Tres personas fueron rescatadas después de permanecer seis días desaparecidas en el Cajón del Maipo, un valle ubicado a los pies de la cordillera de los Andes, en el sector oriental de Santiago de Chile. El grupo había ingresado a la montaña durante un intenso temporal, pese a las advertencias y restricciones dispuestas por las autoridades.
Manuel Orellana, conocido como El Chino, junto con Martina Núñez y Magdalena Retamal, dos educadoras de párvulos, fueron encontrados con vida el miércoles por personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales de Carabineros. Los tres se encontraban dentro de un refugio que les permitió protegerse de las fuertes nevadas.
El episodio ocurrió en medio del sistema frontal que afectó a la zona centro-sur de Chile y abrió interrogantes sobre la manera en que el grupo consiguió ingresar a la cordillera durante las horas más complejas de la tormenta. Las condiciones meteorológicas habían sido advertidas con varios días de anticipación y las autoridades habían ordenado evacuaciones y cortes de acceso.
La búsqueda movilizó a múltiples organismos estatales y de emergencia. Según una estimación de las autoridades locales, el operativo habría superado los 100 millones de pesos.
Quiénes eran las personas desaparecidas
Manuel Orellana, de 32 años, encabezó el viaje hacia el sector cordillerano. Conocía la zona, aunque tenía como antecedente otra desaparición ocurrida en 2021, cuando también fue necesario activar un operativo para encontrarlo.
Las otras dos integrantes del grupo eran Martina Núñez, de 21 años, y Magdalena Retamal, de 31, ambas educadoras de párvulos en Santiago.
Durante las primeras horas de la búsqueda surgieron especulaciones sobre la relación entre los tres y sobre un posible secuestro. La pareja de Orellana descartó esa hipótesis y aseguró que las personas involucradas ya se conocían.
“Ellos ya se conocían, ya habían hablado y habían compartido mucho antes. Nunca fue un secuestro, no es así”, afirmó.
De una discoteca a la cordillera
La secuencia comenzó durante la madrugada del jueves 16 de julio en una discoteca de Peñalolén, en el sector oriental de Santiago. Desde allí, las tres personas recorrieron más de 100 kilómetros con la intención de continuar la reunión en las Termas del Valle de Colina.
El vehículo utilizado no era 4×4 y no reunía las condiciones necesarias para circular por los terrenos cordilleranos. De acuerdo con la información disponible, además tenía una orden de encargo relacionada con cuotas impagas desde el concesionario.
El viaje se produjo durante las horas más difíciles del sistema frontal, cuando la lluvia y la nieve afectaban la zona alta de la capital chilena. Hasta el momento no se había determinado cómo consiguieron superar las barreras instaladas para impedir el ingreso.
Desde aquel jueves, familiares y allegados dejaron de recibir noticias. El grupo permaneció incomunicado dentro de un refugio y, durante los primeros días, no fue incluido en el registro de víctimas y desaparecidos asociados al temporal.
Las autoridades explicaron que inicialmente el caso no había sido incorporado porque no existían denuncias por presunta desgracia. Finalmente, el Ejecutivo sumó a las tres personas al balance durante el martes anterior al rescate.
Un refugio con alimentos y habitaciones
El refugio donde sobrevivieron pertenece a Hernán Covarrubias, gerente de Termas del Valle de Colina. Antes de la llegada de la tormenta, el responsable había ordenado la evacuación tanto de turistas como de trabajadores.
“El refugio se mantenía abierto con víveres para al menos un mes, había comida de diferente índole, envasada. Había buena cama, cobija y había una hostal con 10 habitaciones con toda su ropa, y una cabaña más al lado que también tiene tres habitaciones y una cocina con toda la implementación para sobrevivir”, explicó Covarrubias.
Un video difundido después del rescate mostró el interior del establecimiento. En las imágenes podían observarse botellas de vino y pisco, latas de cerveza, atún, jurel, una olla con tallarines, una bandeja de huevos y frazadas utilizadas para protegerse del frío.
Un operativo superior a los 100 millones de pesos
La desaparición activó un amplio despliegue coordinado por la Policía de Investigaciones, el Ejército, el GOPE de Carabineros, Bomberos, Socorro Andino y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres.
Las tareas demandaron personal especializado, equipamiento, vehículos y numerosas horas de trabajo. Felipe Armijo, director de Seguridad Pública del municipio de San José de Maipo, calculó que el gasto pudo haber superado los 100 millones de pesos.
“Hay rescates anteriores en los cuales han bordeado 600 millones de pesos, casi los 1.000 millones de pesos. El de ayer (el miércoles) no lo sabría cuantificar, pero fácilmente puede haber superado los 100 millones de pesos (…) es un gasto enorme que realizó el Estado de Chile para hacer este rescate”, señaló Armijo.
Tras ser encontrados, los tres rescatados reconocieron que no deberían haber ingresado a la cordillera. Así lo confirmó la subprefecta Tatiana García-Huidobro, jefa de la Brigada de Ubicación de Personas Metropolitana de la Policía de Investigaciones.
“Hoy se sienten arrepentidos, dijeron que nunca deberían haber subido, que fue una mala decisión”, indicó García-Huidobro.
El Gobierno analiza reclamar los gastos
El Gobierno de José Antonio Kast manifestó su malestar por la conducta del grupo y anunció que enviará un oficio al Consejo de Defensa del Estado para que evalúe posibles acciones por el daño patrimonial ocasionado.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, cuestionó especialmente la conducta de Orellana y recordó que ya había protagonizado otro extravío en 2021.
“A mí me parece que es grave que los rescatistas, los bomberos, el GOPE de Carabineros, PDI, y el resto de quienes participan de los rescates, pongan en riesgo su vida por el actuar temerario e irresponsable de una persona que incluso hemos sabido que ha incurrido de manera reiterada en esta conducta irresponsable”, declaró.
El Consejo de Defensa del Estado deberá determinar si existen fundamentos jurídicos para iniciar acciones contra los involucrados y exigir una compensación por los recursos públicos utilizados durante la búsqueda y el rescate.
Manuel Orellana y las educadoras Martina Núñez y Magdalena Retamal fueron rescatados tras permanecer seis días en un refugio del Cajón del Maipo, en Chile. El grupo ingresó a la cordillera durante un fuerte temporal, pese a las advertencias oficiales. El operativo habría superado los 100 millones de pesos y el Gobierno evalúa reclamar el daño patrimonial.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Más de 100 millones de pesos para rescatar a tres personas que decidieron subir a la cordillera durante un temporal, en un vehículo que no era 4×4 y después de salir de una discoteca. El Estado puso helicópteros, policías, militares, bomberos y especialistas; el grupo puso una confianza en el pronóstico meteorológico digna de quien lava el auto cinco minutos antes del granizo.
La expedición comenzó como una continuación de la fiesta y terminó con seis días dentro de un refugio abastecido con comida, camas, frazadas, vino, pisco y cerveza. No fue exactamente una tragedia de supervivencia protagonizada por exploradores del Ártico: fue una salida nocturna que derivó en un alojamiento cordillerano con pensión completa y factura para todos los contribuyentes.
Manuel Orellana, conocido como El Chino, ya tenía antecedentes en el rubro: en 2021 había protagonizado otra desaparición que también obligó a activar un operativo. Hay personas que reinciden en infracciones de tránsito; otras convierten el rescate de montaña en un programa de fidelización.
Las autoridades habían advertido con anticipación sobre el sistema frontal, ordenado evacuaciones y cerrado accesos. Aun así, el grupo recorrió más de 100 kilómetros y logró atravesar las barreras rumbo a la cordillera, porque ningún temporal parece suficientemente devastador cuando todavía queda energía para continuar la fiesta.
El vehículo, además de no estar preparado para terrenos cordilleranos, tenía una orden de encargo por cuotas impagas. La aventura reunió temporal extremo, camino bloqueado, automóvil inadecuado y problemas financieros en una sola decisión, como si alguien hubiera completado todos los casilleros del formulario de imprudencia y exigido copia sellada.
Mientras los tres permanecían bajo techo, con alimentos y abrigo, rescatistas del Ejército, Carabineros, la policía, Bomberos y organismos de emergencia expusieron sus vidas para encontrarlos. La épica estaba reservada para quienes subieron a buscarlos; los protagonistas originales apenas habían subido.
Ahora el Gobierno evalúa acciones para recuperar parte del dinero gastado. Los rescatados dijeron estar arrepentidos, una conclusión que llegó después de seis días, más de 100 millones de pesos y un despliegue estatal que habría alcanzado para organizar una cumbre internacional.
Salieron a continuar la fiesta y regresaron con una cuenta que pagó todo Chile.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Tres personas fueron rescatadas después de permanecer seis días desaparecidas en el Cajón del Maipo, un valle ubicado a los pies de la cordillera de los Andes, en el sector oriental de Santiago de Chile. El grupo había ingresado a la montaña durante un intenso temporal, pese a las advertencias y restricciones dispuestas por las autoridades.
Manuel Orellana, conocido como El Chino, junto con Martina Núñez y Magdalena Retamal, dos educadoras de párvulos, fueron encontrados con vida el miércoles por personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales de Carabineros. Los tres se encontraban dentro de un refugio que les permitió protegerse de las fuertes nevadas.
El episodio ocurrió en medio del sistema frontal que afectó a la zona centro-sur de Chile y abrió interrogantes sobre la manera en que el grupo consiguió ingresar a la cordillera durante las horas más complejas de la tormenta. Las condiciones meteorológicas habían sido advertidas con varios días de anticipación y las autoridades habían ordenado evacuaciones y cortes de acceso.
La búsqueda movilizó a múltiples organismos estatales y de emergencia. Según una estimación de las autoridades locales, el operativo habría superado los 100 millones de pesos.
Quiénes eran las personas desaparecidas
Manuel Orellana, de 32 años, encabezó el viaje hacia el sector cordillerano. Conocía la zona, aunque tenía como antecedente otra desaparición ocurrida en 2021, cuando también fue necesario activar un operativo para encontrarlo.
Las otras dos integrantes del grupo eran Martina Núñez, de 21 años, y Magdalena Retamal, de 31, ambas educadoras de párvulos en Santiago.
Durante las primeras horas de la búsqueda surgieron especulaciones sobre la relación entre los tres y sobre un posible secuestro. La pareja de Orellana descartó esa hipótesis y aseguró que las personas involucradas ya se conocían.
“Ellos ya se conocían, ya habían hablado y habían compartido mucho antes. Nunca fue un secuestro, no es así”, afirmó.
De una discoteca a la cordillera
La secuencia comenzó durante la madrugada del jueves 16 de julio en una discoteca de Peñalolén, en el sector oriental de Santiago. Desde allí, las tres personas recorrieron más de 100 kilómetros con la intención de continuar la reunión en las Termas del Valle de Colina.
El vehículo utilizado no era 4×4 y no reunía las condiciones necesarias para circular por los terrenos cordilleranos. De acuerdo con la información disponible, además tenía una orden de encargo relacionada con cuotas impagas desde el concesionario.
El viaje se produjo durante las horas más difíciles del sistema frontal, cuando la lluvia y la nieve afectaban la zona alta de la capital chilena. Hasta el momento no se había determinado cómo consiguieron superar las barreras instaladas para impedir el ingreso.
Desde aquel jueves, familiares y allegados dejaron de recibir noticias. El grupo permaneció incomunicado dentro de un refugio y, durante los primeros días, no fue incluido en el registro de víctimas y desaparecidos asociados al temporal.
Las autoridades explicaron que inicialmente el caso no había sido incorporado porque no existían denuncias por presunta desgracia. Finalmente, el Ejecutivo sumó a las tres personas al balance durante el martes anterior al rescate.
Un refugio con alimentos y habitaciones
El refugio donde sobrevivieron pertenece a Hernán Covarrubias, gerente de Termas del Valle de Colina. Antes de la llegada de la tormenta, el responsable había ordenado la evacuación tanto de turistas como de trabajadores.
“El refugio se mantenía abierto con víveres para al menos un mes, había comida de diferente índole, envasada. Había buena cama, cobija y había una hostal con 10 habitaciones con toda su ropa, y una cabaña más al lado que también tiene tres habitaciones y una cocina con toda la implementación para sobrevivir”, explicó Covarrubias.
Un video difundido después del rescate mostró el interior del establecimiento. En las imágenes podían observarse botellas de vino y pisco, latas de cerveza, atún, jurel, una olla con tallarines, una bandeja de huevos y frazadas utilizadas para protegerse del frío.
Un operativo superior a los 100 millones de pesos
La desaparición activó un amplio despliegue coordinado por la Policía de Investigaciones, el Ejército, el GOPE de Carabineros, Bomberos, Socorro Andino y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres.
Las tareas demandaron personal especializado, equipamiento, vehículos y numerosas horas de trabajo. Felipe Armijo, director de Seguridad Pública del municipio de San José de Maipo, calculó que el gasto pudo haber superado los 100 millones de pesos.
“Hay rescates anteriores en los cuales han bordeado 600 millones de pesos, casi los 1.000 millones de pesos. El de ayer (el miércoles) no lo sabría cuantificar, pero fácilmente puede haber superado los 100 millones de pesos (…) es un gasto enorme que realizó el Estado de Chile para hacer este rescate”, señaló Armijo.
Tras ser encontrados, los tres rescatados reconocieron que no deberían haber ingresado a la cordillera. Así lo confirmó la subprefecta Tatiana García-Huidobro, jefa de la Brigada de Ubicación de Personas Metropolitana de la Policía de Investigaciones.
“Hoy se sienten arrepentidos, dijeron que nunca deberían haber subido, que fue una mala decisión”, indicó García-Huidobro.
El Gobierno analiza reclamar los gastos
El Gobierno de José Antonio Kast manifestó su malestar por la conducta del grupo y anunció que enviará un oficio al Consejo de Defensa del Estado para que evalúe posibles acciones por el daño patrimonial ocasionado.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, cuestionó especialmente la conducta de Orellana y recordó que ya había protagonizado otro extravío en 2021.
“A mí me parece que es grave que los rescatistas, los bomberos, el GOPE de Carabineros, PDI, y el resto de quienes participan de los rescates, pongan en riesgo su vida por el actuar temerario e irresponsable de una persona que incluso hemos sabido que ha incurrido de manera reiterada en esta conducta irresponsable”, declaró.
El Consejo de Defensa del Estado deberá determinar si existen fundamentos jurídicos para iniciar acciones contra los involucrados y exigir una compensación por los recursos públicos utilizados durante la búsqueda y el rescate.
Manuel Orellana y las educadoras Martina Núñez y Magdalena Retamal fueron rescatados tras permanecer seis días en un refugio del Cajón del Maipo, en Chile. El grupo ingresó a la cordillera durante un fuerte temporal, pese a las advertencias oficiales. El operativo habría superado los 100 millones de pesos y el Gobierno evalúa reclamar el daño patrimonial.
Más de 100 millones de pesos para rescatar a tres personas que decidieron subir a la cordillera durante un temporal, en un vehículo que no era 4×4 y después de salir de una discoteca. El Estado puso helicópteros, policías, militares, bomberos y especialistas; el grupo puso una confianza en el pronóstico meteorológico digna de quien lava el auto cinco minutos antes del granizo.
La expedición comenzó como una continuación de la fiesta y terminó con seis días dentro de un refugio abastecido con comida, camas, frazadas, vino, pisco y cerveza. No fue exactamente una tragedia de supervivencia protagonizada por exploradores del Ártico: fue una salida nocturna que derivó en un alojamiento cordillerano con pensión completa y factura para todos los contribuyentes.
Manuel Orellana, conocido como El Chino, ya tenía antecedentes en el rubro: en 2021 había protagonizado otra desaparición que también obligó a activar un operativo. Hay personas que reinciden en infracciones de tránsito; otras convierten el rescate de montaña en un programa de fidelización.
Las autoridades habían advertido con anticipación sobre el sistema frontal, ordenado evacuaciones y cerrado accesos. Aun así, el grupo recorrió más de 100 kilómetros y logró atravesar las barreras rumbo a la cordillera, porque ningún temporal parece suficientemente devastador cuando todavía queda energía para continuar la fiesta.
El vehículo, además de no estar preparado para terrenos cordilleranos, tenía una orden de encargo por cuotas impagas. La aventura reunió temporal extremo, camino bloqueado, automóvil inadecuado y problemas financieros en una sola decisión, como si alguien hubiera completado todos los casilleros del formulario de imprudencia y exigido copia sellada.
Mientras los tres permanecían bajo techo, con alimentos y abrigo, rescatistas del Ejército, Carabineros, la policía, Bomberos y organismos de emergencia expusieron sus vidas para encontrarlos. La épica estaba reservada para quienes subieron a buscarlos; los protagonistas originales apenas habían subido.
Ahora el Gobierno evalúa acciones para recuperar parte del dinero gastado. Los rescatados dijeron estar arrepentidos, una conclusión que llegó después de seis días, más de 100 millones de pesos y un despliegue estatal que habría alcanzado para organizar una cumbre internacional.
Salieron a continuar la fiesta y regresaron con una cuenta que pagó todo Chile.