La detención de Fernando Cerimedo tras el ataque a tiros contra su pareja, la abogada Nadia Beller, abrió una investigación judicial por tentativa de femicidio y, en paralelo, una controversia política que alcanzó al Gobierno de Bolivia. Desde su internación, la mujer difundió conversaciones y fotografías con las que buscó demostrar que el consultor argentino mantenía una relación con el presidente Rodrigo Paz Pereira más estrecha de la que inicialmente describieron las autoridades.

Beller permanecía internada este miércoles después de haber recibido tres disparos durante la noche del martes en Santa Cruz de la Sierra. Desde allí publicó en Facebook una captura de una conversación que atribuyó a Cerimedo y cuestionó públicamente la explicación ofrecida por el vocero presidencial José Luis Gálvez.

“Vergonzoso como miente el vocero”, escribió Beller.

En la conversación publicada, la cuenta identificada como Cerimedo se atribuye capacidad de incidencia sobre decisiones adoptadas por Paz Pereira. “Y por suerte Rodrigo me empezó a hacer caso con el cambio de ministros y mano dura”, señala uno de los mensajes.

“Al fin”, agrega luego. Y continúa: “Ahora ya. Semana pasada lo entendió. Y está saliendo bien”.

La captura no permite comprobar que el presidente boliviano haya modificado su gabinete por recomendación de Cerimedo. Sí muestra que, de acuerdo con el material difundido por Beller, el consultor se adjudicaba influencia directa sobre determinadas decisiones políticas.

El Gobierno reconoció la colaboración de Cerimedo

La publicación apareció después de una conferencia de prensa encabezada por José Luis Gálvez, vocero presidencial, quien reconoció la relación del argentino con Paz Pereira pero intentó establecer límites sobre sus funciones.

“El señor Cerimedo ha sido un colaborador cercano en la campaña que antecedió a la elección del presidente. Eso es de conocimiento público. Y su asesoría estaba en el marco de comunicación digital, en concreto”, afirmó Gálvez.

El funcionario también confirmó que la relación continuó una vez finalizado el proceso electoral. “Terminada la campaña, él siguió colaborando a la gestión del presidente, específicamente”, explicó.

Sin embargo, sostuvo que Cerimedo nunca ocupó formalmente un puesto dentro de la estructura estatal boliviana. “Él no ha ocupado un cargo específico en la estructura del Estado”, afirmó.

Gálvez se refirió además a una tarjeta difundida en redes sociales que identificaba a Cerimedo como “asesor principal”. “Ese cargo de asesor principal no existe en la estructura del Estado y, por lo tanto, tampoco esa tarjeta fue emitida por el Gobierno nacional”, aseguró.

Al explicar cómo interpretó inicialmente el vínculo del consultor con Paz Pereira, el propio vocero reconoció: “Entendí que era una asesoría personal del presidente, que era un resabio de lo que era la campaña”.

Según Gálvez, desde su llegada a la vocería presidencial el papel de Cerimedo había sido “tangencial”. “Él no definía políticas de comunicación, él no establecía el cómo deberían hacerse las declaraciones o cosa parecida”, señaló.

La fotografía del dinero y una placa como “asesor personal”

Beller publicó también una fotografía en la que aparecen numerosos fajos de billetes dentro de un cajón junto a una placa de reconocimiento dedicada a Cerimedo.

En la distinción puede leerse “Reconocimiento a: Lic. Fernando Cerimedo” y la inscripción “ASESOR PERSONAL DE S.E.”. También aparece una referencia a un “Curso de Seguridad y Protección de Personas” y distintos emblemas institucionales bolivianos.

La denominación coincide con la expresión utilizada por Gálvez cuando afirmó que había entendido la relación de Cerimedo con el jefe de Estado como una “asesoría personal del presidente”.

“No quiero que el caso sea declarado en reserva, tengo derecho de conocer las investigaciones. La policía lo va a encubrir. Miren como lo condecoraban”, escribió Beller al difundir la fotografía.

La imagen, por sí sola, no permite establecer a quién pertenecía el dinero, cuál era su origen ni si tenía relación con alguna actividad ilícita.

La discusión sobre la cercanía de Cerimedo con el poder boliviano adquirió mayor dimensión por su trayectoria como consultor político. El argentino participó en el equipo de campaña de Javier Milei durante las elecciones presidenciales de 2023, dentro del área de comunicación digital, y su tarea concluyó después de la segunda vuelta.

Posteriormente se instaló en Bolivia para trabajar con el equipo electoral de Paz Pereira. También se atribuyó participación en la campaña de Nasry Asfura en Honduras y anteriormente había mantenido vínculos políticos con Jair Bolsonaro y Eduardo Bolsonaro en Brasil.

Rodrigo Paz ordenó investigar “sin excepciones”

Ante la repercusión del caso, Rodrigo Paz Pereira fijó públicamente su posición y ordenó que la investigación avanzara sin interferencias.

“Quiero expresar mi solidaridad con la Sra. Nadia Beller ante los hechos ocurridos. He instruido a las autoridades pertinentes que se realice una investigación profunda, transparente y exhaustiva, hasta esclarecer completamente lo sucedido”, afirmó.

El mandatario agregó: “La Sra. Beller debe contar con toda la seguridad y las garantías necesarias, al igual que el proceso de investigación, que debe desarrollarse con absoluta transparencia e independencia”.

Y concluyó: “La verdad debe estar por encima de todo, para que la justicia prevalezca y se haga justicia, sin excepciones y por encima de cualquier circunstancia”.

Gálvez reforzó posteriormente esa postura. “El presidente ha instruido absoluta colaboración con la investigación y cero interferencias”, aseguró.

“El presidente, ni nadie de este Gobierno va a encubrir ni socavar a nadie que haya cometido ilícitos, pero tampoco vamos a tolerar acusaciones infundadas que no tengan pruebas contundentes”, agregó.

El vocero sostuvo además que las declaraciones de Beller “contienen acusaciones extremadamente graves y deben ser investigadas en su integridad”. Luego resumió la postura oficial: “Ninguna persona vinculada al Gobierno, a su entorno, ni en el país está por encima de la ley”.

Gálvez también fue consultado por la acusación formulada por Beller acerca de que Cerimedo no habría recibido un salario por sus tareas sino comisiones relacionadas con grandes contratos.

“Lo primero tendrá que investigarse”, respondió.

“Si eso fuera el caso, bueno, es un caso complejo y grave, pero habrá que investigar al respecto. Dejemos que la investigación siga su curso”, agregó.

Y continuó: “Me cuesta creer algo parecido, pero es lo que ella ha declarado, es la víctima. Hay que tomar muy en serio lo que dice, pero al mismo tiempo ser respetuoso del proceso investigativo”

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Los chats sobre presuntas agresiones previas

Además de las publicaciones vinculadas con el poder político boliviano, Beller difundió conversaciones anteriores que ahora forman parte del contexto de la investigación por el ataque que sufrió.

Uno de esos intercambios está fechado el 25 de junio. Allí Beller envió varias fotografías en las que mostraba lesiones y hematomas.

“Mirá mi rodilla”, escribió junto a una imagen.

“Mirá mi codo”, agregó.

Luego mostró una lesión en el cuello y señaló: “Se me está haciendo morete en el cuello y el del pómulo se me está irradiando hasta abajo del ojo”.

“Tenés que ponerte frío amor”, respondió la cuenta identificada como Cerimedo.

“No… tengo que alejarme de vos”, contestó Beller.

Después añadió: “¿Qué más frío? Ayer casi me quemé la piel con esa carne congelada y sigue la hinchazón y el morete”.

La conversación continuó con referencias al dolor en el cuello. “Necesito que pase el dolor de mi cuello”, escribió la abogada.

Luego preguntó: “¿Pudiste conseguir el inmovilizador de cuello?”.

“Me están buscando pero no te va a servir me dijeron. Igual me están buscando uno”, respondió Cerimedo, según la captura.

Más adelante agregó: “Entonces no te va a ayudar. Nada. Al contrario”. Y posteriormente: “Pero igual lo están buscando”.

Otro intercambio difundido por Beller corresponde al 11 de julio y contiene acusaciones directas contra Cerimedo por una presunta agresión física.

“Ah ahora decís que no me pegaste”, escribió la mujer.

“Ahorcarme y tirarme por todos los suelos y golpearme el pómulo no es pegar. Mirá vos”, agregó.

“Me alegro de saber que todas tus disculpas anteriores eran falsas nunca tuviste arrepentimiento”, continuó Beller. “Igual ya me di cuenta por la forma en la que actuaste”.

La respuesta atribuida a Cerimedo señaló: “Te pedí disculpas de mil formas”.

“Pero vos solo querés seguir castigándome. Vengándote. Y te entiendo. Pero no tenés límites tampoco y entonces la cuota de amor se nota que se fue”, continuó.

Las capturas no contienen una admisión explícita en la que Cerimedo reconozca haber golpeado a Beller. Sin embargo, frente a la acusación directa de haberla ahorcado, arrojado al suelo y golpeado en el pómulo, la respuesta atribuida al consultor afirma que había pedido “disculpas de mil formas”.

Los intercambios presentan además una coincidencia temporal: el 25 de junio Beller mostraba lesiones y hacía referencia al cuello y al pómulo, mientras que el 11 de julio mencionó esas mismas zonas al describir la agresión que atribuyó a Cerimedo.

El ataque y la acusación por tentativa de femicidio

El episodio de mayor gravedad ocurrió el martes por la noche, cuando Beller fue atacada frente a un hotel ubicado en la zona empresarial de Santa Cruz de la Sierra.

Dos hombres llegaron en motocicleta vestidos como repartidores y dispararon contra la abogada. La víctima recibió tres balazos y los agresores se llevaron su cartera y su teléfono.

Beller fue trasladada de urgencia a un centro médico, donde debió ser intervenida quirúrgicamente.

Horas más tarde, Cerimedo fue aprehendido en el aeropuerto internacional de Viru Viru cuando se disponía a tomar un vuelo. La investigación derivó en una acusación formal en su contra por tentativa de femicidio.

El Gobierno boliviano aseguró que el consultor no recibirá protección política. “Este señor se encuentra sometido a la investigación correspondiente y no ha recibido ni recibirá ningún tipo de protección política. Por eso es que está aprehendido”, declaró Gálvez.

Las acusaciones formuladas por Beller también alcanzaron a personas vinculadas con el entorno presidencial. Consultado sobre ese punto, el vocero admitió la repercusión interna de las denuncias.

“Definitivamente, hay una indignación”, dijo Gálvez. “Sorprende e indigna, siendo claro. Pero no queremos interferir en lo absoluto”.

Luego transmitió una definición que atribuyó al presidente: “Si hay algo que deba ser investigado por alguien cercano al presidente o alguien del entorno del Gobierno, igual somos ciudadanos y tenemos que rendir cuentas ante la ley”.

La Justicia deberá determinar quiénes ejecutaron y ordenaron el ataque contra Nadia Beller y cuál es la eventual responsabilidad de cada una de las personas investigadas. Paralelamente, las conversaciones y fotografías difundidas desde la internación instalaron un segundo interrogante: qué lugar ocupaba realmente Fernando Cerimedo alrededor del presidente Rodrigo Paz Pereira y hasta dónde llegaba la influencia política que el propio consultor afirmaba ejercer.

Paz respondió con la orden de investigar “sin excepciones”. Beller, por su parte, continuó difundiendo conversaciones y fotografías relacionadas con Cerimedo, quien participó de la campaña presidencial, mantuvo colaboraciones después de la elección y sostuvo, según reconoció el propio vocero presidencial, una “asesoría personal del presidente”.