Lionel Messi comenzó su participación en el Mundial 2026 con una actuación sobresaliente en la goleada frente a Argelia. El capitán de la Selección argentina marcó un hat-trick y, además del impacto deportivo del resultado, sumó una serie de registros históricos que amplían su legado en el fútbol internacional.
Las marcas históricas que alcanzó
Con sus tres goles ante Argelia, Messi llegó a 16 tantos en Copas del Mundo y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales junto al alemán Miroslav Klose, ambos con la misma cantidad de conquistas.
Además, se transformó en el primer jugador en disputar al menos un partido en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo: 2006, 2010, 2014, 2018, 2022 y 2026.
El rosarino también alcanzó otra marca destacada al convertirse, junto a Cristiano Ronaldo, en el primer futbolista en anotar goles en cinco ediciones distintas del torneo.
Récords de longevidad y eficacia
Entre los registros más llamativos aparece la mayor brecha de tiempo entre el primer y el último gol de un jugador en Mundiales: 20 años exactos.
Messi pasó a ser además el futbolista con más goles convertidos desde afuera del área en la historia de la competencia, con un total de seis.
Otro dato sobresaliente es que se convirtió en el único jugador que le marcó a 11 selecciones diferentes en Copas del Mundo: Serbia y Montenegro, México, Nigeria, Bosnia y Herzegovina, Irán, Croacia, Australia, Países Bajos, Francia, Arabia Saudita y Argelia.
La actuación frente al conjunto africano también le permitió establecer nuevas marcas de edad. Con 38 años y 357 días, se convirtió en el jugador más veterano en anotar un doblete y también en el más veterano en marcar un triplete en un partido mundialista.
Por último, pasó a ser el primer futbolista en convertirles seis goles a selecciones africanas en la historia de los Mundiales: tres frente a Nigeria y tres frente a Argelia.
Lionel Messi inició su participación en el Mundial 2026 con un hat-trick en la goleada ante Argelia y sumó una serie de marcas históricas. El capitán argentino igualó el récord goleador de Miroslav Klose en Copas del Mundo y estableció nuevas cifras vinculadas a longevidad, cantidad de ediciones disputadas y selecciones diferentes a las que les convirtió.
Dieciséis goles en Mundiales. Seis Copas del Mundo disputadas. Un triplete a los 38 años y 357 días. Hay estadísticas que parecen escritas por un departamento de marketing demasiado optimista y, sin embargo, aparecen en la planilla del partido.
Mientras buena parte del fútbol sigue discutiendo cómo frenar el paso del tiempo, Messi decidió usarlo como combustible. Como ese Fiat 147 que ya debería estar jubilado pero sigue apareciendo cada mañana, el rosarino volvió a ponerse en marcha y dejó una colección de récords detrás.
La lista tiene de todo. Igualó a Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de los Mundiales, alcanzó seis participaciones en la competencia y volvió a meterse en una categoría reservada para muy pocos al anotar en distintas ediciones. Cada nueva marca parece responder a una pregunta que nadie había formulado todavía.
También amplió registros que mezclan precisión, permanencia y una capacidad difícil de encasillar. Goles desde afuera del área, selecciones diferentes castigadas y una distancia de dos décadas entre su primer y su último tanto mundialista. El archivo estadístico ya necesita estanterías nuevas.
La escena tiene algo de trámite argentino: cuando parece que ya entregaste todos los papeles, aparece una ventanilla más. Messi llega, presenta otro récord y sigue caminando. Detrás queda una fila interminable de números intentando alcanzarlo.
Veinte años entre el primer gol y el último. El calendario corrió una maratón. Él apenas trotó.