El sindicalista aeronáutico y ex subsecretario de Transporte Aerocomercial Ricardo Cirielli declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal 7 y apuntó contra el exsecretario de Transporte Ricardo Jaime durante el juicio por la causa conocida como los “cuadernos de la corrupción”.

Durante casi dos horas de declaración testimonial, Cirielli aseguró que vio en distintas oportunidades a Jaime trasladarse con bolsos cuando se dirigía a reuniones con el entonces presidente Néstor Kirchner. También relató conversaciones con empleados sobre presuntos pagos de empresarios y movimientos de dinero.

Sin embargo, el testigo aclaró que nunca vio dinero dentro de los bolsos que observó en poder de Jaime ni pudo comprobar personalmente qué contenían. Su interpretación sobre el destino de esos elementos, según explicó durante la audiencia, surgió de relacionar diferentes situaciones y testimonios que había escuchado.

Qué dijo Cirielli sobre los bolsos

Al reconstruir los episodios, Cirielli expresó: “Yo unía cosas, un empleado decía ‘vino un empresario y dejó un bolso’ y luego una secretaria de Jaime me contaba: ‘tuve que llevar plata que dejaron en un bolso a cambiar por un valor más grande””.

Según su declaración, una secretaria le había manifestado temor porque debía trasladar bolsos con billetes de baja denominación para cambiarlos por otros de mayor valor. Ese relato fue incorporado por Cirielli como parte de los elementos que lo llevaron a sospechar sobre el movimiento de dinero alrededor del entonces secretario de Transporte.

Cirielli también se refirió a las visitas que Jaime realizaba a Néstor Kirchner, a quien, según declaró, el exfuncionario llamaba “el loco”.

Si Jaime “llevaba un bolso, lo iba a ver al Presidente y el tiempo no era suficiente para una reunión, uno tiene que considerar que lo que estaba haciendo era llevar el bolso, era una conclusión, por los tiempos”, sostuvo.

El propio testigo dejó establecido de esa manera que aquella afirmación constituía una conclusión personal basada en las circunstancias que decía observar y no en haber comprobado el contenido de los bolsos.

El cambio de vida que describió sobre Ricardo Jaime

Cirielli fue subsecretario de Transporte Aerocomercial durante el gobierno de Néstor Kirchner y relató que mantuvo inicialmente una relación cercana con Jaime.

Según contó, cuando el entonces secretario de Transporte llegó desde Córdoba no tenía dónde alojarse, por lo que él mismo le consiguió una habitación de hotel. También aseguró que durante los primeros tiempos llegó a pagarle algunos almuerzos.

Con el paso del tiempo, afirmó, observó un marcado cambio en el nivel de vida del exfuncionario. “Le decían Mario Baracus o el señor de los anillos. Estaba lleno de oro, colgantes, tenía todo”, graficó durante su testimonio.

Jaime “no sabía de transporte”, dijo. “Era un tránsfuga”.

Cirielli señaló además que Jaime posteriormente se mudó a un departamento ubicado en una zona de alto valor de la Ciudad de Buenos Aires y mencionó otros bienes como parte del cambio patrimonial que dijo haber observado.

Durante su declaración también diferenció la relación que Jaime mantenía con Néstor Kirchner de la que tenía con el exministro de Planificación Federal Julio De Vido. Según Cirielli, Jaime tenía contacto directo con el expresidente, mientras que con De Vido mantenía una relación “muy distante”.

Cómo continúa el juicio de los Cuadernos

El juicio está a cargo del Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero. Durante la misma jornada también fueron convocados otros testigos relacionados con el esquema de subsidios al transporte público.

Entre las personas sometidas a juicio se encuentra la expresidenta Cristina Kirchner, acusada por la fiscalía como presunta jefa de una asociación ilícita y por cohecho. El proceso también alcanza a exfuncionarios, empresarios y a Oscar Centeno, el exchofer cuyas anotaciones dieron origen a la investigación. Las responsabilidades penales de los acusados deberán ser determinadas por el tribunal.

La declaración de Cirielli se incorporó así a la etapa testimonial del debate, en la que el tribunal deberá evaluar el alcance de sus dichos, distinguir aquellos hechos que afirmó haber presenciado personalmente de los relatos que recibió de terceros y determinar su valor dentro del conjunto de pruebas de la causa.