Fernando Gago recibió el alta tras sufrir un infarto: cómo continúa su recuperación

Redacción Cuyo News
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El entrenador de Universidad de Chile, Fernando Gago, recibió el alta médica este lunes luego de haber sido sometido a una cirugía de urgencia tras sufrir un infarto agudo de miocardio. La información fue confirmada por la institución chilena mediante un comunicado oficial.

Según detalló el club, el exfutbolista argentino “evolucionó favorablemente y sin complicaciones” luego de la intervención quirúrgica, motivo por el cual el equipo médico decidió otorgarle el alta. A partir de ahora, continuará con controles cardiológicos de manera ambulatoria y bajo estricto seguimiento profesional.

Cómo fueron las horas previas a la internación

Las primeras molestias aparecieron durante la concentración previa al encuentro que Universidad de Chile disputó frente a O’Higgins. En ese contexto, Gago decidió mantener el foco en el compromiso deportivo e incluso participó de la conferencia de prensa posterior al partido, donde algunos gestos y suspiros llamaron la atención por resultar poco habituales.

Durante la madrugada del viernes, el entrenador fue trasladado a la Clínica Alemana de Santiago de Chile. Allí se confirmó el diagnóstico de infarto agudo de miocardio, cuadro que derivó en una cirugía destinada a “restablecer la irrigación sanguínea de su corazón”, según explicó la entidad azul.

Con la recuperación evolucionando de forma favorable, Universidad de Chile publicó además un mensaje de apoyo dirigido a su entrenador: “Fuerza profe”.

Qué ocurre en el corazón durante un infarto

El infarto agudo de miocardio se produce cuando una arteria coronaria se obstruye, generalmente como consecuencia de la rotura de una placa de grasa que genera un coágulo. Esa interrupción del flujo sanguíneo provoca daño en el músculo cardíaco.

La causa más frecuente es la aterosclerosis, aunque también puede estar relacionada con inflamación arterial, infecciones, consumo de determinadas sustancias o traumatismos. Entre los principales factores de riesgo se encuentran el tabaquismo, el colesterol elevado, la hipertensión arterial, la diabetes y los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.

Se trata de una emergencia médica. La mortalidad antes de llegar al hospital supera el 40%, mientras que la atención temprana, especialmente dentro de las primeras cuatro horas, mejora significativamente las posibilidades de recuperación.

La recuperación después de un infarto

Tras superar la etapa aguda, comienza el proceso de rehabilitación cardíaca, que busca reincorporar progresivamente la actividad física bajo supervisión médica. Los ejercicios aeróbicos de baja intensidad, como caminar, nadar o andar en bicicleta, suelen formar parte de las primeras recomendaciones.

De manera habitual, los especialistas sugieren alrededor de 30 minutos diarios de actividad física, cinco veces por semana, siempre que exista autorización médica. Entre los beneficios más importantes se destacan:

• Mejora del aporte de oxígeno a los tejidos.

• Disminución del colesterol y de la presión arterial.

• Reducción de los síntomas de ansiedad posteriores al evento cardíaco.

Los expertos recomiendan además realizar un calentamiento previo, evitar esfuerzos excesivos, suspender la actividad ante dolor de pecho o mareos y no ejercitarse en ayunas.

El tratamiento suele complementarse con medicamentos como antiagregantes plaquetarios, entre ellos la aspirina, betabloqueantes para controlar la frecuencia cardíaca y estatinas destinadas a reducir el colesterol. Asimismo, los especialistas coinciden en que abandonar el tabaquismo constituye una de las medidas más efectivas para prevenir nuevos episodios cardiovasculares.

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