La Justicia Comercial intimó a Fernando Cerimedo y a Numen Publicidad y Sondeos SRL a cancelar una deuda reclamada por Banco Galicia y dispuso como medida cautelar la inhibición general de bienes de ambos demandados.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Comercial N.º 14, Secretaría N.º 27, en el marco de una causa iniciada durante este año a partir de la ejecución de un pagaré suscripto por la empresa y avalado por Cerimedo.
El origen del reclamo
Según la presentación judicial, el documento fue emitido el 10 de febrero de 2025 por $70 millones. La entidad financiera sostuvo que el pagaré fue presentado al cobro el 10 de marzo del mismo año y que, ante la falta de pago, comenzaron a aplicarse intereses y penalidades contempladas contractualmente.
De acuerdo con la liquidación presentada por el banco, la deuda reclamada ascendía al 16 de abril de 2026 a $138.977.808,22, monto que incluye capital, intereses compensatorios, intereses punitorios y costas.
En ese contexto, el juez Pablo D. Frick ordenó librar un mandamiento de intimación para exigir el pago de los $70 millones correspondientes al capital y otros $70 millones estimados provisoriamente para cubrir intereses y gastos derivados del proceso.
La resolución no constituye una sentencia definitiva sobre el monto final adeudado, sino que integra un juicio ejecutivo, procedimiento previsto para reclamar obligaciones documentadas mediante instrumentos como pagarés.
Inhibición general de bienes
Además de la intimación de pago, el magistrado hizo lugar al pedido de inhibición general de bienes solicitado por Banco Galicia.
La entidad argumentó que desconocía la existencia de activos suficientes de los demandados que permitieran garantizar el eventual cobro de la deuda reclamada.
Como parte de las medidas ordenadas, el juzgado también dispuso recabar información sobre la situación registral de Numen Publicidad y Sondeos SRL ante la Inspección General de Justicia (IGJ).
Cómo continúa la causa
La resolución establece que tanto Cerimedo como la sociedad demandada deberán presentarse en el expediente, constituir domicilio y, en caso de considerarlo pertinente, plantear las excepciones previstas por la legislación procesal dentro del plazo establecido por el tribunal.
El expediente tramita en paralelo a otras causas judiciales que involucran al consultor político, entre ellas investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Por el momento, la causa comercial continúa en etapa de ejecución. La intimación y las medidas cautelares buscan garantizar el eventual cobro del crédito reclamado mientras se determina el alcance definitivo de las obligaciones discutidas en el expediente.
La Justicia Comercial intimó a Fernando Cerimedo y a Numen Publicidad y Sondeos SRL a pagar una deuda reclamada por Banco Galicia y ordenó la inhibición general de bienes de ambos. La causa se originó por la ejecución de un pagaré de $70 millones, mientras la entidad calculó que el reclamo ascendía a casi $139 millones con intereses y costas.
La Justicia Comercial decidió que una deuda que comenzó en $70 millones ya había acumulado suficiente currículum como para merecer expediente propio, intereses, costas y una inhibición general de bienes. Fernando Cerimedo y Numen Publicidad y Sondeos SRL quedaron así frente a una intimación judicial impulsada por Banco Galicia, en una de esas situaciones donde el pagaré deja de ser un papel firmado y empieza a comportarse como protagonista de una serie financiera.
Según el planteo del banco, el documento fue emitido en febrero de 2025 y presentado al cobro un mes después. Como el pago no se concretó, comenzaron a sumarse intereses compensatorios, punitorios y gastos, esa colección de términos capaces de transformar cualquier cifra inicial en una experiencia completamente distinta. Para abril de 2026, el reclamo informado por la entidad ya ascendía a $138.977.808,22.
El juzgado ordenó intimar el pago del capital y agregó otros $70 millones estimados de manera provisoria para cubrir intereses y gastos del proceso. No significa todavía que esa sea la cifra definitiva, pero sí que el expediente entró en esa fase donde cada número empieza a venir acompañado por una resolución, un sello y varias páginas que nadie lee por placer.
Además, como el banco dijo desconocer si existían bienes suficientes para garantizar el cobro, el tribunal dispuso una inhibición general y ordenó revisar la situación registral de la empresa. Ahora Cerimedo y la firma deberán presentarse, constituir domicilio y eventualmente formular defensas. El pagaré, mientras tanto, ya consiguió lo que muchos documentos jamás logran: tener recorrido judicial, medidas cautelares y más atención que cuando fue firmado.