El crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en Argentina impulsa el desarrollo de nuevas soluciones de infraestructura para abastecer a un parque automotor que continúa expandiéndose. En ese contexto, la empresa ETIA Charge busca consolidarse como uno de los actores del sector.
La iniciativa nació hace una década, cuando Cristian Carrea Diehl, actual CEO de la compañía, conoció en Inglaterra la tecnología de carga para vehículos eléctricos mientras trabajaba en el sector energético y tecnológico.
Tras regresar al país y analizar el potencial del mercado argentino, presentó el proyecto al empresario Sebastián Maggio, presidente de Arcángel Maggio. Más tarde se incorporó como socio Christian Socin, quien había desarrollado una trayectoria de dos décadas en el área financiera de esa empresa.
Un mercado que acelera su crecimiento
Según el último Informe Trimestral sobre Electromovilidad del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de la Argentina (Siomaa), durante los primeros tres meses del año se patentaron 19.867 vehículos electrificados, una cifra que cuadruplica la registrada en igual período del año anterior.
Dentro de ese segmento, los vehículos 100% eléctricos (BEV) crecieron un 882% interanual y ya representan el 8% de las operaciones, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) concentran el 18% del mercado.
Cuánto cuesta cargar un auto eléctrico
Uno de los principales interrogantes para los usuarios es el costo de la recarga. A diferencia de los combustibles tradicionales, el valor depende de la capacidad de la batería y del precio del kilovatio hora (kWh) aplicado por la red utilizada.
En la red pública de ChargeBox, el valor de referencia es de $700 por kWh, tanto para cargadores rápidos como semirrápidos.
Tomando como ejemplo un BYD Dolphin Mini GS, equipado con una batería de 43,2 kWh, una carga completa demanda un desembolso aproximado de $30.000. En tanto, la carga recomendada hasta el 80% de la capacidad tiene un costo cercano a $18.000.
En cuanto a los tiempos, alcanzar ese 80% requiere alrededor de 30 minutos en un cargador rápido, mientras que en un equipo semirrápido el proceso puede extenderse hasta tres horas.
La opción de cargar el vehículo en casa
Quienes optan por instalar un cargador doméstico o Wallbox deben realizar una inversión inicial que oscila entre 1.300 y 1.700 dólares, incluyendo el equipo y su instalación.
Posteriormente, el costo de cada carga dependerá de la tarifa eléctrica residencial vigente. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el valor promedio ronda los $150 por kWh, cargar completamente la batería del BYD Dolphin Mini implica un gasto aproximado de $6.480.
En provincias como Córdoba y Mendoza, donde el costo de la energía residencial se acerca a los $200 por kWh, el valor de la recarga aumenta de manera proporcional.
<p>El crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en Argentina impulsa nuevas inversiones en infraestructura de carga. En ese contexto, ETIA Charge amplía su presencia mientras el patentamiento de autos electrificados se multiplica y el costo de la recarga se convierte en una de las principales consultas de los usuarios.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hace una década hablar de autos eléctricos en Argentina sonaba tan futurista como pedir un cargador en una estación de servicio. Hoy la pregunta ya no es si van a llegar, sino cuánto cuesta enchufarlos cuando la batería marca reserva.
El cambio no ocurrió de un día para otro. Mientras el mercado comenzaba a incorporar modelos electrificados, también aparecía otro desafío menos visible: dónde cargarlos. Porque vender un auto eléctrico sin infraestructura es más o menos como inaugurar un aeropuerto sin pistas. El vehículo está listo. El viaje, todavía no.
ETIA Charge nació precisamente en ese momento de transición. Su origen se remonta a un viaje por Inglaterra de Cristian Carrea Diehl, quien descubrió el potencial de la tecnología de carga cuando los autos eléctricos todavía parecían una promesa lejana para el mercado argentino. Años después, ese proyecto acompaña un escenario completamente distinto: durante el primer trimestre del año los patentamientos de vehículos electrificados se cuadruplicaron y los modelos completamente eléctricos lideran el crecimiento.
Con ese avance también aparecen nuevas preguntas sobre costos, tiempos de carga e infraestructura. Cargar un vehículo en una estación pública puede costar varias veces más que hacerlo en el hogar, aunque ofrece la ventaja de reducir considerablemente los tiempos de espera. La ecuación termina dependiendo del uso, del lugar y de cuánto valore cada conductor el reloj.
El combustible del futuro ya no tiene olor. Pero sigue obligando a sacar la calculadora.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en Argentina impulsa el desarrollo de nuevas soluciones de infraestructura para abastecer a un parque automotor que continúa expandiéndose. En ese contexto, la empresa ETIA Charge busca consolidarse como uno de los actores del sector.
La iniciativa nació hace una década, cuando Cristian Carrea Diehl, actual CEO de la compañía, conoció en Inglaterra la tecnología de carga para vehículos eléctricos mientras trabajaba en el sector energético y tecnológico.
Tras regresar al país y analizar el potencial del mercado argentino, presentó el proyecto al empresario Sebastián Maggio, presidente de Arcángel Maggio. Más tarde se incorporó como socio Christian Socin, quien había desarrollado una trayectoria de dos décadas en el área financiera de esa empresa.
Un mercado que acelera su crecimiento
Según el último Informe Trimestral sobre Electromovilidad del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de la Argentina (Siomaa), durante los primeros tres meses del año se patentaron 19.867 vehículos electrificados, una cifra que cuadruplica la registrada en igual período del año anterior.
Dentro de ese segmento, los vehículos 100% eléctricos (BEV) crecieron un 882% interanual y ya representan el 8% de las operaciones, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) concentran el 18% del mercado.
Cuánto cuesta cargar un auto eléctrico
Uno de los principales interrogantes para los usuarios es el costo de la recarga. A diferencia de los combustibles tradicionales, el valor depende de la capacidad de la batería y del precio del kilovatio hora (kWh) aplicado por la red utilizada.
En la red pública de ChargeBox, el valor de referencia es de $700 por kWh, tanto para cargadores rápidos como semirrápidos.
Tomando como ejemplo un BYD Dolphin Mini GS, equipado con una batería de 43,2 kWh, una carga completa demanda un desembolso aproximado de $30.000. En tanto, la carga recomendada hasta el 80% de la capacidad tiene un costo cercano a $18.000.
En cuanto a los tiempos, alcanzar ese 80% requiere alrededor de 30 minutos en un cargador rápido, mientras que en un equipo semirrápido el proceso puede extenderse hasta tres horas.
La opción de cargar el vehículo en casa
Quienes optan por instalar un cargador doméstico o Wallbox deben realizar una inversión inicial que oscila entre 1.300 y 1.700 dólares, incluyendo el equipo y su instalación.
Posteriormente, el costo de cada carga dependerá de la tarifa eléctrica residencial vigente. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el valor promedio ronda los $150 por kWh, cargar completamente la batería del BYD Dolphin Mini implica un gasto aproximado de $6.480.
En provincias como Córdoba y Mendoza, donde el costo de la energía residencial se acerca a los $200 por kWh, el valor de la recarga aumenta de manera proporcional.
Hace una década hablar de autos eléctricos en Argentina sonaba tan futurista como pedir un cargador en una estación de servicio. Hoy la pregunta ya no es si van a llegar, sino cuánto cuesta enchufarlos cuando la batería marca reserva.
El cambio no ocurrió de un día para otro. Mientras el mercado comenzaba a incorporar modelos electrificados, también aparecía otro desafío menos visible: dónde cargarlos. Porque vender un auto eléctrico sin infraestructura es más o menos como inaugurar un aeropuerto sin pistas. El vehículo está listo. El viaje, todavía no.
ETIA Charge nació precisamente en ese momento de transición. Su origen se remonta a un viaje por Inglaterra de Cristian Carrea Diehl, quien descubrió el potencial de la tecnología de carga cuando los autos eléctricos todavía parecían una promesa lejana para el mercado argentino. Años después, ese proyecto acompaña un escenario completamente distinto: durante el primer trimestre del año los patentamientos de vehículos electrificados se cuadruplicaron y los modelos completamente eléctricos lideran el crecimiento.
Con ese avance también aparecen nuevas preguntas sobre costos, tiempos de carga e infraestructura. Cargar un vehículo en una estación pública puede costar varias veces más que hacerlo en el hogar, aunque ofrece la ventaja de reducir considerablemente los tiempos de espera. La ecuación termina dependiendo del uso, del lugar y de cuánto valore cada conductor el reloj.
El combustible del futuro ya no tiene olor. Pero sigue obligando a sacar la calculadora.