Banco Macro redujo la TNA de su línea de créditos hipotecarios UVA del 8,5% al 7,5%, una baja de un punto porcentual que se suma al escenario de mayor impulso oficial al financiamiento para la primera vivienda.
La nueva condición rige para una línea destinada a clientes del Plan Sueldo Selecta y sus hijos, quienes pueden solicitar el préstamo de manera individual. El crédito está disponible en todo el país y contempla un plazo de hasta 20 años.
Cómo funciona la línea hipotecaria de Banco Macro
El préstamo puede utilizarse no solamente para comprar una propiedad, sino también para ampliar, mejorar o refaccionar una vivienda. El monto que puede otorgar la entidad depende de la capacidad de pago del solicitante.
Para determinar ese límite, el banco analiza los ingresos demostrables y establece cuánto puede representar la cuota mensual sobre esos ingresos. De esa evaluación surge el monto máximo que puede recibir cada cliente.
La reducción de la tasa llevó la TNA al 7,5%, el mismo nivel establecido como máximo para los créditos hipotecarios que sean otorgados bajo el nuevo esquema de financiamiento que impulsa el Gobierno mediante fondos del FGS.
El esquema de fondeo con fondos de ANSES
El Gobierno busca utilizar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para que las entidades financieras puedan acceder a recursos de largo plazo y destinarlos a nuevos créditos hipotecarios.
El programa no contempla entregar el dinero en una única operación. Se realizarán licitaciones de hasta $200.000 millones, en las que los bancos competirán por una parte de los fondos.
Las entidades podrán tomar depósitos a uno o cinco años. Para los depósitos a un año, la tasa partirá de UVA más 2,5%, mientras que para los de cinco años será de UVA más 4,5%.
Cada banco podrá recibir como máximo el 20% del monto ofrecido en cada licitación y tendrá un plazo de 90 días para transformar esos recursos en préstamos hipotecarios.
Los créditos otorgados bajo este esquema deberán cumplir determinadas condiciones: una tasa máxima del 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un tope de 150.000 UVA por operación.
Además, el destino estará limitado a la primera vivienda. Los fondos podrán utilizarse para comprar, construir, ampliar o refaccionar el inmueble.
La baja aplicada por Banco Macro se conoce antes de que se definan los bancos que participarán del mecanismo oficial y coloca a la entidad en línea con una de las principales condiciones previstas por el Gobierno para intentar ampliar el acceso al crédito hipotecario de largo plazo.
Banco Macro redujo del 8,5% al 7,5% la TNA de su línea de créditos hipotecarios UVA, disponible para determinados clientes y con un plazo de hasta 20 años. La medida se conoce mientras el Gobierno prepara un esquema de fondeo con recursos del FGS de ANSES para ampliar el crédito destinado a la primera vivienda.
7,5% de TNA para un crédito hipotecario UVA. Banco Macro bajó un punto la tasa y el número quedó exactamente donde el Gobierno quiere que queden los nuevos préstamos financiados con fondos del FGS: ni una décima de más, porque hasta las tasas ahora tienen que hacer equilibrio fiscal.
La carrera por la casa propia vuelve a tener un protagonista conocido: la calculadora. Entre UVA, ingresos demostrables, límite de cuota y plazos de hasta 20 años, comprar una vivienda empieza a parecerse menos a una simple operación bancaria y más a esos trámites en los que llevás una carpeta, otra carpeta para justificar la primera y una tercera por si alguien pregunta por qué llevaste dos.
Macro ofrece la línea a clientes del Plan Sueldo Selecta y también a sus hijos, mientras que el monto disponible queda sujeto a la evaluación de ingresos. Es decir, la tasa puede ser atractiva, pero antes de imaginar la escritura, el banco quiere saber cuánto entra por mes y cuánto puede soportar la cuota sin que el sueño de la vivienda propia termine convertido en una visita permanente al home banking.
Del otro lado aparece el plan oficial para usar hasta $2 billones del FGS de ANSES como fondeo de largo plazo. El mecanismo prevé licitaciones de hasta $200.000 millones, con bancos compitiendo por los recursos y la obligación de transformarlos en nuevos préstamos hipotecarios.
El esquema fija además una tasa máxima del 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un tope de 150.000 UVA por operación. El destino será exclusivamente la primera vivienda, aunque podrá incluir compra, construcción, ampliación o refacción.
Por ahora, la noticia es que el número que durante años parecía escrito con marcador rojo en la pizarra hipotecaria bajó un poco más. La casa propia sigue esperando, pero al menos la tasa dejó de hacerse la difícil.