Corea del Norte y Rusia inauguraron el primer puente por carretera que conecta directamente a ambos países, una nueva vía sobre el río Tumen que refuerza la creciente cooperación política, económica y militar entre Pyongyang y Moscú.
Los primeros camiones procedentes de Rusia atravesaron la estructura el lunes 7 de septiembre, durante una ceremonia realizada simultáneamente a ambos lados de la frontera. Las imágenes difundidas posteriormente mostraron vehículos adornados con banderas rusas y norcoreanas cruzando el flamante viaducto.
La infraestructura representa un nuevo capítulo en la relación entre Kim Jong-un y Vladímir Putin, fortalecida durante los últimos años y especialmente profundizada en el contexto de la guerra en Ucrania.
Corea del Norte define actualmente el vínculo con Rusia como una “alianza invencible”, mientras ambos gobiernos buscan ampliar los intercambios económicos, logísticos y estratégicos.
Un puente construido en 495 días
La estructura lleva el nombre de Yakov Novichenko, un militar soviético que, según el relato oficial norcoreano, salvó en 1946 la vida de Kim Il-sung, fundador del régimen y abuelo del actual líder, al protegerlo de una granada lanzada durante un acto público.
La apertura estaba inicialmente prevista para el 19 de junio, fecha elegida para coincidir con el segundo aniversario del tratado de asociación estratégica firmado por Kim y Putin, que contempla asistencia mutua en caso de agresión.
Sin embargo, demoras en la construcción de las instalaciones del lado ruso obligaron a postergar la inauguración. Finalmente, el proyecto fue completado en 495 días.
La ceremonia se realizó en Jasán, dentro de la región rusa de Primorie, y en Tumangang, perteneciente a la zona económica especial norcoreana de Rason. La infraestructura se encuentra en una zona fronteriza remota, próxima al punto donde convergen Rusia, Corea del Norte y China.
El primer ministro norcoreano, Pak Thae-song, y su par ruso, Mijaíl Mishustin, participaron del acto mediante videoconferencia.
Mishustin calificó la infraestructura como “un nuevo símbolo de amistad” y aseguró que dará “un poderoso impulso” al comercio y a la cooperación económica, científica, tecnológica y cultural.
Pak, por su parte, describió la inauguración como un “acontecimiento significativo” y planteó avanzar hacia la “prosperidad compartida”.
Mercancías primero y pasajeros a fin de año
El funcionamiento del puente se realizará de manera gradual. Los camiones comenzarán a transportar mercancías de inmediato, mientras que el tráfico de pasajeros no será habilitado hasta finales de 2026, de acuerdo con las autoridades rusas.
El viaducto tiene aproximadamente un kilómetro de extensión y dos carriles, y forma parte de un complejo vial de 4,7 kilómetros.
Cuando opere a plena capacidad, el nuevo puesto fronterizo de Jasán podrá gestionar el tránsito de hasta 300 vehículos y más de 2.800 personas por día, según estimaciones del Ministerio de Transportes ruso.
Corea del Norte no informó la capacidad prevista para las instalaciones de Tumangang. Sin embargo, análisis de imágenes satelitales realizados en mayo mostraron un recinto aduanero de dimensiones más reducidas que el construido del lado ruso.
Hasta esta inauguración, el único cruce terrestre permanente entre ambos países era el puente ferroviario de la Amistad, abierto en 1959. Para permitir excepcionalmente el paso de automóviles, se colocaban tablones sobre las vías ferroviarias.
La nueva carretera reemplaza esa solución y permite una conexión directa con la red federal rusa y con el corredor terrestre que atraviesa el territorio desde Vladivostok, en el extremo oriental, hasta San Petersburgo.
Una infraestructura con peso estratégico
Rusia y Corea del Norte sostienen que el nuevo paso permitirá incrementar el intercambio de mercancías, el turismo y los desplazamientos de personas. Sin embargo, la infraestructura también tiene una marcada dimensión estratégica.
La organización ucraniana Truth Hounds, que siguió la evolución de las obras mediante imágenes satelitales, considera que la vía podría utilizarse como un corredor logístico menos expuesto a la vigilancia occidental.
Los camiones ofrecen mayor flexibilidad que los trenes para trasladar armamento, tecnología o personal militar, debido a que pueden cargarse lejos de estaciones fijas y distribuirse posteriormente por la extensa red de carreteras rusa.
Durante su intervención, Mishustin mencionó además a “los héroes coreanos que, recientemente, lucharon hombro con hombro con nuestros soldados y defendieron suelo ruso”, en referencia a los militares norcoreanos enviados a la región rusa de Kursk para combatir contra fuerzas ucranianas.
Estimaciones manejadas por el Gobierno surcoreano ubican en más de 14.000 los efectivos enviados por Pyongyang. Rusia y Corea del Norte reconocieron públicamente ese despliegue en abril de 2025, después de varios meses sin admitirlo oficialmente.
La cooperación militar también incluye el traslado de armamento y municiones. El Equipo Multilateral de Vigilancia de las Sanciones, integrado por 11 países, estimó en mayo de 2025 que Corea del Norte había suministrado a Rusia más de 20.000 contenedores con armas y municiones desde septiembre de 2023.
Según esas estimaciones, solamente durante 2024 esos cargamentos podrían haber incluido hasta nueve millones de proyectiles y cohetes, además de al menos un centenar de misiles balísticos.
Por otra parte, el Instituto de Estrategia de Seguridad Nacional, un organismo surcoreano financiado por el Estado, calculó entre 7.700 y 14.400 millones de dólares el valor de la cooperación militar entre Moscú y Pyongyang desde agosto de 2023 hasta finales de 2025.
Los servicios de inteligencia surcoreanos sostienen que Rusia habría entregado a Corea del Norte, como contrapartida, combustible, alimentos, sistemas de defensa antiaérea y tecnología militar.
La inauguración del puente Yakov Novichenko profundiza así una relación que otorga a Kim Jong-un un mayor margen internacional, en momentos en que el presidente estadounidense Donald Trump manifestó su intención de volver a reunirse con el dirigente norcoreano.
El fortalecimiento del vínculo con Rusia, junto con una recomposición de las relaciones con China, coloca actualmente a Pyongyang en una posición diferente de la que tenía durante los encuentros celebrados entre Kim y Trump entre 2018 y 2019. La nueva conexión carretera constituye ahora una expresión física de ese cambio estratégico.
Corea del Norte y Rusia inauguraron el primer puente carretero que conecta directamente a ambos países, una obra de aproximadamente un kilómetro sobre el río Tumen. La infraestructura busca ampliar el comercio, el turismo y el transporte de mercancías, pero también refuerza una alianza estratégica y militar profundizada desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Un kilómetro de puente, dos carriles y una alianza que ya no necesita demasiadas metáforas. Rusia y Corea del Norte estrenaron su primera conexión permanente por carretera, una infraestructura construida en 495 días que convierte en asfalto una relación que hasta ahora venía avanzando a fuerza de tratados, trenes, municiones y fotografías oficiales.
Los primeros camiones cruzaron el río Tumen decorados con banderas de ambos países, porque incluso la geopolítica necesita cortar alguna cinta de vez en cuando. Hasta ahora, para pasar vehículos existía la pintoresca solución de colocar tablones sobre un puente ferroviario inaugurado en 1959: ingeniería internacional con espíritu de arreglo de garage un domingo por la tarde.
La nueva vía promete facilitar comercio, turismo y circulación de personas, aunque también despierta atención por algo bastante menos turístico. Organizaciones que siguen las obras mediante imágenes satelitales advierten que los camiones podrían mover armamento, tecnología y personal militar con mayor flexibilidad y menos exposición que los trenes.
El contexto tampoco ayuda a imaginar excursiones familiares como principal prioridad. Pyongyang y Moscú reconocieron en 2025 el despliegue de tropas norcoreanas en Rusia, mientras distintos informes estimaron además un importante flujo de municiones, proyectiles y misiles hacia Moscú.
El puente fue bautizado Yakov Novichenko, en homenaje al militar soviético que, según el relato norcoreano, salvó a Kim Il-sung de una granada en 1946. Casi ochenta años después, Rusia y Corea del Norte decidieron que la amistad necesitaba algo más resistente que los comunicados.
La alianza ya tenía soldados, armas y tratados. Ahora también tiene peaje imaginario.