Laudelina Peña, tía de Loan, declaró entre lágrimas en el juicio por la presunta sustracción y ocultamiento del niño en la provincia de Corrientes, pidió perdón por sus declaraciones anteriores y reconstruyó los acontecimientos ocurridos durante el día de la desaparición. Se convirtió así en la primera acusada de la causa principal en romper el pacto de silencio.
Durante su declaración, la mujer se desligó de la versión que señalaba un supuesto accidente y responsabilizó al abogado José Codazzi por aquella hipótesis. «Como dije aquella vez cuando declaré, pido perdón por las mentiras, no fueron intención mía, fueron de José Codazzi (abogado). Del tema accidente y del botín, no tuve nada que ver».
Cómo reconstruyó el día de la desaparición de Loan
Laudelina recordó que el 13 de junio de 2024 fue temprano a la casa de su madre, la abuela Catalina, y que durante la mañana comenzaron a llegar los invitados. Primero arribaron sus hijas caminando y, poco después, José y Loan, que llegaron a caballo.
Más tarde llegaron Camila con su hija, María Victoria Caillava junto con su marido Carlos Pérez, Antonio Benítez con el hijo menor de Laudelina y, finalmente, Daniel Ramírez acompañado por Mónica Millapi.
«Había dos mesas, una para los grandes y otra para los chicos. Comimos, empezamos a lavar y Benítez se fue al naranjal. En un momento, Ramírez le dijo a Mónica de ir a buscar naranjas, ella me pregunta si quería ir y fuimos. Los chicos también vinieron y recuerdo que le até los cordones a Loan y a mi hijo«, comentó.
«Llegué hasta la tranquera, no hasta el naranjal, porque me acordé de que la visita quedó en la casa, por lo que decidí volver con Camila, no les dije el por qué. Estaba hablando con Caillava que se estaba por ir para ver el partido de River cuando me suena el teléfono, era Benítez. No llegué a atender en la primera, en la segunda sí y me dice ‘fíjate si llegó Loan, porque se fue solo’«, recordó.
Las primeras horas de búsqueda y el relato sobre las huellas
Durante el relato sobre las primeras horas de búsqueda, Laudelina comenzó a llorar y recordó su primer encuentro con el entonces comisario Walter Maciel. «Me dijo que no podíamos hacer una denuncia porque debían pasar algunas horas. Me pareció rara la forma porque estábamos buscando a Loan y él le preguntó a mi mamá de qué cuadro de fútbol era y que era devoto de un santo, cosas que no tenían nada que ver».
La mujer también contó que mientras estaba en la comisaría escuchó una comunicación que indicaba que el niño había sido hallado. «Había ido a declarar cuando sonó la radio y decían que lo encontraron, que estaba bien, asustado, y en una tapera. A las horas, Maciel volvió y nos dijo que no lo hallaron».
Según su testimonio, continuó participando de los rastrillajes y posteriormente observó pisadas en una zona del monte. «Estaba Benítez con otras personas y me dicen que había pisadas chiquitas que se vieron a la noche y que, pese a que avisaron, no había custodia».
«Eran cuatro o cinco pisadas con zapatillas que se iban hundiendo y después se veían bien claro los pies descalzos», explicó la mujer y sumó: «A las horas volví con mi hija Macarena al lugar de las huellas y ya estaba el comisario. Recorrimos y mi hija sacó la zapatilla enterrada, se la dejó a Maciel y él dijo que iba a llamar a los peritos».
Laudelina apuntó contra José Codazzi por la versión del accidente
Laudelina relató que, días después de la desaparición, se realizó una reconstrucción y la cámara Gesell a los niños. Según su declaración, fue entonces cuando apareció por primera vez el abogado José Codazzi. «Me contó que estaba defendiendo a Benítez (que ya estaba detenido) y que quería hablar conmigo. Me llevó un papel que tenía algo escrito con un sello, pero no recuerdo qué decía».
La mujer aseguró que Codazzi volvió a contactarla el 27 de junio y le habló sobre una versión vinculada con un supuesto accidente. «El 27 de junio volvió a aparecer Codazzi y expuso que había algo que nos comprometía sobre un accidente, por lo que teníamos que ir a declarar antes de que llegue la (entonces) ministra Patricia Bullrich. Nos comentó que debíamos ir sí o sí, aunque nos iban a meter presas e e íbamos a recibir cadena perpetua», detalló.
Laudelina agregó que al día siguiente el abogado habría indicado cómo debía formularse esa declaración. «El 28 a la noche regresó, nos explicó cómo debíamos declarar, inventar lo del accidente y nos grabó para practicar. Hasta hoy en día no entiendo el motivo. Primero íbamos a ir a Goya, pero como había periodistas Codazzi dijo que no. En una estación de servicio nos cambiamos al auto del senador Diego Pellegrini y fuimos hasta la ciudad, donde declaré», añadió.
En el juicio por la desaparición de Loan Peña está previsto que este jueves 10 de septiembre declare el excomisario Walter Maciel ante el Tribunal Federal de Corrientes, luego del pedido formulado por su defensa.
Laudelina Peña, tía de Loan, declaró en el juicio por la presunta sustracción y ocultamiento del niño en Corrientes, pidió perdón por declaraciones anteriores y reconstruyó las horas posteriores a la desaparición. La acusada responsabilizó al abogado José Codazzi por la versión de un supuesto accidente y relató irregularidades durante los primeros rastrillajes y la intervención policial.
Después de meses en los que el caso Loan acumuló versiones, acusaciones, contradicciones y silencios suficientes como para llenar varias temporadas de una serie judicial, Laudelina Peña decidió hablar. Y cuando habló, no eligió precisamente el camino corto: pidió perdón por sus mentiras, señaló a su entonces abogado y reconstruyó aquella jornada del 13 de junio de 2024 como quien intenta ordenar un rompecabezas al que alguien, además, le escondió varias piezas debajo de la alfombra.
Laudelina sostuvo que la historia del accidente no salió de ella, sino que habría sido impulsada por José Codazzi. Según contó, el abogado no solo le explicó qué debía declarar, sino que incluso la habría grabado para practicar. Una metodología que, presentada así, parece menos una estrategia jurídica y más un ensayo general de una obra cuyo argumento ella asegura no haber comprendido todavía. «Hasta hoy en día no entiendo el motivo.», dijo ante el tribunal, sintetizando en una frase el desconcierto que rodea una causa donde casi cada respuesta parece venir acompañada de tres preguntas nuevas.
También relató episodios ocurridos durante las primeras horas de búsqueda: desde la imposibilidad inicial de hacer una denuncia hasta una alerta radial que aseguró por un momento que Loan había sido encontrado. Después aparecieron huellas, una zapatilla enterrada y la ausencia de custodia en un sector que, según su testimonio, podía contener rastros relevantes. En cualquier investigación normal semejante secuencia ya sería suficiente para elevar la presión arterial de un fiscal; en este expediente, lamentablemente, compite con una larga colección de situaciones difíciles de explicar.
La declaración marca un movimiento relevante porque Laudelina es la primera acusada de la causa principal que rompe el silencio y expone una versión extensa de lo ocurrido. Eso no significa que sus afirmaciones hayan quedado probadas ni que el misterio esté resuelto. El expediente continúa dependiendo de pruebas, testimonios y decisiones judiciales. Pero después de más de dos años, al menos una de las protagonistas dejó de responder con silencio. En el caso Loan, donde cada avance parece caminar por terreno pantanoso, eso ya alcanza para volver a mover todas las piezas.