El Hospital Rawson incorporó un citómetro de flujo FACSLyric, una tecnología de alta complejidad que permitirá mejorar y acelerar los diagnósticos de pacientes con enfermedades hematológicas y oncohematológicas en San Juan.
Con esta adquisición, el principal centro de salud público de la provincia amplía su capacidad para realizar estudios especializados y reduce la necesidad de derivar pacientes o enviar muestras a centros de otras provincias.
El nuevo equipo permite analizar, contar y clasificar miles de células por segundo mediante el uso de marcadores fluorescentes. Esta capacidad resulta clave en patologías en las que arribar a un diagnóstico preciso en menor tiempo puede ser determinante para definir el tratamiento adecuado.
Diagnósticos más rápidos y precisos
El citómetro de flujo FACSLyric está orientado principalmente al estudio y seguimiento de enfermedades oncohematológicas, aunque la citometría de flujo también tiene aplicaciones en patologías hematológicas, inmunológicas e infecciosas.
La incorporación permitirá aumentar la sensibilidad y la precisión de los análisis que se realizan en el hospital, especialmente en cuadros que requieren estudios de alta complejidad y respuestas rápidas para avanzar con decisiones clínicas.
El equipo utiliza una plataforma validada y estandarizada por EuroFlow, un consorcio internacional especializado en el desarrollo de herramientas para el diagnóstico de enfermedades hematológicas.
Para su puesta en funcionamiento, personal especializado del Hospital Rawson recibió capacitaciones específicas sobre el uso del dispositivo y sobre las posibilidades diagnósticas que ofrece la nueva tecnología.
Menos derivaciones fuera de San Juan
La adquisición tendrá un impacto directo en los pacientes sanjuaninos. Hasta ahora, determinados estudios podían requerir el traslado de personas o el envío de muestras hacia centros especializados de otras provincias, lo que implicaba mayores tiempos de espera y dificultades adicionales para quienes atravesaban enfermedades complejas.
Con el nuevo equipamiento, una mayor cantidad de esos análisis podrá resolverse directamente en San Juan, lo que permitirá acortar los tiempos entre la sospecha de una enfermedad, la confirmación diagnóstica y el inicio del tratamiento.
El Hospital Rawson ya contaba con otro citómetro, denominado Facs Canto, y era la única institución de la provincia, tanto dentro del sistema público como privado, que disponía de este tipo de tecnología.
Con la llegada de la nueva plataforma, el equipo anterior fue trasladado al Laboratorio Central, donde continuará utilizándose para estudios como el recuento de CD4 en pacientes inmunocomprometidos y pruebas de crossmatch.
Un salto tecnológico para el sistema público
Desde el área de Salud destacaron que contar con un segundo equipo permite garantizar la continuidad de estudios de alta complejidad dentro de la provincia y, al mismo tiempo, ubicar al hospital en condiciones tecnológicas similares a las de otros centros diagnósticos de referencia del país.
La incorporación forma parte del proceso de modernización tecnológica del Hospital Rawson y apunta a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema público frente a enfermedades que requieren diagnósticos precisos, estudios especializados y tratamientos definidos con rapidez.
El objetivo central es reducir demoras, mejorar la precisión diagnóstica y ampliar la cantidad de estudios que pueden realizarse en San Juan, especialmente en pacientes con enfermedades hematológicas y oncohematológicas.
El Hospital Rawson incorporó un citómetro de flujo FACSLyric para mejorar y acelerar diagnósticos hematológicos y oncohematológicos en San Juan. El nuevo equipo permitirá realizar estudios de alta complejidad en la provincia, reducir derivaciones y acortar los tiempos entre la sospecha clínica, el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
Miles de células analizadas por segundo para llegar antes a un diagnóstico. El Hospital Rawson sumó un citómetro de flujo FACSLyric y, por una vez, la frase “alta complejidad” no viene acompañada de un viaje a otra provincia, una muestra en encomienda y la paciencia de quien espera turno en una ventanilla sin número.
El equipo permite contar, clasificar y estudiar células mediante marcadores fluorescentes, una especie de detective microscópico que no usa sobretodo ni fuma en una oficina oscura, pero puede encontrar pistas donde antes había que mandar todo a consultar afuera. Sherlock Holmes, si hubiera estudiado bioquímica y no hubiese tenido que cargar saldo en la SUBE.
La tecnología apunta especialmente a enfermedades hematológicas y oncohematológicas, donde el tiempo no es un detalle administrativo sino una condición central para definir tratamientos. En ese terreno, cada día ganado importa más que cualquier discurso prolijo con fondo institucional y banner azul.
Hasta ahora, determinados estudios podían exigir traslados de pacientes o envío de muestras a centros especializados de otras provincias. Es decir: la medicina hacía ciencia de precisión, pero con una logística que a veces parecía mudanza de fin de mes con cajas mal rotuladas.
Con el nuevo FACSLyric, el Rawson refuerza su capacidad diagnóstica y deja en San Juan una mayor cantidad de análisis que antes dependían de otros centros. Además, el citómetro anterior, el Facs Canto, fue trasladado al Laboratorio Central para continuar con estudios como recuentos de CD4 y pruebas de crossmatch.
La modernización tecnológica, esta vez, tiene una consecuencia concreta: menos espera, más precisión y diagnósticos de alta complejidad sin que el paciente tenga que sentirse parte de una excursión biomédica interprovincial. Un avance serio en el país donde a veces hasta una fotocopia parece pedir derivación.