El dólar mayorista bajó este jueves y cerró en $1.512, dos pesos por debajo del registro previo, con lo que interrumpió una serie de cuatro jornadas consecutivas de subas.
La rueda se produjo después de que el miércoles quedara definido el tipo de cambio utilizado para calcular el pago del vencimiento de la letra dollar linked D31G6.
La Comunicación A3500 del Banco Central había establecido para esa operación una referencia de $1.514,1634.
Durante la jornada se negociaron USD 612 millones en el segmento de contado, un volumen que se mantuvo elevado.
El dólar cortó cuatro subas, pero agosto sigue en positivo
A pesar de la baja de este jueves, el tipo de cambio mayorista acumula en agosto un incremento de $27, equivalente al 1,8%.
Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio, señaló: “Con solo una rueda por delante para terminar esta semana, el tipo de cambio mayorista acumula una suba de 13 pesos, contra un aumento de 11,50 pesos registrado en toda la semana anterior”.
La evolución de la rueda fue seguida de cerca por los operadores después del movimiento registrado durante las jornadas anteriores y de las intervenciones observadas en el mercado.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, evaluó: “Tras el fixing de ayer, el dólar mayorista arranca la rueda más estabilizado mientras los operadores evalúan como seguirá la demanda privada luego de las mayores intervenciones que estuvieron detectando en las últimas ruedas. En especial, en momentos donde se estuvo recomponiendo la liquidez del sistema, tal como reflejaron las tasas más cortas, lo cual es positivo -de no trasladarse a presión cambiaria- para darle más aire a la actividad y al consumo”.
El techo de la banda y las expectativas del mercado
El Banco Central fijó el techo de las bandas cambiarias en $1.875,36.
De esta manera, el dólar oficial quedó $363,36 por debajo de ese límite, una diferencia aproximada del 24%.
Emilio Botto, jefe de estrategia e inversiones de Mills Capital, consideró que “el tipo de cambio oficial superó la barrera de los $1.500, un movimiento que refleja tanto la presión acumulada por la inflación como la necesidad de ajustar el atraso cambiario. Aunque el salto no fue abrupto, marca un punto de inflexión: el peso se deprecia en términos nominales y el mercado empieza a recalibrar expectativas hacia fin de año”.
También agregó: “La dinámica sugiere una corrección ordenada más que un shock, con futuros y bonos dólar-linked mostrando señales de calma relativa, pero con el riesgo latente de que un repunte inflacionario o una menor oferta de divisas obliguen a acelerar la trayectoria del dólar”.
Qué pasó con los futuros, el dólar oficial y el blue
En el mercado de futuros, las cotizaciones también mostraron bajas de entre 0,1% y 0,5%.
El volumen negociado fue equivalente a aproximadamente USD 1.804,4 millones, casi la mitad de lo operado durante la sesión anterior.
Los contratos para el cierre de agosto quedaron en $1.513, con una baja del 0,2%, mientras que las posiciones de fin de septiembre descendieron hasta $1.538,50, también con una caída del 0,2%.
Por su parte, el dólar para el público se mantuvo en $1.535 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue terminó estable en $1.555.
Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, analizó: “Pese a que el Banco Central continúa con la acumulación de reservas internacionales y la liquidez ha logrado estabilizar la tasa en pesos, la demanda en el mercado de futuros registra volúmenes récord. La estrategia oficial evidencia un cambio de prioridades: las autoridades flexibilizaron el techo del dólar mayorista para evitar picos de volatilidad en las tasas de interés, un movimiento cambiario que hasta el momento no impactó de manera directa sobre la inflación”.
También sostuvo: “Para contener la demanda, el Banco Central mantiene una fuerte venta de coberturas y futuros. Las autoridades decidieron abandonar la defensa rígida del techo informal previo. Analistas consideran que esta postura busca descomprimir la liquidez monetaria. La estrategia previa provocó un salto en las tasas de interés de corto plazo”.
El mercado también mira al Congreso
Los analistas también siguieron con atención las iniciativas legislativas impulsadas por el Gobierno y su posible impacto sobre las expectativas financieras y cambiarias.
Desde Max Capital señalaron: “El Gobierno obtuvo ayer una importante victoria en Diputados, al lograr la aprobación de la nueva Carta Orgánica del Banco Central y de las modificaciones a la ley de ‘Inocencia Fiscal’, que ahora pasan al Senado. La nueva Carta Orgánica eliminaría toda asistencia monetaria directa y debería ser vista como un mecanismo para reducir la inflación de manera permanente”.
Y advirtieron: “El principal riesgo, sin embargo, es una eventual reversión, considerando que podría modificarse con una mayoría simple en el Congreso o mediante un decreto que no sea rechazado por ambas cámaras”.
Con la baja de este jueves, el dólar mayorista frenó por primera vez en la semana después de cuatro subas consecutivas, aunque agosto continúa mostrando una variación positiva y los operadores mantienen la atención puesta en la evolución de la demanda, las intervenciones oficiales y el mercado de futuros.
El dólar mayorista bajó este jueves a $1.512 y cortó una racha de cuatro subas consecutivas, luego de la fijación del tipo de cambio para el pago de bonos dollar linked. En agosto acumula un aumento del 1,8%. El dólar del Banco Nación se mantuvo en $1.535, mientras que el blue cerró estable en $1.555.
Después de cuatro ruedas en subida, el dólar mayorista finalmente bajó dos pesos y cerró en $1.512. No es precisamente una liquidación de fin de temporada, pero alcanzó para cortar una racha que venía dejando al mercado con la mirada fija en cada pantalla como si el precio fuera el resultado de un penal revisado por VAR.
La rueda llegó después del fixing utilizado para definir el tipo de cambio correspondiente al vencimiento de una letra dollar linked. El miércoles, el Banco Central había fijado la referencia en $1.514,1634. Con ese trámite resuelto, la presión cedió parcialmente y el mercado de contado movió USD 612 millones.
El detalle incómodo es que agosto todavía muestra una suba del 1,8%, equivalente a $27. Y con una jornada pendiente para cerrar la semana, el mayorista acumula $13 de avance, más de lo que había aumentado durante toda la semana anterior. El dólar bajó, sí; tampoco hace falta organizarle una caravana.
En paralelo, los contratos de futuros operaron con pequeñas bajas, mientras el Banco Nación dejó el dólar al público en $1.535 y el blue permaneció en $1.555. El techo de la banda cambiaria, en tanto, quedó bastante más arriba, en $1.875,36.
Los analistas observan una combinación de mayor liquidez, intervención en futuros y una corrección cambiaria que por ahora califican como ordenada. La pregunta es cuánto puede sostenerse esa tranquilidad si reaparecen presiones inflacionarias o cae la oferta de divisas.
Por una rueda, el dólar aflojó. En Argentina, eso ya alcanza para que medio mercado revise si efectivamente está mirando la pantalla correcta.