El vocero presidencial Adrián Ravier sumó una nueva polémica al afirmar este lunes que el Gobierno desvía parte de los fondos destinados a las rutas nacionales para garantizar “el equilibrio fiscal”.
El funcionario aseguró que un porcentaje importante del Sistema Vial Integrado (SisVial), un fondo fiduciario que debería financiar la construcción y el mantenimiento de rutas nacionales y obras viales, está robusteciendo las arcas del Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo.
Las declaraciones de Adrián Ravier
“Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos”, admitió Ravier ante El Diario de La Pampa.
“Habría que ver el número ahí, ¿no? Vialidad Nacional tiene en cada provincia una representación, una oficina con profesionales, que están permanentemente dando mantenimiento de obras a todas las rutas”, señaló.
El vocero también sostuvo: “Yo no diría que nada del dinero de ese impuesto va a mantenimiento de rutas. Hoy las rutas se están manteniendo, yo uso la Ruta 5 y si no hubiera mantenimiento en 2 años y medio no estaría como está, estaría peor”.
Según una investigación periodística citada en el planteo, el Gobierno de Javier Milei recaudó más de $1,5 billón a través del fideicomiso.
Cómo funciona el fondo vial
El esquema de financiamiento vial del Estado tiene como pieza central al SisVial, un fideicomiso creado para recibir parte de la recaudación proveniente del impuesto a los combustibles líquidos.
Esos recursos tienen una finalidad determinada por ley: sostener las obras de construcción, conservación y recuperación de las rutas nacionales.
La administración del fondo está bajo la órbita del Ministerio de Economía, que funciona como autoridad de aplicación, mientras que el Banco Nación cumple el rol de fiduciario.
A través de una cuenta corriente específica se canalizan los fondos que, de acuerdo con el destino establecido para el fideicomiso, deberían utilizarse para atender las necesidades de la infraestructura vial.
Según los datos citados en la denuncia periodística, la tasa de subejecución del SisVial asciende al 73,8%.
Durante 2024 se ejecutó el 11,3% de lo recaudado: $40.668 millones sobre un total de $360.238 millones.
En 2025, la ejecución alcanzó el 39%, con $270.592 millones sobre $692.514 millones recaudados.
Entre enero y mayo de 2026, en tanto, se ejecutó el 18,5%: $83.144 millones sobre $450.500 millones.
Denuncias en la Justicia
Las denuncias se intensificaron a partir de 2024, cuando organizaciones vinculadas a los trabajadores de Vialidad Nacional comenzaron a advertir sobre una fuerte diferencia entre los recursos recaudados y los fondos efectivamente destinados a obras y mantenimiento.
La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) sostuvo que el problema no era la falta de recursos, sino la decisión de no aplicarlos a la red vial.
El reclamo continuó durante 2025 y 2026. En un informe elaborado en abril de este año, FEPEVINA señaló que entre 2021 y 2026 existió una brecha persistente entre la recaudación del impuesto a los combustibles y los créditos efectivamente aplicados a la infraestructura vial.
Según el documento, salvo en 2022, la utilización de esos recursos se mantuvo por debajo de los porcentajes previstos para obras viales.
El cuestionamiento también llegó a la Justicia. Distintas presentaciones denunciaron la presunta retención o utilización para otros fines de partidas que tenían una afectación específica para infraestructura vial.
El planteo apunta a que, mientras las rutas nacionales acumulan necesidades de reparación y mantenimiento, los recursos destinados a ese fin no fueron ejecutados en su totalidad.
El vocero presidencial Adrián Ravier afirmó que una parte de los recursos del Sistema Vial Integrado no se destina al mantenimiento de rutas nacionales y queda a disposición del Ministerio de Economía para contribuir al equilibrio fiscal. Sus declaraciones reavivaron cuestionamientos sobre la ejecución de fondos provenientes del impuesto a los combustibles y denuncias por presunta subejecución.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El Gobierno admite que parte de la plata destinada al sistema vial termina en Economía para sostener el “equilibrio fiscal”. Las rutas necesitan mantenimiento, el fideicomiso recauda para eso y el dinero, según el propio vocero presidencial, puede tomar un desvío administrativo antes de llegar al asfalto.
Adrián Ravier no pudo precisar cuánto de lo recaudado se utiliza efectivamente para mantener rutas nacionales, pero sí explicó que una parte va a Vialidad y otra queda bajo la órbita del Ministerio de Economía. La ruta presupuestaria, por lo visto, tiene más bifurcaciones que la Ruta 5.
El SisVial fue creado para financiar la construcción, conservación y recuperación de rutas nacionales mediante recursos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos. Sin embargo, los datos citados en la investigación muestran una fuerte diferencia entre lo recaudado y lo ejecutado.
En 2024 se ejecutó el 11,3% de los $360.238 millones recaudados; en 2025, el 39% de $692.514 millones; y entre enero y mayo de 2026, apenas el 18,5% de $450.500 millones. La matemática tiene algo de humor involuntario: el fondo vial recauda para las rutas y las rutas esperan a que el fondo se acuerde de ellas.
Desde FEPEVINA vienen denunciando desde 2024 que el problema no sería la falta de recursos, sino la decisión de no aplicarlos íntegramente a la infraestructura vial. El reclamo llegó también a la Justicia mediante presentaciones que cuestionan la presunta retención o utilización para otros fines de fondos con destino específico.
Mientras avanzan las concesiones y las rutas nacionales acumulan necesidades de mantenimiento, el Gobierno defiende el equilibrio fiscal. El asfalto, por ahora, sigue esperando su parte.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El vocero presidencial Adrián Ravier sumó una nueva polémica al afirmar este lunes que el Gobierno desvía parte de los fondos destinados a las rutas nacionales para garantizar “el equilibrio fiscal”.
El funcionario aseguró que un porcentaje importante del Sistema Vial Integrado (SisVial), un fondo fiduciario que debería financiar la construcción y el mantenimiento de rutas nacionales y obras viales, está robusteciendo las arcas del Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo.
Las declaraciones de Adrián Ravier
“Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos”, admitió Ravier ante El Diario de La Pampa.
“Habría que ver el número ahí, ¿no? Vialidad Nacional tiene en cada provincia una representación, una oficina con profesionales, que están permanentemente dando mantenimiento de obras a todas las rutas”, señaló.
El vocero también sostuvo: “Yo no diría que nada del dinero de ese impuesto va a mantenimiento de rutas. Hoy las rutas se están manteniendo, yo uso la Ruta 5 y si no hubiera mantenimiento en 2 años y medio no estaría como está, estaría peor”.
Según una investigación periodística citada en el planteo, el Gobierno de Javier Milei recaudó más de $1,5 billón a través del fideicomiso.
Cómo funciona el fondo vial
El esquema de financiamiento vial del Estado tiene como pieza central al SisVial, un fideicomiso creado para recibir parte de la recaudación proveniente del impuesto a los combustibles líquidos.
Esos recursos tienen una finalidad determinada por ley: sostener las obras de construcción, conservación y recuperación de las rutas nacionales.
La administración del fondo está bajo la órbita del Ministerio de Economía, que funciona como autoridad de aplicación, mientras que el Banco Nación cumple el rol de fiduciario.
A través de una cuenta corriente específica se canalizan los fondos que, de acuerdo con el destino establecido para el fideicomiso, deberían utilizarse para atender las necesidades de la infraestructura vial.
Según los datos citados en la denuncia periodística, la tasa de subejecución del SisVial asciende al 73,8%.
Durante 2024 se ejecutó el 11,3% de lo recaudado: $40.668 millones sobre un total de $360.238 millones.
En 2025, la ejecución alcanzó el 39%, con $270.592 millones sobre $692.514 millones recaudados.
Entre enero y mayo de 2026, en tanto, se ejecutó el 18,5%: $83.144 millones sobre $450.500 millones.
Denuncias en la Justicia
Las denuncias se intensificaron a partir de 2024, cuando organizaciones vinculadas a los trabajadores de Vialidad Nacional comenzaron a advertir sobre una fuerte diferencia entre los recursos recaudados y los fondos efectivamente destinados a obras y mantenimiento.
La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) sostuvo que el problema no era la falta de recursos, sino la decisión de no aplicarlos a la red vial.
El reclamo continuó durante 2025 y 2026. En un informe elaborado en abril de este año, FEPEVINA señaló que entre 2021 y 2026 existió una brecha persistente entre la recaudación del impuesto a los combustibles y los créditos efectivamente aplicados a la infraestructura vial.
Según el documento, salvo en 2022, la utilización de esos recursos se mantuvo por debajo de los porcentajes previstos para obras viales.
El cuestionamiento también llegó a la Justicia. Distintas presentaciones denunciaron la presunta retención o utilización para otros fines de partidas que tenían una afectación específica para infraestructura vial.
El planteo apunta a que, mientras las rutas nacionales acumulan necesidades de reparación y mantenimiento, los recursos destinados a ese fin no fueron ejecutados en su totalidad.
El vocero presidencial Adrián Ravier afirmó que una parte de los recursos del Sistema Vial Integrado no se destina al mantenimiento de rutas nacionales y queda a disposición del Ministerio de Economía para contribuir al equilibrio fiscal. Sus declaraciones reavivaron cuestionamientos sobre la ejecución de fondos provenientes del impuesto a los combustibles y denuncias por presunta subejecución.
El Gobierno admite que parte de la plata destinada al sistema vial termina en Economía para sostener el “equilibrio fiscal”. Las rutas necesitan mantenimiento, el fideicomiso recauda para eso y el dinero, según el propio vocero presidencial, puede tomar un desvío administrativo antes de llegar al asfalto.
Adrián Ravier no pudo precisar cuánto de lo recaudado se utiliza efectivamente para mantener rutas nacionales, pero sí explicó que una parte va a Vialidad y otra queda bajo la órbita del Ministerio de Economía. La ruta presupuestaria, por lo visto, tiene más bifurcaciones que la Ruta 5.
El SisVial fue creado para financiar la construcción, conservación y recuperación de rutas nacionales mediante recursos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos. Sin embargo, los datos citados en la investigación muestran una fuerte diferencia entre lo recaudado y lo ejecutado.
En 2024 se ejecutó el 11,3% de los $360.238 millones recaudados; en 2025, el 39% de $692.514 millones; y entre enero y mayo de 2026, apenas el 18,5% de $450.500 millones. La matemática tiene algo de humor involuntario: el fondo vial recauda para las rutas y las rutas esperan a que el fondo se acuerde de ellas.
Desde FEPEVINA vienen denunciando desde 2024 que el problema no sería la falta de recursos, sino la decisión de no aplicarlos íntegramente a la infraestructura vial. El reclamo llegó también a la Justicia mediante presentaciones que cuestionan la presunta retención o utilización para otros fines de fondos con destino específico.
Mientras avanzan las concesiones y las rutas nacionales acumulan necesidades de mantenimiento, el Gobierno defiende el equilibrio fiscal. El asfalto, por ahora, sigue esperando su parte.