La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable invitó a participar de dos nuevas jornadas de astroturismo en el Centro de Formación Ambiental Anchipurac, ubicado en Calle 5 y Pellegrini, al pie del cerro Parkinson, en Rivadavia.
Las actividades se desarrollarán los sábados 25 de julio y 1 de agosto, de 19 a 22, como parte del cierre de la agenda de vacaciones de invierno organizada por el centro ambiental.
La propuesta, denominada «Tercer Tiempo», comenzará con una visita guiada vinculada con la temática astronómica y continuará con la observación del cielo mediante telescopios.
Observación del cielo y degustación
Durante la actividad, los asistentes podrán conocer los principales objetos celestes visibles en esta época del año y descubrir diferentes características del cielo sanjuanino.
La experiencia se completará con una degustación de vinos y una picada, en un espacio preparado para compartir una propuesta recreativa en contacto con la naturaleza.
La iniciativa busca combinar divulgación científica, turismo y educación ambiental mediante una actividad dirigida tanto a las familias sanjuaninas como a quienes visiten la provincia durante el receso invernal.
Precios de las entradas
La actividad es arancelada y cuenta con cupos limitados. Los niños de hasta cuatro años podrán ingresar sin cargo, mientras que los menores de cinco a 12 años deberán abonar $10.000.
Para las personas de 13 años en adelante y los adultos, el valor de la entrada será de $22.000.
Las entradas pueden adquirirse mediante el sitio www.turismoencontexto.com. Para obtener más información, los interesados podrán comunicarse al teléfono 264-542-9117.
Con estas jornadas, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable continúa impulsando actividades que integran ciencia, turismo y educación ambiental, con nuevas alternativas recreativas para residentes y visitantes.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable realizará dos jornadas de astroturismo en el Centro de Formación Ambiental Anchipurac, en Rivadavia. La propuesta será los sábados 25 de julio y 1 de agosto, de 19 a 22, e incluirá visitas guiadas, observación con telescopios, degustación de vinos y una picada.
Anchipurac despedirá las vacaciones de invierno mirando hacia el cielo, probablemente porque en la Tierra ya quedaron pocos planes que combinen ciencia, vino y una picada sin exigir una reunión de consorcio. La propuesta llevará el nombre de «Tercer Tiempo» y permitirá observar estrellas, planetas y otros objetos celestes desde el pie del cerro Parkinson, donde el universo promete ofrecer su espectáculo habitual sin cobrar derechos de transmisión.
La experiencia comenzará con una visita guiada dedicada a la astronomía y continuará con telescopios apuntando al cielo sanjuanino. Allí, los asistentes podrán descubrir constelaciones y cuerpos celestes visibles durante esta época del año, siempre que alguna nube no decida aparecer con la puntualidad de quien nunca fue invitada, pero igualmente ocupa el centro de la escena.
Después llegará la degustación de vinos y la picada, una combinación cuidadosamente diseñada para recordar que el conocimiento científico también puede acompañarse con queso, fiambres y una copa. Será una oportunidad para contemplar la inmensidad del cosmos mientras alguien intenta identificar una estrella y otro sostiene que acaba de ver un satélite, aunque probablemente se trate de un avión con excelente estrategia de marketing.
Las entradas tendrán valores diferenciados según la edad y los menores de hasta cuatro años podrán ingresar sin cargo, quizá porque a esa edad todavía resulta razonable señalar cualquier punto luminoso y afirmar que es la Luna. Los cupos serán limitados, de modo que la organización evitará que el sistema solar reciba más visitantes de los que puede administrar durante una noche.
Así, Anchipurac cerrará su agenda invernal con una propuesta que reúne turismo, educación ambiental y astronomía. Una noche para observar galaxias lejanas, compartir alimentos terrestres y confirmar que, frente a la magnitud del universo, hasta el precio de una entrada parece apenas un pequeño punto en la inmensidad.