La privatización del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, en Mendoza, quedó bajo cuestionamientos por las condiciones en las que se desarrolla la licitación y por el papel que podrían tener distintos grupos empresarios en la operación. Entre las principales dudas aparecen el traspaso de una licitación provincial a un esquema conjunto con la Nación, el rol del Grupo Neuss, el mantenimiento de las instalaciones y el monto de los seguros por los daños sufridos en 2025.

En julio de este año, mediante el decreto provincial 1436 y el DNU nacional 667/2026, Mendoza y Nación convocaron en forma conjunta a una licitación pública nacional e internacional para avanzar con la privatización del complejo.

La operación fue presentada por el Gobierno nacional como una “reorganización del Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles”, en lo que constituye una segunda etapa luego de la privatización de las represas del Comahue.

Qué es el complejo Los Nihuiles

El sistema está compuesto por los diques El Nihuil y Valle Grande, las presas Aisol y Tierras Blancas y las centrales Nihuil I, II y III, ubicadas sobre el río Atuel.

Actualmente, la operatoria está a cargo de Pampa Energía, que se encuentra en retirada. La privatización contempla la transferencia del control del complejo mediante la venta del paquete accionario correspondiente a Hidroelectricidad Mendocina S.A. (HEMSA).

Una de las principales cuestiones planteadas por fuentes vinculadas al proceso es el cambio en el alcance de la operación. Según señalaron, originalmente se analizaba vender el 90% de las acciones, pero finalmente se avanzó con la venta del 100%.

También se cuestiona que un complejo hidroeléctrico que inicialmente iba a ser privatizado por Mendoza haya terminado dentro de una licitación conjunta con la Nación, sin una aprobación específica de la Legislatura provincial.

El Grupo Neuss, bajo la lupa

El Grupo Neuss, integrado por los hermanos Juan y Patricio, aparece entre los principales nombres mencionados alrededor de la nueva privatización.

En Mendoza, Edison Energy, vinculada al grupo, controla el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos (CEMPSA) y la cadena de usinas que forman parte de la concesión: Cacheuta, Álvarez Condarco y El Carrizal.

La concesión venció y fue prorrogada por cinco años, con posibilidad de una extensión adicional de hasta 20 años. Además, el 22 de diciembre de 2025, el Gobierno nacional prorrogó la autorización como generador de energía a la firma perteneciente a los Neuss.

El punto que genera mayores interrogantes es un supuesto contrato celebrado recientemente entre la empresa que administra Los Nihuiles y CEMPSA, mediante el cual la compañía vinculada a los Neuss habría quedado a cargo del mantenimiento de la represa que será privatizada.

De acuerdo con una fuente consultada, esa situación podría permitirle a la empresa acceder a información privilegiada antes de la apertura de la licitación.

Edison también participa en otras privatizaciones del sector energético. El grupo se quedó con Transener y puso un pie en el proceso de privatización de las represas del complejo Comahue.

Sobre ese proceso, una denuncia presentada por la Fundación Soberanía de Neuquén fue ampliada recientemente y cuestiona una presunta “cadena de ilegalidades” vinculada con la valuación de las represas y la selección de los futuros operadores.

Los daños de 2025 y el problema de los seguros

El complejo Los Nihuiles tiene además un antecedente reciente que condiciona la operación. El 11 de enero de 2025, una crecida histórica del río Atuel inundó las casas de máquinas de Nihuil II y Nihuil III y provocó daños en generadores, tableros de control y sistemas auxiliares.

Como consecuencia, la Legislatura mendocina sancionó la Ley N° 9630, que declaró la emergencia del sistema durante 14 meses y permitió que HINISA continuara operando de manera transitoria.

La situación generó una disputa entre las estimaciones de las aseguradoras y los cálculos vinculados con una eventual reconstrucción.

Según las fuentes citadas, Restore propone una recuperación parcial de los daños y contempla el monto menor de la póliza, mientras que HISSA-Transener considera inviable esa alternativa y plantea una reconstrucción de las centrales por un monto que rondaría los 100 millones de dólares.

El monto exacto de las pólizas no fue informado públicamente.

Las dudas sobre el negocio para Mendoza

Quienes siguen el proceso de licitación sostienen que su lanzamiento continúa postergándose debido a las negociaciones con las aseguradoras para determinar el monto de la indemnización.

“El que se quede con la licitación se va a quedar con la plata de la póliza y con la posibilidad de repararlas. Los informes técnicos señalan que se pueden reparar en 18, 24 meses. Pero resulta que quienes ganen la licitación tendrían alrededor de 10 años para hacerlo. No cierra por ningún lado”, señalaron fuentes vinculadas al proceso.

Entre los cuestionamientos planteados por el diputado provincial Gustavo Perret aparecen la falta de información sobre el monto definitivo que reconocerán las aseguradoras, el contenido completo del pliego licitatorio y el precio base o de reserva establecido para la venta del 100% de HEMSA.

También se plantea cuál será el beneficio concreto para Mendoza. La provincia pasaría de tener una participación del 49% a quedar con 0% durante 30 años. A eso se suma el esquema de regalías, del que, según los cuestionamientos, Mendoza conservaría solamente el 6%, mientras otro 6% corresponde a La Pampa.

También existen dudas sobre los fundamentos legales de la denominada “licitación conjunta” entre Mendoza y Nación, debido a que los decretos de ambas jurisdicciones no tendrían un marco legal previo específico para resolver eventuales disputas.

Entre las preguntas planteadas figuran además los criterios técnicos y económicos utilizados para pasar de una licitación exclusivamente provincial a una operación conjunta con el Gobierno nacional.

Otro punto todavía sin definición es el destino específico de los fondos que se obtengan tanto por la venta de las acciones como por una eventual indemnización de las compañías aseguradoras.

Un proyecto para investigar la privatización

Ante este escenario, se presentó recientemente un proyecto en la Cámara de Diputados de Mendoza para crear una Comisión Especial Investigadora que analice el proceso de licitación y transferencia del 100% de las acciones de Hidroelectricidad Mendocina S.A., vinculadas al Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles.

La iniciativa propone revisar los actos administrativos, los pliegos de la licitación, la valuación del paquete accionario y el destino de los fondos que ingresen por la operación.

Entre los aspectos que se pretende investigar también figura si la venta total de HEMSA requería una nueva autorización de la Legislatura y cuáles fueron las razones por las que el Complejo Diamante quedó fuera del esquema.

Mientras continúan las negociaciones con las aseguradoras y se demora la definición del proceso licitatorio, la privatización de Los Nihuiles permanece rodeada de interrogantes sobre la valuación del complejo, las condiciones de la concesión, el papel de los potenciales interesados y el beneficio que finalmente obtendrá la provincia de Mendoza.