Una celebración por el Día del Estudiante terminó en una tragedia durante la madrugada en Pocito, luego de que una aparente pelea registrada en una fiesta privada de menores dejara a dos hermanos adolescentes gravemente heridos con armas blancas. Uno de ellos murió posteriormente debido a la gravedad de las lesiones.
De acuerdo con la información oficial disponible, el episodio ocurrió en la «Quinta Don Pedro», ubicada sobre calle Alfonso XIII, entre Calle 13 y Calle 14. Según manifestaron los padres de las víctimas, el ataque se produjo en medio de un violento enfrentamiento durante la celebración, donde aparentemente también hubo consumo de alcohol.
Dos hermanos fueron atacados durante la fiesta
Tras el episodio, ambos adolescentes debieron recibir asistencia médica de urgencia. El operativo sanitario comenzó pasadas las seis de la mañana, cuando fueron derivados desde el Hospital Federico Cantoni hacia un centro de mayor complejidad debido a la gravedad de las heridas.
A las 06:00 horas, una ambulancia del servicio 107 ingresó trasladando a Uriel Ríos, de 17 años, quien presentaba profundas heridas de arma blanca en el tórax. Según los primeros reportes, el adolescente habría sido encontrado con el arma blanca aún alojada en el pecho y llegó al centro asistencial acompañado por su madre.
Los hermanos fueron atendidos de urgencia y quedaron bajo estricta observación médica. Sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones torácicas, posteriormente se confirmó el fallecimiento de Uriel Ríos.
Buscan a los responsables del ataque
Tras conocerse el hecho, la Policía desplegó un intenso operativo para localizar a las personas involucradas en el ataque. De acuerdo con la información inicial, los responsables habrían escapado del lugar a bordo de un automóvil inmediatamente después de la agresión.
La investigación quedó centrada en reconstruir cómo comenzó el enfrentamiento, determinar quiénes participaron de la pelea y establecer las circunstancias en las que los dos hermanos fueron atacados con armas blancas durante la celebración.
Una fiesta privada por el Día del Estudiante terminó en tragedia durante la madrugada en Pocito. Dos hermanos adolescentes fueron atacados con armas blancas durante una pelea y uno de ellos, Uriel Ríos, de 17 años, murió por las graves heridas sufridas en el tórax. La Policía desplegó un operativo para localizar a los responsables, quienes escaparon en un automóvil.
Lo que debía ser una celebración por el Día del Estudiante terminó convertido en aquello que ninguna familia debería atravesar. En la madrugada, una fiesta de menores pasó de la música y los festejos a una escena marcada por una violencia incomprensible, con dos hermanos heridos y una familia enfrentada al peor desenlace posible. Esta vez no hay espacio para bromas sobre las víctimas: cuando un adolescente pierde la vida, cualquier ironía debe apuntar necesariamente hacia otro lado.
Según lo informado, el episodio ocurrió durante una celebración privada en Pocito, donde una pelea escaló hasta la utilización de armas blancas. También surgieron referencias a un aparente consumo de alcohol, una combinación que vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta tan repetida como incómoda: cómo una reunión organizada para celebrar termina necesitando ambulancias, policías y una investigación penal antes de que salga el sol.
La secuencia posterior fue tan rápida como dramática. Hospitales, personal médico, familiares y efectivos policiales quedaron involucrados en una madrugada que dejó de tener cualquier parecido con una fiesta. Mientras los profesionales intentaban salvar a los adolescentes, los responsables del ataque habían escapado en un vehículo, dejando atrás una escena que ahora deberá ser reconstruida por los investigadores.
El Día del Estudiante quedó así completamente desplazado por una tragedia. No hubo celebración que pudiera sobrevivir al resultado: dos hermanos atacados, uno de ellos muerto y una búsqueda policial en marcha. Una madrugada que debía terminar con jóvenes regresando a sus casas terminó, en cambio, con una familia recibiendo una noticia imposible de procesar.