El Gobierno nacional anunció un nuevo programa de hasta $2 billones destinado a ampliar el acceso a créditos hipotecarios para la primera vivienda, una medida que generó expectativas dentro del mercado inmobiliario de San Juan.
El esquema utilizará recursos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES y, según las estimaciones oficiales, podría alcanzar a unas 18.000 familias en todo el país.
En San Juan, referentes del sector consideran que una mayor disponibilidad de financiamiento podría impulsar nuevas operaciones, aunque advierten que todavía resulta prematuro determinar cuál será el impacto concreto del programa.
El vicepresidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios de San Juan, Leonardo Pérez Tinto, explicó que el mecanismo acaba de ser anunciado y que todavía deben conocerse detalles de su implementación.
«La implementación todavía es muy nueva, todo lo que sea crédito sin duda favorece al sector», señaló Pérez Tinto.
Según explicó, los créditos hipotecarios que se otorgaron durante los últimos meses llegaron «a cuenta gotas», aunque incluso ese volumen reducido permitió dinamizar parte de la actividad inmobiliaria.
Los créditos ya empezaron a mover el mercado sanjuanino
Durante los primeros meses de 2026, el mercado inmobiliario provincial mostró señales de recuperación después de un período marcado por mayores dificultades de acceso al financiamiento.
Datos difundidos por la Federación Inmobiliaria Argentina indicaron que entre enero y marzo las ventas de viviendas aumentaron un 4,5% respecto del último trimestre de 2025, mientras que las operaciones del segmento comercial crecieron cerca de un 30%.
En ese escenario, los créditos hipotecarios comenzaron nuevamente a tener un papel relevante. Desde el sector estimaban que aproximadamente el 20% de las operaciones de viviendas se realizaban mediante financiamiento hipotecario.
El Banco Nación había concentrado una parte importante de esos préstamos, aunque durante 2026 comenzaron a ganar terreno otras entidades.
Sonia Brunetta, de Century 21, había definido como «exponencial» el crecimiento de las ventas impulsadas mediante créditos hipotecarios, después de las dificultades observadas durante 2025.
Pérez Tinto también advirtió un cambio en el comportamiento de los compradores durante este año.
«Yo he visto a lo que va de este año, que ha habido más gente que se ha animado a sacar con bancos privados que no sean Banco Nación», sostuvo. Entre las entidades mencionadas aparecen Banco Francés y Banco Santander, mientras que ICBC también buscaba ampliar su participación dentro del segmento.
De todos modos, el volumen continúa siendo reducido. El referente inmobiliario estimó que actualmente no se superarían las cinco operaciones mensuales de este tipo en San Juan, aunque aclaró que no dispone de una estadística precisa.
Las demoras del Banco Nación y el avance de los privados
Uno de los factores que impulsó la búsqueda de alternativas en bancos privados fueron los tiempos de aprobación registrados en el Banco Nación.
Según Pérez Tinto, hasta hace poco una operación hipotecaria podía demorar alrededor de seis meses en concretarse mediante esa entidad.
Actualmente, algunos profesionales del sector comenzaron a registrar tiempos cercanos a los 60 días, aunque los plazos continúan sujetos a la disponibilidad de fondos y a las condiciones de cada banco.
Las demoras tienen impacto directo sobre las operaciones inmobiliarias. Mantener durante meses la reserva de una propiedad puede resultar complejo tanto para el comprador como para el vendedor, especialmente en un contexto en el que pueden modificarse el dólar, los precios de las viviendas y las condiciones financieras.
Ese escenario llevó a determinados compradores a optar por bancos privados, aun cuando las condiciones podían resultar menos favorables.
Según el análisis del sector, algunas entidades privadas ofrecían plazos de 20 años en lugar de 30, financiaban hasta el 70% del valor de la propiedad en vez del 80% y aplicaban tasas más elevadas. A cambio, podían ofrecer una resolución más rápida del trámite.
Cómo funcionará el programa de $2 billones
El plan anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, contempla un fondo total de hasta $2 billones, que se distribuirá mediante licitaciones de $200.000 millones cada una.
El objetivo es proporcionar a los bancos recursos de largo plazo para ampliar su capacidad de otorgar préstamos hipotecarios.
El FGS de ANSES no entregará directamente los créditos a las familias. Los recursos serán colocados mediante depósitos a plazo fijo de largo plazo en las entidades financieras que participen de las licitaciones.
El mecanismo busca atender una de las principales dificultades estructurales del sistema financiero: los bancos necesitan prestar dinero a 15, 20 o 30 años, mientras que buena parte de los depósitos utilizados como fuente de financiamiento tiene vencimientos mucho más cortos.
Los fondos estarán destinados a personas que busquen acceder a su primera vivienda, aunque también podrán aplicarse a construcción, ampliación o refacción.
Los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA.
La tasa máxima prevista será de UVA + 7,5%.
Esto implica que no se trata de un préstamo convencional con una tasa fija del 7,5%. La UVA se actualiza de acuerdo con la inflación mediante el CER, por lo que tanto el capital pendiente como las cuotas pueden variar con el paso del tiempo.
El programa también establece dos modalidades para los depósitos que recibirán las entidades financieras. Una será a un año, con una tasa mínima de UVA + 2,5%, y otra a cinco años, con un piso de UVA + 4,5%.
Cada banco podrá adjudicarse como máximo el 20% de cada licitación, con el objetivo de distribuir los recursos entre distintas entidades.
Qué impacto podría tener en San Juan
El Gobierno nacional estima que el programa podría generar soluciones habitacionales para aproximadamente 18.000 familias.
Sin embargo, todavía resta conocer cuándo comenzarán las licitaciones, qué bancos participarán y cuáles serán los requisitos específicos de ingresos, porcentajes de financiación y condiciones que establecerá cada entidad.
Para el mercado inmobiliario sanjuanino, esos aspectos serán determinantes para conocer cuánto financiamiento llegará finalmente a la provincia.
«Nosotros somos optimistas de que cualquier crédito que sea, ya sea para la constructora o usuario final, va a mover todo el mercado», afirmó Pérez Tinto.
La experiencia de 2026 muestra que existe demanda y que los créditos hipotecarios recuperaron parte de su protagonismo en San Juan. Sin embargo, la disponibilidad de fondos, los tiempos de aprobación, las tasas y las condiciones de acceso continuarán siendo factores centrales para determinar cuántas operaciones podrán concretarse con el nuevo programa.
El Gobierno nacional anunció un programa de hasta $2 billones para ampliar el crédito hipotecario destinado a primera vivienda, construcción, ampliación y refacción. En San Juan, el sector inmobiliario recibió la medida con expectativa, aunque advirtió que todavía es temprano para medir su impacto. Durante 2026 crecieron las operaciones con bancos privados ante las demoras registradas en el Banco Nación.
Hasta $2 billones para intentar que el crédito hipotecario vuelva a ser algo más que una pestaña abierta en el simulador del banco. El Gobierno nacional anunció un nuevo esquema para financiar primera vivienda y, en San Juan, el sector inmobiliario mira la medida con expectativa, pero sin descorchar nada todavía.
El programa utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES para fondear a los bancos mediante licitaciones. No será el FGS el que entregue las llaves de una casa: pondrá dinero de largo plazo a disposición de las entidades para que estas puedan prestar a 15, 20 o más años sin depender exclusivamente de depósitos que a veces duran menos que una promoción del supermercado.
En San Juan, los corredores inmobiliarios aseguran que el crédito ya empezó a mover el mercado durante 2026. El problema es la escala: según una estimación del sector, actualmente podrían concretarse menos de cinco operaciones hipotecarias mensuales. Es recuperación, aunque todavía con el volumen de una reunión de consorcio.
El Banco Nación había concentrado buena parte de estas operaciones, pero sus demoras empujaron a algunos compradores hacia bancos privados. Esperar hasta seis meses por una aprobación hipotecaria puede convertir una reserva inmobiliaria en una prueba de resistencia: en ese tiempo cambian el dólar, el precio de la propiedad, las condiciones financieras y probablemente hasta la contraseña del home banking.
El nuevo esquema fija créditos de al menos 15 años, hasta 150.000 UVA y una tasa máxima de UVA + 7,5%. El detalle importante está justamente en esas tres letras: la UVA se ajusta por inflación, por lo que las cuotas y el capital adeudado pueden modificarse con el tiempo.
El Gobierno calcula que el programa podría alcanzar a unas 18.000 familias. En San Juan, la pregunta ahora no es si hay gente que quiere comprar una casa. Es cuánto de esos $2 billones logrará cruzar la cordillera de formularios hasta convertirse, finalmente, en una escritura.