El vocero presidencial Adrián Ravier protagonizó un cruce con periodistas acreditados en Casa Rosada luego de afirmar durante una conferencia que algunos medios habían contribuido a «la violencia en la sociedad» a través de la desinformación y la edición de declaraciones oficiales.
La conferencia se realizó este martes, como ocurre habitualmente desde la llegada de Ravier al cargo, con una exposición inicial de unos 40 minutos sobre temas de gestión y luego una ronda de preguntas de los periodistas acreditados.
El planteo por Malvinas y la aclaración del vocero
Una de las primeras consultas estuvo vinculada a un mensaje publicado por Ravier en redes sociales sobre el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. En esa publicación había escrito: «Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas. Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores. La única vía es la diplomática, y el respaldo internacional es clave».
Ante la pregunta sobre si consideraba que Argentina era un «país bananero», Ravier rechazó esa interpretación y sostuvo: «Niego contundentemente haber dicho alguna vez que Argentina era un país bananero, es una interpretación de muy mala fe de algunos periodistas y titulares de algunos diarios. Lo que dije era un condicional de que si Argentina era un país bananero, nosotros no íbamos a poder recuperar Las Malvinas».
El cuestionamiento por los medios y la violencia
Luego de esa explicación, el vocero cuestionó la forma en que algunos medios presentan declaraciones del presidente Javier Milei y mencionó la edición de videos oficiales. En ese contexto afirmó: «Fíjense la mala fe de algunos medios, incluso de editar las palabras del Presidente, editando un video donde primero le ponen una pregunta que nunca existió. […] Esto es algo que tiene que terminar. Estamos generando nosotros, y ahora lo digo desde los que estamos un poco trabajando en los medios, estamos colaborando con la violencia que después se ve en la sociedad».
Tras esa respuesta, periodistas presentes en la sala intervinieron desde sus lugares para cuestionar los dichos del funcionario. Silvia Mercado, de Radio Con Vos, afirmó: «Milei dijo que somos ensobrados, que no nos odian lo suficiente».
Casi inmediatamente, Tatiana Scorciapino, de Tiempo Argentino, le pidió a Ravier que aclarara si respaldaba las expresiones del presidente sobre los periodistas y si consideraba que ese tipo de declaraciones podían generar violencia.
«No es una critica al 100% del periodismo, en todo caso podemos hablar si los cuestionamientos los hace de buena fe», respondió Ravier.
Mercado volvió a cuestionar al vocero y señaló que los periodistas reciben agresiones «desde el día cero» de la gestión de Milei. Sin embargo, Ravier decidió no continuar con el intercambio y avanzó con las preguntas seleccionadas entre los acreditados.
El vocero presidencial Adrián Ravier protagonizó un cruce con periodistas durante una conferencia en Casa Rosada luego de afirmar que algunos medios contribuyeron a «la violencia en la sociedad» mediante la desinformación. Sus declaraciones generaron cuestionamientos de periodistas acreditados, quienes le reclamaron precisiones sobre las críticas del Gobierno hacia la prensa.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una conferencia de prensa terminó con más tensión que un grupo de WhatsApp familiar en plena discusión política. El vocero presidencial Adrián Ravier acusó a algunos medios de alimentar «la violencia en la sociedad» y consiguió algo poco frecuente en Casa Rosada: que los periodistas dejaran por un momento los micrófonos y respondieran desde sus asientos.
El episodio empezó con Malvinas y terminó con el eterno duelo entre Gobierno y prensa, esa relación donde cada conferencia parece tener más capítulos que una novela de la tarde. Un tuit, una interpretación, una aclaración y después el cruce: el clásico mecanismo de la política argentina, donde una frase puede entrar caminando y salir con casco y escudo.
Ravier intentó explicar que no había llamado «país bananero» a la Argentina, sino que había planteado una condición sobre el futuro del reclamo por las Islas Malvinas. Pero cuando habló de ediciones de videos presidenciales y de la responsabilidad de los medios, la sala dejó de parecer una conferencia y se acercó más a una reunión de consorcio con demasiados temas pendientes.
Los periodistas Silvia Mercado y Tatiana Scorciapino cuestionaron al funcionario por sus dichos y le pidieron que aclarara si el discurso presidencial contra la prensa también podía generar violencia. La respuesta no cerró la discusión: simplemente la dejó estacionada en doble fila.
En Argentina, una conferencia oficial puede empezar hablando de soberanía territorial y terminar discutiendo quién puso el primer ladrillo en la pared de la grieta.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El vocero presidencial Adrián Ravier protagonizó un cruce con periodistas acreditados en Casa Rosada luego de afirmar durante una conferencia que algunos medios habían contribuido a «la violencia en la sociedad» a través de la desinformación y la edición de declaraciones oficiales.
La conferencia se realizó este martes, como ocurre habitualmente desde la llegada de Ravier al cargo, con una exposición inicial de unos 40 minutos sobre temas de gestión y luego una ronda de preguntas de los periodistas acreditados.
El planteo por Malvinas y la aclaración del vocero
Una de las primeras consultas estuvo vinculada a un mensaje publicado por Ravier en redes sociales sobre el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. En esa publicación había escrito: «Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas. Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores. La única vía es la diplomática, y el respaldo internacional es clave».
Ante la pregunta sobre si consideraba que Argentina era un «país bananero», Ravier rechazó esa interpretación y sostuvo: «Niego contundentemente haber dicho alguna vez que Argentina era un país bananero, es una interpretación de muy mala fe de algunos periodistas y titulares de algunos diarios. Lo que dije era un condicional de que si Argentina era un país bananero, nosotros no íbamos a poder recuperar Las Malvinas».
El cuestionamiento por los medios y la violencia
Luego de esa explicación, el vocero cuestionó la forma en que algunos medios presentan declaraciones del presidente Javier Milei y mencionó la edición de videos oficiales. En ese contexto afirmó: «Fíjense la mala fe de algunos medios, incluso de editar las palabras del Presidente, editando un video donde primero le ponen una pregunta que nunca existió. […] Esto es algo que tiene que terminar. Estamos generando nosotros, y ahora lo digo desde los que estamos un poco trabajando en los medios, estamos colaborando con la violencia que después se ve en la sociedad».
Tras esa respuesta, periodistas presentes en la sala intervinieron desde sus lugares para cuestionar los dichos del funcionario. Silvia Mercado, de Radio Con Vos, afirmó: «Milei dijo que somos ensobrados, que no nos odian lo suficiente».
Casi inmediatamente, Tatiana Scorciapino, de Tiempo Argentino, le pidió a Ravier que aclarara si respaldaba las expresiones del presidente sobre los periodistas y si consideraba que ese tipo de declaraciones podían generar violencia.
«No es una critica al 100% del periodismo, en todo caso podemos hablar si los cuestionamientos los hace de buena fe», respondió Ravier.
Mercado volvió a cuestionar al vocero y señaló que los periodistas reciben agresiones «desde el día cero» de la gestión de Milei. Sin embargo, Ravier decidió no continuar con el intercambio y avanzó con las preguntas seleccionadas entre los acreditados.
El vocero presidencial Adrián Ravier protagonizó un cruce con periodistas durante una conferencia en Casa Rosada luego de afirmar que algunos medios contribuyeron a «la violencia en la sociedad» mediante la desinformación. Sus declaraciones generaron cuestionamientos de periodistas acreditados, quienes le reclamaron precisiones sobre las críticas del Gobierno hacia la prensa.
Una conferencia de prensa terminó con más tensión que un grupo de WhatsApp familiar en plena discusión política. El vocero presidencial Adrián Ravier acusó a algunos medios de alimentar «la violencia en la sociedad» y consiguió algo poco frecuente en Casa Rosada: que los periodistas dejaran por un momento los micrófonos y respondieran desde sus asientos.
El episodio empezó con Malvinas y terminó con el eterno duelo entre Gobierno y prensa, esa relación donde cada conferencia parece tener más capítulos que una novela de la tarde. Un tuit, una interpretación, una aclaración y después el cruce: el clásico mecanismo de la política argentina, donde una frase puede entrar caminando y salir con casco y escudo.
Ravier intentó explicar que no había llamado «país bananero» a la Argentina, sino que había planteado una condición sobre el futuro del reclamo por las Islas Malvinas. Pero cuando habló de ediciones de videos presidenciales y de la responsabilidad de los medios, la sala dejó de parecer una conferencia y se acercó más a una reunión de consorcio con demasiados temas pendientes.
Los periodistas Silvia Mercado y Tatiana Scorciapino cuestionaron al funcionario por sus dichos y le pidieron que aclarara si el discurso presidencial contra la prensa también podía generar violencia. La respuesta no cerró la discusión: simplemente la dejó estacionada en doble fila.
En Argentina, una conferencia oficial puede empezar hablando de soberanía territorial y terminar discutiendo quién puso el primer ladrillo en la pared de la grieta.