Un vuelo de Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv debió aterrizar de emergencia este miércoles en Tabuk, Arabia Saudita, tras una pelea entre el piloto y el copiloto.
El aparato emitió señales de alarma que encendieron las alertas de seguridad en Israel ante un posible secuestro o intento de atentado.
El vuelo FZ1073 tenía como destino el aeropuerto Ben Gurion, pero aproximadamente dos horas y media después de despegar desde Dubái, el avión descendió abruptamente desde 33.000 pies a 17.000 en un minuto, antes de hacer un círculo errático cerca de la frontera jordana y finalmente aterrizar en Tabuk aproximadamente una hora después, según el sitio especializado FlightRadar24.
Según informó la aerolínea, todos los pasajeros resultaron ilesos y la compañía trabaja junto a las autoridades para esclarecer lo sucedido. Una foto que se viralizó muestra a un pasajero con una remera manchada con sangre y un video difundido por medios israelíes muestra a los pasajeros aplaudiendo y cantando al aterrizar.
En el avión viajaban 174 pasajeros, entre ellos 27 nenes, según el medio israelí Ynet.
El Gobierno de Israel aseguró que “un terrorista quería estrellar el avión”
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, aseguró que el incidente que ocurrió dentro de un avión que iba hacia Tel Aviv fue un intento de atentado terrorista.
“Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo”, aseguró en un comunicado, horas después de que un vuelo aterrizara de urgencia en Arabia Saudita.
“El personal fue interrogado como parte de la investigación”, añadió el funcionario regional, que no aclaró si se produjeron detenciones.
Más temprano, un funcionario israelí dijo que el país cree que el incidente pudo haber sido un intento de atacar a israelíes, pero la investigación aún está abierta.
Sospechas de secuestro y despliegue de aviones de combate
La alarma se activó cuando el avión emitió el código 7700, que indica una emergencia general, y en algunos registros también apareció el código 7500, reservado para casos de interferencia ilícita o secuestro. Esto llevó a que Israel desplegara aviones de combate y convocara consultas de seguridad de urgencia.
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu comunicó que el incidente quedó bajo control y que se iniciaron gestiones para repatriar a los pasajeros.
El incidente terminó bien gracias a la intervención de pasajeros y de otros pilotos que iban a bordo.
Un funcionario israelí declaró a The Jerusalem Post que “se evitó por poco una catástrofe mayor” en medio de los crecientes temores de que uno de los pilotos intentara secuestrar el avión con la intención de estrellarlo contra el suelo.
Los organismos de seguridad israelíes, incluidos las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Mossad y el Shin Bet, investigan el caso como un posible acto terrorista.
El testimonio de un pasajero: “El piloto intentó suicidarse con nosotros”
Uri, un pasajero, contó al sitio israelí Walla que, según tiene entendido, “el piloto intentó suicidarse con nosotros”.
“Probablemente fue un ataque. Algunos pasajeros ayudaron al otro piloto a tomar el control hasta que lograron aterrizar el avión”, aclaró.
Según informó Channel 12, se trataría de un equipo de pilotos vestidos de civil. Sobre los momentos de terror en el avión, Uri afirmó que fue “el trauma de su vida”.
Un pasajero afirmó que el piloto apuñalado estaba en estado crítico y que un dentista israelí a bordo lo atendió. “Salvaste el avión”, le dice un pasajero en un video que muestra al piloto malherido y con máscara de oxígeno.
Qué dijeron los pasajeros y la aerolínea
Algunos pasajeros contaron al canal israelí Channel 12 que escucharon gritos en la parte delantera del avión y sintieron un descenso brusco antes del aterrizaje en Arabia Saudita. Tras la llegada a Tabuk, fuerzas de seguridad saudíes rodearon la aeronave.
Flydubai no detalló la causa del desvío y solo informó que sus equipos colaboran con las autoridades. La empresa, filial de bajo costo de Emirates, opera vuelos regulares entre Dubái y Tel Aviv desde la normalización de relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel en 2020.
La investigación sigue en curso
Fuentes de seguridad israelíes descartaron que el incidente estuviera relacionado con un secuestro. Medios locales mencionaron la posibilidad de un altercado entre los pilotos en la cabina, pero las circunstancias exactas aún se investigan.
Un vuelo de Flydubai que viajaba de Dubái a Tel Aviv aterrizó de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita, tras un incidente entre el piloto y el copiloto. El avión había emitido códigos de emergencia y realizó un descenso abrupto antes de desviarse. Todos los pasajeros resultaron ilesos y las autoridades investigan las circunstancias del episodio y un posible intento de atentado.
Un vuelo rumbo a Tel Aviv terminó aterrizando de emergencia en Arabia Saudita después de que un piloto apuñalara a su compañero en pleno viaje. El avión bajó de 33.000 a 17.000 pies en un minuto, dibujó un círculo errático cerca de la frontera con Jordania y terminó en Tabuk, porque aparentemente el itinerario decidió incorporar un capítulo que nadie había pedido.
Los pasajeros escucharon gritos en la parte delantera, sintieron el descenso y algunos ayudaron al piloto herido mientras otros tripulantes intentaban mantener el control de la aeronave. El vuelo llevaba 174 personas, incluidos 27 chicos, y la situación terminó con todos los pasajeros ilesos.
La alarma fue todavía mayor porque el avión emitió el código 7700, utilizado para emergencias generales, y en algunos registros apareció también el 7500, asociado a interferencias ilícitas o secuestros. Israel llegó a desplegar aviones de combate y activó consultas de seguridad, mientras en tierra comenzaba la búsqueda de respuestas.
El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, afirmó que “Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo”. Sin embargo, las circunstancias exactas continúan bajo investigación y fuentes de seguridad israelíes descartaron posteriormente que se tratara de un secuestro.
Un dentista israelí atendió al piloto herido, mientras pasajeros colaboraron para que el avión pudiera aterrizar. En esta ocasión, la tripulación no solo tuvo que volar: también tuvo que convencer al avión de que todavía tenía destino.