El Gobierno de San Juan proyecta poner en funcionamiento entre marzo y abril de 2027 un nuevo relleno sanitario en el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA), con el objetivo de reemplazar el espacio que actualmente se utiliza para la disposición final de los residuos que no pueden recuperarse.
El director de Economía Circular, Sergio Cigana, explicó que la iniciativa todavía se encuentra en una etapa técnica y que los plazos dependerán del avance de los estudios requeridos. «Estamos trabajando en el diseño y el cálculo de la construcción del relleno. Con un poco de suerte, esto estará concretándose en 2027», afirmó el funcionario.
La obra permitirá garantizar la continuidad del sistema de tratamiento de residuos que recibe material procedente del Gran San Juan. De acuerdo con los datos oficiales, al PTA ingresan unas 20.000 toneladas de residuos por mes.
Estudios y planificación antes de la obra
Antes de iniciar la construcción, el Ministerio de Ambiente deberá completar un estudio de suelo y la correspondiente evaluación de impacto ambiental. La previsión es que el nuevo relleno se ubique dentro del mismo predio, contiguo al sector actualmente utilizado.
Aunque el diseño definitivo aún no fue definido, Cigana señaló que tendría características y dimensiones similares a las del relleno existente. Este tipo de infraestructura puede tener una vida útil estimada de entre 15 y 18 años, aunque ese plazo dependerá del volumen de residuos depositados y de la cantidad de materiales que logren recuperarse antes de su disposición final.
La iniciativa busca anticiparse al cierre del espacio actual y evitar que la capacidad del parque se vea comprometida. Para ello, la Provincia también trabaja en fortalecer la separación en origen y aumentar los niveles de recuperación de residuos dentro de la planta.
Más capacidad para recuperar materiales
En paralelo, Ambiente avanza en la incorporación de una segunda cinta de clasificación y en la ampliación del sector donde será instalada. La maquinaria ya fue adquirida y recibida por la actual gestión, aunque todavía requiere obras complementarias para entrar en funcionamiento.
Según explicó Cigana, la nueva línea demandará alrededor de 15 operarios e incluirá como etapa final un horno con forma de cúpula, donde se procesarán determinados residuos que actualmente no pueden recuperarse. El objetivo es transformarlos en un material que pueda utilizarse como insumo para compactación o para la fabricación de ladrillos ecológicos.
El equipo fue desarrollado con tecnología nacional y construido en Buenos Aires. La previsión oficial es que esté operativo a mediados de 2027. Su incorporación permitirá reducir el volumen de residuos que llegan al relleno sanitario y extender la vida útil del nuevo espacio.
Más de $222 millones por la venta de materiales reciclados
Como parte del modelo de economía circular, el PTA comercializa mediante licitación pública los materiales recuperados, entre ellos papel, cartón, plástico, vidrio, chatarra, residuos electrónicos y compost.
Entre 2024 y julio de 2026, esas operaciones generaron más de $222 millones, recursos que se destinan a cubrir parte de los gastos operativos del parque, como el mantenimiento de maquinaria, las instalaciones y las tareas desarrolladas por el personal.
Además, para agosto está prevista una nueva licitación de materiales recuperados. Desde Ambiente destacaron que estas acciones no solo generan ingresos, sino que también permiten evitar que residuos reutilizables sean enterrados y ocupen capacidad dentro del relleno sanitario.
El Gobierno de San Juan proyecta habilitar entre marzo y abril de 2027 un nuevo relleno sanitario en el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA) para reemplazar el espacio actual de disposición final de residuos. Antes deberá completar estudios de suelo y la evaluación de impacto ambiental, mientras avanza en obras para ampliar la capacidad de tratamiento y recuperación de materiales.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
20.000 toneladas de residuos por mes. Esa es la cifra que recibe el Parque de Tecnologías Ambientales y el motivo por el que ya se diseña un nuevo relleno sanitario. Porque hasta los lugares destinados a guardar lo que nadie quiere tienen fecha de vencimiento.
Es como cuando el baúl del auto ya no cierra y la solución deja de ser empujar con la rodilla. En algún momento hay que conseguir más espacio. La diferencia es que acá no hablamos de valijas para las vacaciones, sino de la basura de todo el Gran San Juan, que llega con una puntualidad que ni los colectivos en un feriado largo.
El proyecto todavía camina sobre planos, cálculos y estudios de suelo. Antes de mover una sola máquina habrá que completar la evaluación de impacto ambiental y confirmar que el terreno pueda recibir una infraestructura pensada para durar entre 15 y 18 años. La planificación tiene esa curiosa costumbre de llegar justo cuando el margen para improvisar empieza a achicarse.
Mientras tanto, la Provincia también apuesta a que menos residuos terminen enterrados. La incorporación de una segunda cinta de clasificación y un horno de tecnología nacional busca recuperar materiales que hoy no tienen destino útil. La lógica es sencilla: cuanto más se rescata antes, menos espacio hace falta después. Una cuenta bastante más convincente que la de guardar todo «por las dudas» en el fondo del galpón.
El reciclaje, además, dejó de ser solamente una bandera ambiental para convertirse en una fuente de recursos. Más de $222 millones ingresaron por la venta de materiales recuperados entre 2024 y julio de 2026. No alcanza para hacer desaparecer la basura, pero sí para que parte del sistema se financie con aquello que, hasta hace poco, terminaba bajo tierra sin segunda oportunidad.
Al final, el relleno sanitario también necesita un reemplazo. Hasta la basura exige planificación. El calendario no recicla el tiempo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno de San Juan proyecta poner en funcionamiento entre marzo y abril de 2027 un nuevo relleno sanitario en el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA), con el objetivo de reemplazar el espacio que actualmente se utiliza para la disposición final de los residuos que no pueden recuperarse.
El director de Economía Circular, Sergio Cigana, explicó que la iniciativa todavía se encuentra en una etapa técnica y que los plazos dependerán del avance de los estudios requeridos. «Estamos trabajando en el diseño y el cálculo de la construcción del relleno. Con un poco de suerte, esto estará concretándose en 2027», afirmó el funcionario.
La obra permitirá garantizar la continuidad del sistema de tratamiento de residuos que recibe material procedente del Gran San Juan. De acuerdo con los datos oficiales, al PTA ingresan unas 20.000 toneladas de residuos por mes.
Estudios y planificación antes de la obra
Antes de iniciar la construcción, el Ministerio de Ambiente deberá completar un estudio de suelo y la correspondiente evaluación de impacto ambiental. La previsión es que el nuevo relleno se ubique dentro del mismo predio, contiguo al sector actualmente utilizado.
Aunque el diseño definitivo aún no fue definido, Cigana señaló que tendría características y dimensiones similares a las del relleno existente. Este tipo de infraestructura puede tener una vida útil estimada de entre 15 y 18 años, aunque ese plazo dependerá del volumen de residuos depositados y de la cantidad de materiales que logren recuperarse antes de su disposición final.
La iniciativa busca anticiparse al cierre del espacio actual y evitar que la capacidad del parque se vea comprometida. Para ello, la Provincia también trabaja en fortalecer la separación en origen y aumentar los niveles de recuperación de residuos dentro de la planta.
Más capacidad para recuperar materiales
En paralelo, Ambiente avanza en la incorporación de una segunda cinta de clasificación y en la ampliación del sector donde será instalada. La maquinaria ya fue adquirida y recibida por la actual gestión, aunque todavía requiere obras complementarias para entrar en funcionamiento.
Según explicó Cigana, la nueva línea demandará alrededor de 15 operarios e incluirá como etapa final un horno con forma de cúpula, donde se procesarán determinados residuos que actualmente no pueden recuperarse. El objetivo es transformarlos en un material que pueda utilizarse como insumo para compactación o para la fabricación de ladrillos ecológicos.
El equipo fue desarrollado con tecnología nacional y construido en Buenos Aires. La previsión oficial es que esté operativo a mediados de 2027. Su incorporación permitirá reducir el volumen de residuos que llegan al relleno sanitario y extender la vida útil del nuevo espacio.
Más de $222 millones por la venta de materiales reciclados
Como parte del modelo de economía circular, el PTA comercializa mediante licitación pública los materiales recuperados, entre ellos papel, cartón, plástico, vidrio, chatarra, residuos electrónicos y compost.
Entre 2024 y julio de 2026, esas operaciones generaron más de $222 millones, recursos que se destinan a cubrir parte de los gastos operativos del parque, como el mantenimiento de maquinaria, las instalaciones y las tareas desarrolladas por el personal.
Además, para agosto está prevista una nueva licitación de materiales recuperados. Desde Ambiente destacaron que estas acciones no solo generan ingresos, sino que también permiten evitar que residuos reutilizables sean enterrados y ocupen capacidad dentro del relleno sanitario.
El Gobierno de San Juan proyecta habilitar entre marzo y abril de 2027 un nuevo relleno sanitario en el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA) para reemplazar el espacio actual de disposición final de residuos. Antes deberá completar estudios de suelo y la evaluación de impacto ambiental, mientras avanza en obras para ampliar la capacidad de tratamiento y recuperación de materiales.
20.000 toneladas de residuos por mes. Esa es la cifra que recibe el Parque de Tecnologías Ambientales y el motivo por el que ya se diseña un nuevo relleno sanitario. Porque hasta los lugares destinados a guardar lo que nadie quiere tienen fecha de vencimiento.
Es como cuando el baúl del auto ya no cierra y la solución deja de ser empujar con la rodilla. En algún momento hay que conseguir más espacio. La diferencia es que acá no hablamos de valijas para las vacaciones, sino de la basura de todo el Gran San Juan, que llega con una puntualidad que ni los colectivos en un feriado largo.
El proyecto todavía camina sobre planos, cálculos y estudios de suelo. Antes de mover una sola máquina habrá que completar la evaluación de impacto ambiental y confirmar que el terreno pueda recibir una infraestructura pensada para durar entre 15 y 18 años. La planificación tiene esa curiosa costumbre de llegar justo cuando el margen para improvisar empieza a achicarse.
Mientras tanto, la Provincia también apuesta a que menos residuos terminen enterrados. La incorporación de una segunda cinta de clasificación y un horno de tecnología nacional busca recuperar materiales que hoy no tienen destino útil. La lógica es sencilla: cuanto más se rescata antes, menos espacio hace falta después. Una cuenta bastante más convincente que la de guardar todo «por las dudas» en el fondo del galpón.
El reciclaje, además, dejó de ser solamente una bandera ambiental para convertirse en una fuente de recursos. Más de $222 millones ingresaron por la venta de materiales recuperados entre 2024 y julio de 2026. No alcanza para hacer desaparecer la basura, pero sí para que parte del sistema se financie con aquello que, hasta hace poco, terminaba bajo tierra sin segunda oportunidad.
Al final, el relleno sanitario también necesita un reemplazo. Hasta la basura exige planificación. El calendario no recicla el tiempo.