Error en clínica de fertilidad: una pareja descubre que su hija no tiene su ADN y exige auditoría masiva

Redacción Cuyo News
7 min

Lo que comenzó como un proceso de esperanza científica para Steven Mills y Tiffany Score ha derivado en un litigio sin precedentes que pone en jaque los protocolos de la medicina reproductiva en Estados Unidos. La pareja presentó una demanda formal contra una clínica de fertilidad en Orlando el pasado 22 de enero, tras confirmar mediante pruebas de ADN que la hija que concibieron a través de técnicas de asistencia no posee vínculo biológico con ninguno de los dos.

Cronología de una negligencia sistémica

La pareja inició su tratamiento en 2020 con la criopreservación de su material genético. Tras años de intentos, lograron el embarazo, pero las sospechas surgieron poco después del nacimiento debido a la falta de concordancia en los rasgos físicos familiares. La confirmación del error genético ha disparado una serie de exigencias legales que buscan transparencia total sobre el manejo de embriones en el centro:

  • Auditoría y Notificación: Exigen que la clínica contacte a todas las pacientes que almacenaron embriones durante el año previo al nacimiento de la niña.
  • Pruebas Genéticas Masivas: Solicitan que el centro financie pruebas de ADN para todos los niños nacidos bajo su cuidado en los últimos cinco años.
  • Verificación Externa: Aunque la clínica afirma que los tres embriones originales de los Mills permanecen congelados, los demandantes exigen un peritaje independiente para confirmar la integridad del material.

«Aunque Steven y Tiffany aman a esta niña como propia, viven bajo el terror constante de que los padres biológicos aparezcan en su puerta reclamando la custodia», señaló Jack Scarola, representante legal de la familia, subrayando el vacío legal que genera esta situación en territorio norteamericano.

Diferencias de criterio: ¿Propiedad o Identidad?

El caso resalta una brecha profunda entre la legislación de Florida y la jurisprudencia en Argentina. Mientras que en el sistema anglosajón el conflicto se encuadra principalmente como un incumplimiento de contrato y una disputa sobre «propiedad personal», en nuestro país el enfoque sería radicalmente distinto gracias a la figura de la voluntad procreacional.

En el derecho argentino, la inmutabilidad del vínculo protege a los padres de crianza. La ley establece que no se puede impugnar la filiación de un niño nacido por técnicas de fertilidad basándose en la falta de vínculo genético, siempre que haya existido consentimiento previo. En este sentido, si el caso ocurriera en San Juan o Buenos Aires, los Mills tendrían la seguridad jurídica de que su paternidad es irreversible, centrando su demanda en el daño moral y al proyecto de vida, sin poner en riesgo la tenencia de la menor.

Por el contrario, en Florida, el destino del material genético malversado y los derechos de los progenitores biológicos desconocidos generan un limbo existencial y legal que podría sentar un precedente histórico para la industria de la fertilidad a nivel mundial.

Compartir
🔺 Tendencia