La concesión del tramo mendocino de la Ruta Nacional 7 avanzó hacia una instancia decisiva. La comisión evaluadora del Gobierno nacional preadjudicó el contrato a la Unión Transitoria de Empresas conformada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur, tres compañías con presencia en Mendoza.
La resolución todavía deberá ser ratificada por Vialidad Nacional para que la adjudicación quede firme y pueda comenzar el proceso de concesión.
El contrato abarca 329 kilómetros del principal corredor bioceánico del país, desde el límite con San Luis hasta el Paso Internacional Cristo Redentor. La futura concesionaria tendrá a su cargo la administración, el mantenimiento y la ejecución de obras obligatorias durante los próximos 20 años.
El esquema será financiado principalmente mediante el cobro de peajes, que comenzaría una vez realizadas las primeras intervenciones exigidas sobre la calzada.
La oferta que encabezó la evaluación
La propuesta presentada por la UTE mendocina se ubicó por encima de las ofertas de CPC S.A.; la sociedad integrada por José Cartellone Construcciones Civiles y Constructora San José; y el consorcio conformado por IEB Construcciones y Trading MRG.
Uno de los elementos que favoreció a Laugero, Green y Corporación del Sur fue la presentación de la tarifa de peaje más baja entre todos los oferentes.
“Para nosotros es un proyecto que hemos tomado con mucha seriedad y responsabilidad. Estamos encantados de que sea un grupo mendocino los que hagan los trabajos”, afirmó Santiago Laugero, titular de una de las compañías preadjudicadas.
Al referirse al plazo que podría demandar la definición de Vialidad Nacional, Laugero explicó que “suelen ser relativamente breves” y anticipó que, en caso de completarse el proceso, 2027 será un año de intensa actividad sobre la ruta.
“Si todo sale de acuerdo a lo previsto vamos a tener un 2027 con mucho trabajo. La puesta en valor de la Ruta 7 son 20 años de concesión. Hay un primer año que está planificado muy fuerte que es la mejora general de la ruta. Una vez que esos trabajos estén, seguro que se activará el sistema de cobro de peaje“, explicó el empresario.
El peaje más bajo entre las ofertas
Durante la apertura de las propuestas económicas, el consorcio formado por Laugero, Green y Corporación del Sur ofreció una tarifa de $3.090,25 sin IVA para vehículos livianos.
El monto quedó por debajo de los valores presentados por sus competidores. Cartellone-San José propuso un peaje de $3.544; CPC S.A., de $3.740; e IEB Construcciones-Trading MRG, de $3.921.
Aunque el costo del peaje representa un componente central dentro del proceso de evaluación, la decisión también considera los antecedentes técnicos, la capacidad financiera y el plan de obras comprometido por cada uno de los oferentes.
Las obras previstas en la Ruta 7
La iniciativa forma parte de la Red Federal de Concesiones promovida por el Gobierno nacional. El proyecto contempla la instalación de dos nuevas estaciones de peaje, que se agregarán a las actualmente ubicadas en Desaguadero y Las Cuevas.
Los nuevos puestos estarán emplazados en la Variante Palmira y en la zona de Potrerillos o Uspallata. Su funcionamiento comenzará después de que la concesionaria complete las primeras obras establecidas en el contrato.
Además del mantenimiento integral del corredor, la adjudicataria deberá realizar tareas de repavimentación, mejorar la señalización y reconstruir el puente sobre el arroyo Uspallata.
El plan también incluye la construcción de una rotonda en la intersección de las rutas nacionales 7 y 149, junto con otras intervenciones destinadas a mejorar la seguridad vial y la circulación hacia Chile.
El Gobierno nacional preadjudicó la concesión de 329 kilómetros de la Ruta Nacional 7 en Mendoza a la UTE integrada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur. El contrato, aún sujeto a la ratificación de Vialidad Nacional, tendrá una duración de 20 años e incluirá mantenimiento, obras obligatorias y un sistema de peajes.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La Ruta Nacional 7 quedó a un trámite administrativo de iniciar una relación de 20 años con tres empresas mendocinas, una duración suficiente para repavimentar el corredor, volver a repavimentarlo y discutir en varias oportunidades si el peaje estaba previsto desde el comienzo. La comisión evaluadora eligió a la UTE integrada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur, aunque todavía falta la ratificación de Vialidad Nacional, ese momento institucional en el que una decisión prácticamente tomada debe atravesar la ceremonia oficial de convertirse en una decisión tomada.
El contrato comprende 329 kilómetros entre el límite con San Luis y el Paso Internacional Cristo Redentor. No se trata precisamente de administrar una calle de barrio: es el principal corredor bioceánico del país, una extensa cinta de asfalto por la que circulan vehículos, cargas, turistas, expectativas de comercio exterior y conductores convencidos de que podrán recuperar en la próxima recta los cuarenta minutos perdidos detrás de un camión.
La propuesta mendocina presentó el peaje más bajo: $3.090,25 sin IVA para vehículos livianos. La cifra superó la primera prueba de toda tarifa argentina, que consiste en parecer moderada hasta que se le agregan impuestos, categorías, actualizaciones y el inevitable paso del tiempo. De todos modos, el precio no será el único criterio: también se analizarán los aspectos técnicos, financieros y las obras prometidas, porque incluso en materia vial existe una diferencia entre cobrar por el camino y efectivamente arreglarlo.
El primer año de concesión estará dedicado a una mejora general de la ruta y, una vez realizadas esas intervenciones, comenzaría el cobro. También se instalarán nuevas estaciones de peaje en la Variante Palmira y en Potrerillos o Uspallata. La Ruta 7 tendrá así más mantenimiento, más señalización, más puestos de cobro y la certeza ancestral de que cada viaje hacia Chile incluirá montañas, controles y una conversación familiar sobre cuánto costaba el peaje la última vez.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La concesión del tramo mendocino de la Ruta Nacional 7 avanzó hacia una instancia decisiva. La comisión evaluadora del Gobierno nacional preadjudicó el contrato a la Unión Transitoria de Empresas conformada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur, tres compañías con presencia en Mendoza.
La resolución todavía deberá ser ratificada por Vialidad Nacional para que la adjudicación quede firme y pueda comenzar el proceso de concesión.
El contrato abarca 329 kilómetros del principal corredor bioceánico del país, desde el límite con San Luis hasta el Paso Internacional Cristo Redentor. La futura concesionaria tendrá a su cargo la administración, el mantenimiento y la ejecución de obras obligatorias durante los próximos 20 años.
El esquema será financiado principalmente mediante el cobro de peajes, que comenzaría una vez realizadas las primeras intervenciones exigidas sobre la calzada.
La oferta que encabezó la evaluación
La propuesta presentada por la UTE mendocina se ubicó por encima de las ofertas de CPC S.A.; la sociedad integrada por José Cartellone Construcciones Civiles y Constructora San José; y el consorcio conformado por IEB Construcciones y Trading MRG.
Uno de los elementos que favoreció a Laugero, Green y Corporación del Sur fue la presentación de la tarifa de peaje más baja entre todos los oferentes.
“Para nosotros es un proyecto que hemos tomado con mucha seriedad y responsabilidad. Estamos encantados de que sea un grupo mendocino los que hagan los trabajos”, afirmó Santiago Laugero, titular de una de las compañías preadjudicadas.
Al referirse al plazo que podría demandar la definición de Vialidad Nacional, Laugero explicó que “suelen ser relativamente breves” y anticipó que, en caso de completarse el proceso, 2027 será un año de intensa actividad sobre la ruta.
“Si todo sale de acuerdo a lo previsto vamos a tener un 2027 con mucho trabajo. La puesta en valor de la Ruta 7 son 20 años de concesión. Hay un primer año que está planificado muy fuerte que es la mejora general de la ruta. Una vez que esos trabajos estén, seguro que se activará el sistema de cobro de peaje“, explicó el empresario.
El peaje más bajo entre las ofertas
Durante la apertura de las propuestas económicas, el consorcio formado por Laugero, Green y Corporación del Sur ofreció una tarifa de $3.090,25 sin IVA para vehículos livianos.
El monto quedó por debajo de los valores presentados por sus competidores. Cartellone-San José propuso un peaje de $3.544; CPC S.A., de $3.740; e IEB Construcciones-Trading MRG, de $3.921.
Aunque el costo del peaje representa un componente central dentro del proceso de evaluación, la decisión también considera los antecedentes técnicos, la capacidad financiera y el plan de obras comprometido por cada uno de los oferentes.
Las obras previstas en la Ruta 7
La iniciativa forma parte de la Red Federal de Concesiones promovida por el Gobierno nacional. El proyecto contempla la instalación de dos nuevas estaciones de peaje, que se agregarán a las actualmente ubicadas en Desaguadero y Las Cuevas.
Los nuevos puestos estarán emplazados en la Variante Palmira y en la zona de Potrerillos o Uspallata. Su funcionamiento comenzará después de que la concesionaria complete las primeras obras establecidas en el contrato.
Además del mantenimiento integral del corredor, la adjudicataria deberá realizar tareas de repavimentación, mejorar la señalización y reconstruir el puente sobre el arroyo Uspallata.
El plan también incluye la construcción de una rotonda en la intersección de las rutas nacionales 7 y 149, junto con otras intervenciones destinadas a mejorar la seguridad vial y la circulación hacia Chile.
El Gobierno nacional preadjudicó la concesión de 329 kilómetros de la Ruta Nacional 7 en Mendoza a la UTE integrada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur. El contrato, aún sujeto a la ratificación de Vialidad Nacional, tendrá una duración de 20 años e incluirá mantenimiento, obras obligatorias y un sistema de peajes.
La Ruta Nacional 7 quedó a un trámite administrativo de iniciar una relación de 20 años con tres empresas mendocinas, una duración suficiente para repavimentar el corredor, volver a repavimentarlo y discutir en varias oportunidades si el peaje estaba previsto desde el comienzo. La comisión evaluadora eligió a la UTE integrada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur, aunque todavía falta la ratificación de Vialidad Nacional, ese momento institucional en el que una decisión prácticamente tomada debe atravesar la ceremonia oficial de convertirse en una decisión tomada.
El contrato comprende 329 kilómetros entre el límite con San Luis y el Paso Internacional Cristo Redentor. No se trata precisamente de administrar una calle de barrio: es el principal corredor bioceánico del país, una extensa cinta de asfalto por la que circulan vehículos, cargas, turistas, expectativas de comercio exterior y conductores convencidos de que podrán recuperar en la próxima recta los cuarenta minutos perdidos detrás de un camión.
La propuesta mendocina presentó el peaje más bajo: $3.090,25 sin IVA para vehículos livianos. La cifra superó la primera prueba de toda tarifa argentina, que consiste en parecer moderada hasta que se le agregan impuestos, categorías, actualizaciones y el inevitable paso del tiempo. De todos modos, el precio no será el único criterio: también se analizarán los aspectos técnicos, financieros y las obras prometidas, porque incluso en materia vial existe una diferencia entre cobrar por el camino y efectivamente arreglarlo.
El primer año de concesión estará dedicado a una mejora general de la ruta y, una vez realizadas esas intervenciones, comenzaría el cobro. También se instalarán nuevas estaciones de peaje en la Variante Palmira y en Potrerillos o Uspallata. La Ruta 7 tendrá así más mantenimiento, más señalización, más puestos de cobro y la certeza ancestral de que cada viaje hacia Chile incluirá montañas, controles y una conversación familiar sobre cuánto costaba el peaje la última vez.