La polémica por el partido entre Boca y Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina sumó un nuevo capítulo luego de que el club de Liniers presentara un reclamo formal ante la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por la inclusión de seis jugadores extranjeros en la planilla del Xeneize.
Vélez solicitó que se considere configurada una alineación indebida y que, como consecuencia, se le otorgue la clasificación a los cuartos de final. El planteo se basa en que la normativa permite un máximo de cinco futbolistas extranjeros en la planilla de un partido.
Boca incluyó entre titulares y suplentes a Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa, Enner Valencia, Carlos Palacios y Ángel Romero. Sin embargo, Romero no ingresó durante el encuentro.
El partido había terminado igualado durante los 90 minutos y Boca consiguió la clasificación mediante la definición por penales.
El punto del reglamento que puede favorecer a Boca
El centro de la controversia está en la interpretación del artículo 18 relacionado con las alineaciones indebidas. La normativa señala que “un jugador participe en un partido y/o competición para el cual no es elegible, los órganos disciplinarios de la AFA podrán imponer medidas disciplinarias adecuadas, teniendo en cuenta la integridad de la competición en cuestión”.
La discusión pasa particularmente por el alcance de la palabra “participar”. La interpretación que podría favorecer a Boca sostiene que, para configurar una alineación indebida con consecuencias deportivas, el futbolista debería haber ingresado efectivamente al campo.
En la normativa tomada como referencia aparece el término inglés “fielding”, asociado a alinear o utilizar efectivamente a un jugador durante el encuentro.
En ese escenario, el hecho de que Ángel Romero haya permanecido durante todo el partido entre los suplentes podría resultar determinante para la resolución.
Vélez pide los puntos y la clasificación
El Fortín formalizó su presentación ante el Tribunal de Disciplina y pretende que se deje sin efecto la clasificación obtenida por Boca para acceder directamente a la siguiente instancia del certamen.
Desde Vélez consideran que el incumplimiento existe desde el momento en que seis extranjeros fueron incluidos en la planilla oficial, independientemente de que uno de ellos no haya disputado minutos.
La posición que podría beneficiar al Xeneize distingue, en cambio, entre una irregularidad administrativa y una ventaja deportiva. Como solamente cinco de los seis futbolistas extranjeros participaron del encuentro, esa interpretación permitiría mantener el resultado conseguido en el campo de juego.
De prosperar ese criterio, Boca podría recibir una sanción vinculada con la infracción administrativa sin perder la clasificación obtenida frente a Vélez.
Boca espera la resolución antes de enfrentar a Racing
El Tribunal de Disciplina deberá analizar ahora la presentación realizada por Vélez y determinar cuál es la interpretación aplicable al caso.
Por el momento, Boca mantiene la clasificación obtenida por penales, mientras el Fortín busca revertir el resultado por la vía reglamentaria.
Si el reclamo no prospera y se confirma la clasificación xeneize, Boca continuará en los cuartos de final de la Copa Argentina, donde tiene previsto enfrentar a Racing el domingo 27 de septiembre, durante el parate correspondiente a la fecha FIFA.
Vélez presentó un reclamo ante la AFA para pedir la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina por la inclusión de seis extranjeros en la planilla de Boca, cuando el límite es de cinco. Sin embargo, el hecho de que Ángel Romero no haya ingresado abre una discusión reglamentaria que podría mantener el triunfo xeneize por penales.
El partido entre Boca y Vélez terminó en la cancha, siguió en los escritorios y ahora amenaza con necesitar traductores de inglés jurídico-deportivo. El Fortín reclama la clasificación porque el Xeneize anotó seis extranjeros en una planilla que admite cinco, una situación suficientemente sencilla hasta que aparece una palabra del reglamento y convierte noventa minutos de fútbol en un seminario intensivo de interpretación normativa.
Vélez sostiene que hubo alineación indebida. Boca, en cambio, tiene un argumento que podría salvarlo: de los seis extranjeros anotados, solamente cinco jugaron. Ángel Romero permaneció en el banco y no ingresó. Ahí aparece la estrella inesperada de esta serie: “participar”, concepto que comenzó a recibir más análisis táctico que cualquier volante central durante los octavos de final.
La discusión surge porque la normativa utilizada toma como referencia disposiciones internacionales en las que aparece el término inglés “fielding”, asociado a alinear efectivamente a un futbolista dentro del campo. Si esa interpretación prevalece, Romero habría cometido el pecado administrativo de existir en la planilla pero no el deportivo de convertirse en el sexto extranjero sobre el césped. Una distinción microscópica, aunque potencialmente suficiente para definir quién juega los cuartos.
Así, Boca quedó pendiente de abogados después de haber sobrevivido a los penales, mientras Vélez intenta ganar en el Tribunal de Disciplina lo que no consiguió desde los doce pasos. El fútbol argentino vuelve a demostrar su notable capacidad para conseguir que el pitazo final sea apenas una sugerencia y que, cuando todos creen terminado el partido, siempre quede tiempo para una última jugada: abrir el reglamento.