El Gobierno de San Juan presentó tres nuevas líneas de crédito destinadas al sector agrícola, con el objetivo de brindar herramientas financieras en un contexto complejo para la actividad. El anuncio fue realizado por el ministro de Producción, Gustavo Fernández, quien explicó que las propuestas fueron diseñadas para responder a las necesidades actuales de los productores, con especial atención a la vitivinicultura, donde muchos aún no lograron cerrar precios ni cobrar la venta de la cosecha.
«Desde nuestro Punto PyME estamos impulsando tres líneas especialmente diseñadas para el sector agrícola de San Juan. Buscan responder a la situación que atraviesa la actividad, particularmente la vitivinícola, donde muchos productores todavía no lograron cerrar operaciones ni cobrar la venta de la cosecha», señaló el funcionario.
Créditos para poda e insumos
Una de las herramientas está orientada a financiar las tareas de poda, consideradas la principal labor cultural de esta etapa del año. Según explicó Fernández, el financiamiento alcanza hasta $750.000 por hectárea, con un tope de $10 millones por productor, monto que se entrega directamente al solicitante para afrontar esos costos.
«Una de las líneas está destinada a financiar las tareas de poda, que hoy representan la principal labor cultural de la temporada. Otorgamos hasta $750.000 por hectárea, con un tope de $10.000.000 por productor. El crédito se entrega directamente al solicitante para que pueda afrontar esos costos», precisó.
Además, el Ministerio reformuló la línea destinada a capital de trabajo, incorporando un apartado específico para el sector agrícola. El crédito permite financiar la compra de agroquímicos, fertilizantes y otros productos destinados al tratamiento de cultivos, con un monto máximo de $30 millones, plazos de entre 12 y 18 meses, tres meses de gracia y una tasa anual del 13%.
«Esta herramienta permite financiar la compra de agroquímicos, fertilizantes y productos para el tratamiento de cultivos. El monto máximo alcanza los $30 millones, con plazos de entre 12 y 18 meses, tres meses de gracia y una tasa anual del 13%, una condición muy conveniente frente a las actuales alternativas del mercado», afirmó.
El ministro agregó que «el objetivo es acompañar financieramente al productor en un momento que resulta especialmente difícil para la actividad».
Hasta $150 millones para renovar maquinaria
La tercera línea de financiamiento está destinada a la compra o renovación de maquinaria agrícola. En este caso, los créditos podrán alcanzar los $150 millones, con un plazo de devolución de 48 meses, seis meses de gracia y una tasa anual del 13%.
«Estamos trabajando junto a concesionarios y vendedores de tractores para facilitar créditos destinados a la compra o renovación de equipos. En este caso, el financiamiento llega hasta $150 millones, con plazos de 48 meses, seis meses de gracia y una tasa del 13%», indicó Fernández.
Requisitos para acceder
Respecto de las condiciones para acceder a las líneas de financiamiento, el funcionario explicó que los productores deben estar inscriptos en el Registro Único de Productores Agropecuarios (RUPA), un trámite que, según indicó, la mayoría ya tiene cumplido.
En cuanto a las garantías, detalló que los créditos para poda y compra de agroquímicos requieren garantías personales mediante cheques propios o de terceros. Para los préstamos superiores a $30 millones, en cambio, podrá solicitarse una garantía real, como la prenda del tractor adquirido.
«Las líneas para poda y agroquímicos requieren únicamente garantías personales mediante cheques propios o de terceros. En los créditos superiores a $30 millones puede solicitarse una garantía real, como la prenda del tractor que se adquiere», explicó.
<p>El Gobierno de San Juan presentó tres nuevas líneas de crédito para productores agrícolas, con financiamiento destinado a poda, compra de insumos y adquisición de maquinaria. Los préstamos ofrecen una tasa anual del 13%, períodos de gracia y montos de hasta $150 millones, con el objetivo de aliviar la situación financiera que atraviesa especialmente el sector vitivinícola.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hasta $150 millones para un tractor. Una cifra que, en otros contextos, sonaría a licitación de autopista y acá alcanza para que una finca no siga empujando maquinaria que ya pide jubilación anticipada.
El dato llega mientras buena parte de los productores todavía espera terminar de cobrar la cosecha anterior. Es como intentar cargar combustible después de hacer un viaje de mil kilómetros con la aguja clavada en reserva. El motor sigue andando, pero más por costumbre que por otra cosa.
Las nuevas líneas aparecen con una tasa del 13% anual, un número que, frente al menú financiero habitual, parece uno de esos precios viejos que quedaron olvidados en la vidriera de un almacén. El desafío, claro, no es sólo conseguir crédito: también hay que producir, vender y cobrar. En ese orden, si el mercado colabora.
La poda, los agroquímicos, los fertilizantes y la renovación de tractores forman parte de una lista mucho menos glamorosa que cualquier anuncio industrial, pero bastante más decisiva para que la próxima cosecha exista. Porque la vid no entiende de conferencias de prensa ni de presentaciones en PowerPoint. Si no se trabaja a tiempo, la factura llega igual.
Los requisitos tampoco rompen con la lógica del sector: inscripción en el RUPA y garantías que varían según el monto solicitado. Para los créditos más altos, el propio tractor puede terminar siendo la garantía de que el tractor llegue.
En el campo las estaciones cambian solas. Las cuentas, bastante menos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno de San Juan presentó tres nuevas líneas de crédito destinadas al sector agrícola, con el objetivo de brindar herramientas financieras en un contexto complejo para la actividad. El anuncio fue realizado por el ministro de Producción, Gustavo Fernández, quien explicó que las propuestas fueron diseñadas para responder a las necesidades actuales de los productores, con especial atención a la vitivinicultura, donde muchos aún no lograron cerrar precios ni cobrar la venta de la cosecha.
«Desde nuestro Punto PyME estamos impulsando tres líneas especialmente diseñadas para el sector agrícola de San Juan. Buscan responder a la situación que atraviesa la actividad, particularmente la vitivinícola, donde muchos productores todavía no lograron cerrar operaciones ni cobrar la venta de la cosecha», señaló el funcionario.
Créditos para poda e insumos
Una de las herramientas está orientada a financiar las tareas de poda, consideradas la principal labor cultural de esta etapa del año. Según explicó Fernández, el financiamiento alcanza hasta $750.000 por hectárea, con un tope de $10 millones por productor, monto que se entrega directamente al solicitante para afrontar esos costos.
«Una de las líneas está destinada a financiar las tareas de poda, que hoy representan la principal labor cultural de la temporada. Otorgamos hasta $750.000 por hectárea, con un tope de $10.000.000 por productor. El crédito se entrega directamente al solicitante para que pueda afrontar esos costos», precisó.
Además, el Ministerio reformuló la línea destinada a capital de trabajo, incorporando un apartado específico para el sector agrícola. El crédito permite financiar la compra de agroquímicos, fertilizantes y otros productos destinados al tratamiento de cultivos, con un monto máximo de $30 millones, plazos de entre 12 y 18 meses, tres meses de gracia y una tasa anual del 13%.
«Esta herramienta permite financiar la compra de agroquímicos, fertilizantes y productos para el tratamiento de cultivos. El monto máximo alcanza los $30 millones, con plazos de entre 12 y 18 meses, tres meses de gracia y una tasa anual del 13%, una condición muy conveniente frente a las actuales alternativas del mercado», afirmó.
El ministro agregó que «el objetivo es acompañar financieramente al productor en un momento que resulta especialmente difícil para la actividad».
Hasta $150 millones para renovar maquinaria
La tercera línea de financiamiento está destinada a la compra o renovación de maquinaria agrícola. En este caso, los créditos podrán alcanzar los $150 millones, con un plazo de devolución de 48 meses, seis meses de gracia y una tasa anual del 13%.
«Estamos trabajando junto a concesionarios y vendedores de tractores para facilitar créditos destinados a la compra o renovación de equipos. En este caso, el financiamiento llega hasta $150 millones, con plazos de 48 meses, seis meses de gracia y una tasa del 13%», indicó Fernández.
Requisitos para acceder
Respecto de las condiciones para acceder a las líneas de financiamiento, el funcionario explicó que los productores deben estar inscriptos en el Registro Único de Productores Agropecuarios (RUPA), un trámite que, según indicó, la mayoría ya tiene cumplido.
En cuanto a las garantías, detalló que los créditos para poda y compra de agroquímicos requieren garantías personales mediante cheques propios o de terceros. Para los préstamos superiores a $30 millones, en cambio, podrá solicitarse una garantía real, como la prenda del tractor adquirido.
«Las líneas para poda y agroquímicos requieren únicamente garantías personales mediante cheques propios o de terceros. En los créditos superiores a $30 millones puede solicitarse una garantía real, como la prenda del tractor que se adquiere», explicó.
Hasta $150 millones para un tractor. Una cifra que, en otros contextos, sonaría a licitación de autopista y acá alcanza para que una finca no siga empujando maquinaria que ya pide jubilación anticipada.
El dato llega mientras buena parte de los productores todavía espera terminar de cobrar la cosecha anterior. Es como intentar cargar combustible después de hacer un viaje de mil kilómetros con la aguja clavada en reserva. El motor sigue andando, pero más por costumbre que por otra cosa.
Las nuevas líneas aparecen con una tasa del 13% anual, un número que, frente al menú financiero habitual, parece uno de esos precios viejos que quedaron olvidados en la vidriera de un almacén. El desafío, claro, no es sólo conseguir crédito: también hay que producir, vender y cobrar. En ese orden, si el mercado colabora.
La poda, los agroquímicos, los fertilizantes y la renovación de tractores forman parte de una lista mucho menos glamorosa que cualquier anuncio industrial, pero bastante más decisiva para que la próxima cosecha exista. Porque la vid no entiende de conferencias de prensa ni de presentaciones en PowerPoint. Si no se trabaja a tiempo, la factura llega igual.
Los requisitos tampoco rompen con la lógica del sector: inscripción en el RUPA y garantías que varían según el monto solicitado. Para los créditos más altos, el propio tractor puede terminar siendo la garantía de que el tractor llegue.
En el campo las estaciones cambian solas. Las cuentas, bastante menos.