni en sus redes sociales.
Cambio en el área de comunicación
En el mismo mensaje, el jefe de Gabinete adelantó que en los próximos días se dará a conocer el nombre de quien reemplazará a Lanari y que trabajará junto al flamante vocero presidencial, Adrián Ravier.
Lanari se incorporó a la gestión de La Libertad Avanza en diciembre de 2023. Su primer cargo formal fue el de subsecretario de Prensa, donde se desempeñó como uno de los principales colaboradores de Adorni durante su etapa como vocero presidencial.
Entre sus funciones también estuvo la coordinación de la Sala de Periodistas de la Casa Rosada, convirtiéndose en uno de los principales interlocutores entre el Gobierno y los trabajadores de prensa acreditados.
Un hombre clave en la estrategia comunicacional
Tras la designación de Adorni como jefe de Gabinete, Lanari asumió la conducción de la Secretaría de Comunicación y Prensa, ampliando su influencia dentro del esquema de comunicación oficial.
Además, tuvo participación en la Coordinación de Medios Públicos y estuvo vinculado a la reestructuración y supervisión de contenidos de Radio y Televisión Argentina (RTA), canales públicos y plataformas oficiales.
Durante su paso por el Gobierno, también se destacó por su intensa actividad en redes sociales, donde replicó y defendió los principales lineamientos discursivos impulsados por el presidente Javier Milei.
Una relación de confianza con Milei
La relación entre Lanari y Milei se remonta a varios años antes del ingreso de este último a la política. Ambos se conocieron en el ámbito privado hace más de ocho años y compartieron espacios en medios de comunicación.
Lanari entrevistó en numerosas oportunidades al actual mandatario en programas de Radio Belgrano y también coincidió con él en distintos debates televisivos en Crónica TV.
De igual manera, construyó una estrecha relación con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien acompañó durante las recorridas mediáticas previas a la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.
Dentro del oficialismo, Lanari fue considerado durante este período como uno de los principales intérpretes del pensamiento presidencial y recibió en reiteradas ocasiones muestras públicas de respaldo por parte del mandatario, tanto en declaraciones como en redes sociales.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó la salida de Javier Lanari de la Secretaría de Comunicación y Prensa de la Nación tras dos años y medio en funciones. El funcionario fue una de las figuras clave en la estrategia comunicacional del Gobierno de Javier Milei, con participación en la coordinación de medios públicos, la relación con la prensa y la difusión del discurso oficial.
Dos años y medio después de desembarcar en el Gobierno, Javier Lanari deja la Secretaría de Comunicación y Prensa. En la Casa Rosada cambian funcionarios con una frecuencia que obliga a actualizar más organigramas que documentos oficiales.
El anuncio llegó de la mano de Manuel Adorni, quien eligió las redes sociales para comunicar la salida de quien fue durante todo este tiempo una de las piezas centrales del esquema comunicacional libertario. En un gobierno donde la batalla cultural ocupa más espacio que varios ministerios juntos, no se trata de un movimiento menor.
Lanari no era solamente un funcionario encargado de comunicados y conferencias. También coordinaba la relación con los periodistas acreditados, participaba en la conducción de los medios públicos y se convirtió en una de las voces más activas en la defensa digital de la gestión. Una especie de director técnico de un equipo que juega varios partidos al mismo tiempo: televisión, radio, redes sociales y agenda política.
Su cercanía con Javier Milei no nació en los pasillos de Balcarce 50. Venía de antes, cuando ambos compartían espacios mediáticos y debates televisivos. Con el tiempo, esa relación se transformó en una sociedad política basada en la confianza mutua. Algo particularmente valioso en un ecosistema donde las lealtades suelen durar menos que una tendencia en redes.
También construyó una relación estrecha con Karina Milei durante los años previos a la llegada del libertario a la Presidencia. Esa combinación de vínculos personales y responsabilidades institucionales lo convirtió en una figura con influencia mucho más amplia que la que suele tener un secretario de Comunicación.
El Gobierno informó que próximamente anunciará a su reemplazante, quien trabajará junto al flamante vocero Adrián Ravier. Mientras tanto, la maquinaria comunicacional deberá seguir funcionando sin uno de sus principales operadores. Porque en política los nombres cambian, pero los hashtags siguen saliendo a horario.
La revolución libertaria también tiene departamento de recursos humanos.