El paso del viento Zonda durante el fin de semana generó 62 intervenciones de los cuerpos de Bomberos en distintos puntos de San Juan, principalmente por incendios de pasturas y malezas secas que se propagaron con rapidez debido a las fuertes ráfagas y al posterior ingreso del viento Sur.
Los operativos se concentraron en diferentes departamentos de la provincia, entre ellos Iglesia, Jáchal, Caucete, Rawson, Pocito, Santa Lucía y 25 de Mayo. En varios de esos sectores, las condiciones meteorológicas complicaron las tareas y favorecieron el avance de las llamas sobre campos y fincas.
Incendios y daños en distintos departamentos
Uno de los episodios de mayor magnitud se produjo en Iglesia, donde el fuego alcanzó cerca de 190 hectáreas. Las dotaciones debieron desplegarse también en otros departamentos para contener focos sobre vegetación seca y evitar que las llamas avanzaran hacia sectores de mayor riesgo.
Además de los incendios rurales, el temporal provocó inconvenientes en áreas urbanas por la caída de ramas y árboles de gran tamaño. Algunos vehículos resultaron dañados y también se registraron postes de energía afectados por el fuego.
Según el balance disponible, no se reportaron víctimas ni personas heridas de gravedad. Entre los daños materiales se contabilizó además una vivienda afectada parcialmente en el sector de un baño.
Continúan las tareas en Anchipurac
Uno de los puntos que continuó demandando trabajo durante las últimas horas fue el sector de residuos del Complejo Ambiental Anchipurac, en Rivadavia. El foco se encontraba controlado, aunque las dotaciones mantenían las tareas de enfriamiento para impedir una posible reactivación.
Desde Protección Civil volvieron a manifestar preocupación por la quema intencional de pasturas y malezas utilizada como método de limpieza. Bajo condiciones de viento intenso, este tipo de prácticas puede perder rápidamente el control y derivar en incendios de mayores dimensiones.
El despliegue realizado durante el fin de semana dejó un total de 62 intervenciones en apenas dos días, en un escenario atravesado por fuertes ráfagas, vegetación seca y múltiples focos que obligaron a mantener operativos simultáneos en distintos sectores de la provincia.
El paso del viento Zonda durante el fin de semana provocó 62 intervenciones de Bomberos en distintos departamentos de San Juan, principalmente por incendios de pasturas y malezas. El episodio afectó zonas de Iglesia, Jáchal, Caucete, Rawson, Pocito, Santa Lucía, 25 de Mayo y Rivadavia, mientras Protección Civil volvió a advertir sobre las quemas intencionales como factor de riesgo.
El viento Zonda volvió a demostrar durante el fin de semana que en San Juan no necesita invitación, permiso municipal ni grupo de WhatsApp para organizar un operativo de dimensiones considerables. Le alcanzó con soplar con entusiasmo para que Bomberos terminara acumulando 62 intervenciones en apenas dos días, una cifra que convierte cualquier intento de descanso en una pieza arqueológica perteneciente a una civilización anterior.
El problema fue que el viento no trabajó solo. A las ráfagas se sumaron incendios sobre pasturas y malezas secas, con focos distribuidos por varios departamentos y el ingreso posterior del viento Sur colaborando con esa clase de eficiencia que nadie había solicitado. En Iglesia, por ejemplo, las llamas alcanzaron casi 190 hectáreas, porque cuando la naturaleza decide exagerar tampoco parece interesada en administrar presupuestos.
Mientras las dotaciones recorrían distintos puntos de la provincia, Protección Civil volvió a señalar una costumbre que insiste en sobrevivir a todas las advertencias: quemar pasturas y malezas para limpiar terrenos. Una técnica que, bajo condiciones de Zonda, tiene aproximadamente el mismo margen de control que encender una servilleta al lado de un ventilador industrial y confiar en la planificación estratégica.
El saldo, dentro de la gravedad del despliegue, no incluyó víctimas ni heridos de gravedad. Sí hubo postes quemados, daños sobre vehículos por la caída de ramas y árboles, una vivienda afectada parcialmente y un foco que continuó requiriendo tareas en Anchipurac. El fin de semana dejó así una enseñanza conocida, repetida y aparentemente inmune al paso del tiempo: el fuego puede comenzar pequeño, pero con viento fuerte adquiere rápidamente aspiraciones de expansión territorial.