Las escuelas preuniversitarias de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) comenzaron a definir distintas estrategias para recuperar los días de clase y los contenidos afectados por los paros docentes, en medio de una nueva semana de protesta universitaria y de la preocupación creciente entre las familias.
Mientras los padres autoconvocados de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central analizan recurrir a la Justicia para evitar nuevas interrupciones, las autoridades de los establecimientos avanzan con reorganizaciones de contenidos, instancias de apoyo y modificaciones en las planificaciones.
La situación se produce durante un nuevo paro universitario nacional que también alcanza a las escuelas preuniversitarias de la UNSJ. La continuidad de las medidas de fuerza generó inquietud entre las familias, que comenzaron a evaluar la posibilidad de presentar un amparo colectivo ante eventuales nuevos paros.
La Escuela Industrial sumará apoyo desde septiembre
Desde las instituciones señalaron que el objetivo es optimizar los tiempos disponibles y garantizar el desarrollo de los contenidos previstos en los planes de estudio. En la Escuela Industrial, su directora, Noelia Santandreu, confirmó que ya comenzaron a aplicarse herramientas destinadas a recuperar el tiempo perdido.
Entre las medidas implementadas, algunos docentes que registraban mayores retrasos adaptaron sus planificaciones para priorizar contenidos y reorganizar el desarrollo de las materias.
Además, desde la segunda semana de septiembre se incorporará una nueva instancia de trabajo destinada a estudiantes de tercer y cuarto año. “Estamos desplegando todas las estrategias para poder recuperar”, explicó Santandreu.
La directora detalló que también se trabaja junto con el Departamento de Matemática para incorporar un día adicional de actividades. Los jueves, jornada en la que actualmente se desarrollan consultas, se sumará un taller de apoyo para tercer y cuarto año con el objetivo de reforzar los contenidos.
“Estamos desplegando todas las herramientas que tenemos para poder recuperar el tiempo perdido”, sostuvo la directora.
Reorganización de contenidos en la Escuela de Comercio
En la Escuela de Comercio también avanzaron con modificaciones. Su directora, Ana Graffigna, confirmó que la institución trabaja en una reorganización de los contenidos y de los materiales utilizados por los estudiantes.
“Estamos trabajando en la reorganización de contenidos y materiales de estudio para fortalecer la formación”, señaló.
Graffigna explicó que, junto con los jefes de departamento, se realizó una adecuación de las planificaciones para garantizar el desarrollo de todos los contenidos vigentes en el plan de estudios.
A esa estrategia se agregó un mayor aprovechamiento de los tiempos disponibles. Según detalló, los entreturnos están siendo utilizados para desarrollar actividades institucionales, mientras que los profesores de consulta complementan el abordaje de los contenidos.
Sin embargo, la directora advirtió que las herramientas internas tienen un límite y que la reorganización no puede resolver por sí sola el problema si continúan las interrupciones del dictado de clases.
“Sin embargo, nada de esto es suficiente. Lo que tiene que suceder es que se cumpla la ley, para que podamos enseñar en las condiciones que corresponden legalmente”, afirmó.
También se refirió a la preocupación expresada por las familias frente a la pérdida de continuidad escolar. “Entendemos la preocupación de las familias y estamos haciendo lo que está a nuestro alcance para resolver de la mejor manera”, expresó.
Más de 600 padres analizan recurrir a la Justicia
En paralelo con las medidas adoptadas por las escuelas, más de 600 padres de los tres establecimientos preuniversitarios analizan una estrategia judicial para anticiparse a posibles nuevas medidas de fuerza.
Mientras las familias evalúan la presentación de un amparo colectivo, las instituciones continúan ajustando planificaciones, incorporando espacios de apoyo y reorganizando los tiempos disponibles con el objetivo de recuperar los contenidos que quedaron pendientes por las jornadas sin clases.
Las escuelas preuniversitarias de la UNSJ preparan estrategias para recuperar contenidos y días de clase perdidos por los paros docentes. La Escuela Industrial y la Escuela de Comercio ya reorganizaron planificaciones y sumarán instancias de apoyo desde septiembre, mientras más de 600 padres evalúan presentar un amparo colectivo ante la posibilidad de nuevas medidas de fuerza.
Clases perdidas, contenidos atrasados y un calendario que no tiene botón para volver atrás. Mientras más de 600 padres de los preuniversitarios de la UNSJ analizan acudir a la Justicia para intentar frenar nuevas interrupciones, las escuelas comenzaron a hacer lo que permite la realidad: acomodar materias, reforzar contenidos y tratar de que el año académico no termine pareciendo un Tetris jugado en nivel experto.
En la Escuela Industrial, algunos docentes ya ajustaron sus planificaciones para priorizar contenidos y desde la segunda semana de septiembre se sumará una instancia adicional para estudiantes de tercero y cuarto año. Matemática tendrá un día extra de actividades, porque cuando faltan jornadas de clase el calendario escolar empieza a parecerse a esa valija que no cierra y obliga a sentarse encima para intentar acomodar todo.
La Escuela de Comercio también reorganizó contenidos y materiales, aprovechó los entreturnos y recurrió a los profesores de consulta para sostener la formación. La ingeniería educativa consiste ahora en lograr que entren los mismos programas en menos tiempo, algo parecido a querer guardar el supermercado del mes en una bolsa del almacén sin que se rompan los huevos.
Pero las autoridades también marcaron un límite: ninguna adaptación interna puede reemplazar indefinidamente las clases que no se dictan. Los talleres, consultas y cambios de planificación sirven para recuperar terreno, aunque difícilmente conviertan una semana de paro en una semana que nunca ocurrió.
Mientras las familias discuten si el próximo paso será judicial y las escuelas reorganizan hasta el último espacio disponible, el sistema educativo quedó entregado a una disciplina que no figura en ningún plan de estudios: hacer rendir días que ya pasaron.