La investigación por el millonario robo a la joyería M&G, ubicada en la peatonal del microcentro sanjuanino, registró un importante avance con la detención de dos menores de 16 años y el recupero de gran parte del botín sustraído durante el golpe delictivo ocurrido en la madrugada del pasado lunes.
Los procedimientos fueron realizados por la Policía de San Juan mediante tres allanamientos en viviendas del departamento Chimbas, donde los investigadores obtuvieron resultados positivos en el marco de la causa.
Recuperaron más de 150 relojes
Durante los operativos, los efectivos lograron recuperar más de 150 relojes que habían sido robados del comercio, mercadería valuada en aproximadamente 30 millones de pesos, según la denuncia realizada por los propietarios del local.
El recupero del botín se suma a otro avance registrado días atrás, cuando los investigadores localizaron la motocicleta utilizada por los delincuentes para concretar la fuga tras el robo.
Un golpe ejecutado en apenas cuatro minutos
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos y las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, el robo fue cometido en apenas cuatro minutos.
La propietaria de la joyería, Sonia Arenas, había explicado que los delincuentes no destruyeron el ingreso al comercio, sino que desplazaron ligeramente la puerta para acceder al interior del local.
«Un vecino avisó que no rompieron la puerta, solo la corrieron un poquito para entrar. Se llevaron más de 150 relojes de marca. Nos pelaron el negocio, arriba de los 30 millones de pesos es la pérdida«, expresó la comerciante tras el hecho.
La investigación continúa
Con la detención de los dos adolescentes y el recupero de la mayor parte de los elementos robados, la causa continúa avanzando para establecer la participación de otras personas en el golpe y determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Las actuaciones permanecen bajo la órbita de la Justicia, mientras los investigadores analizan las pruebas reunidas durante los allanamientos y el material obtenido de las cámaras de seguridad para completar la reconstrucción del hecho.
La Policía de San Juan detuvo a dos menores de 16 años tras una serie de allanamientos en Chimbas por el millonario robo a la joyería M&G, ubicada en la peatonal del centro sanjuanino. Durante los operativos se recuperaron más de 150 relojes sustraídos, valuados en alrededor de 30 millones de pesos, mientras la investigación continúa para identificar al resto de los involucrados.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Cuatro minutos. Ese fue el tiempo que tardaron en vaciar una joyería del microcentro. Menos de lo que demora un trámite en cargar la página de un organismo público y bastante menos de lo que llevará explicar cómo un golpe de semejante magnitud terminó con dos adolescentes de 16 años detenidos y más de 150 relojes recuperados.
El robo parecía destinado a convertirse en otra historia de cámaras de seguridad, puertas forzadas y comerciantes haciendo cuentas con resignación. Pero la investigación aceleró el ritmo. Tres allanamientos en Chimbas, dos menores arrestados y el botín prácticamente completo volvieron a aparecer antes de que los relojes encontraran nuevos dueños. Una ironía inevitable: el tiempo terminó jugando en contra de quienes se llevaron justamente los relojes.
Los delincuentes entraron sin destrozar el frente del local. Apenas desplazaron la puerta, actuaron con rapidez y desaparecieron con mercadería valuada en unos 30 millones de pesos. Una operación precisa, casi cronometrada, hasta que llegó la parte que ningún plan delictivo suele contemplar: la investigación.
En los días posteriores apareció la motocicleta utilizada para escapar. Después llegaron los allanamientos y finalmente el recupero de los relojes. El botín volvió mucho más rápido que muchas encomiendas. La diferencia es que este tenía a toda la Policía buscándolo.
La participación de menores vuelve a poner sobre la mesa una realidad que ya dejó de sorprender y justamente por eso preocupa más. Detrás de un robo millonario aparecen adolescentes ocupando el lugar que antes parecía reservado para delincuentes experimentados. El delito también tiene recambio generacional, aunque nadie lo promocione como una innovación.
Ahora la investigación busca determinar quiénes organizaron el golpe y cuál fue el rol de cada uno de los involucrados. Porque los relojes ya aparecieron. Lo que todavía falta encontrar es toda la historia que había detrás de esos cuatro minutos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La investigación por el millonario robo a la joyería M&G, ubicada en la peatonal del microcentro sanjuanino, registró un importante avance con la detención de dos menores de 16 años y el recupero de gran parte del botín sustraído durante el golpe delictivo ocurrido en la madrugada del pasado lunes.
Los procedimientos fueron realizados por la Policía de San Juan mediante tres allanamientos en viviendas del departamento Chimbas, donde los investigadores obtuvieron resultados positivos en el marco de la causa.
Recuperaron más de 150 relojes
Durante los operativos, los efectivos lograron recuperar más de 150 relojes que habían sido robados del comercio, mercadería valuada en aproximadamente 30 millones de pesos, según la denuncia realizada por los propietarios del local.
El recupero del botín se suma a otro avance registrado días atrás, cuando los investigadores localizaron la motocicleta utilizada por los delincuentes para concretar la fuga tras el robo.
Un golpe ejecutado en apenas cuatro minutos
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos y las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, el robo fue cometido en apenas cuatro minutos.
La propietaria de la joyería, Sonia Arenas, había explicado que los delincuentes no destruyeron el ingreso al comercio, sino que desplazaron ligeramente la puerta para acceder al interior del local.
«Un vecino avisó que no rompieron la puerta, solo la corrieron un poquito para entrar. Se llevaron más de 150 relojes de marca. Nos pelaron el negocio, arriba de los 30 millones de pesos es la pérdida«, expresó la comerciante tras el hecho.
La investigación continúa
Con la detención de los dos adolescentes y el recupero de la mayor parte de los elementos robados, la causa continúa avanzando para establecer la participación de otras personas en el golpe y determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Las actuaciones permanecen bajo la órbita de la Justicia, mientras los investigadores analizan las pruebas reunidas durante los allanamientos y el material obtenido de las cámaras de seguridad para completar la reconstrucción del hecho.
La Policía de San Juan detuvo a dos menores de 16 años tras una serie de allanamientos en Chimbas por el millonario robo a la joyería M&G, ubicada en la peatonal del centro sanjuanino. Durante los operativos se recuperaron más de 150 relojes sustraídos, valuados en alrededor de 30 millones de pesos, mientras la investigación continúa para identificar al resto de los involucrados.
Cuatro minutos. Ese fue el tiempo que tardaron en vaciar una joyería del microcentro. Menos de lo que demora un trámite en cargar la página de un organismo público y bastante menos de lo que llevará explicar cómo un golpe de semejante magnitud terminó con dos adolescentes de 16 años detenidos y más de 150 relojes recuperados.
El robo parecía destinado a convertirse en otra historia de cámaras de seguridad, puertas forzadas y comerciantes haciendo cuentas con resignación. Pero la investigación aceleró el ritmo. Tres allanamientos en Chimbas, dos menores arrestados y el botín prácticamente completo volvieron a aparecer antes de que los relojes encontraran nuevos dueños. Una ironía inevitable: el tiempo terminó jugando en contra de quienes se llevaron justamente los relojes.
Los delincuentes entraron sin destrozar el frente del local. Apenas desplazaron la puerta, actuaron con rapidez y desaparecieron con mercadería valuada en unos 30 millones de pesos. Una operación precisa, casi cronometrada, hasta que llegó la parte que ningún plan delictivo suele contemplar: la investigación.
En los días posteriores apareció la motocicleta utilizada para escapar. Después llegaron los allanamientos y finalmente el recupero de los relojes. El botín volvió mucho más rápido que muchas encomiendas. La diferencia es que este tenía a toda la Policía buscándolo.
La participación de menores vuelve a poner sobre la mesa una realidad que ya dejó de sorprender y justamente por eso preocupa más. Detrás de un robo millonario aparecen adolescentes ocupando el lugar que antes parecía reservado para delincuentes experimentados. El delito también tiene recambio generacional, aunque nadie lo promocione como una innovación.
Ahora la investigación busca determinar quiénes organizaron el golpe y cuál fue el rol de cada uno de los involucrados. Porque los relojes ya aparecieron. Lo que todavía falta encontrar es toda la historia que había detrás de esos cuatro minutos.