El presidente Javier Milei suspendió el viaje a Londres que tenía previsto realizar durante el 23 y 24 de octubre, en medio de una nueva escalada política entre Argentina y el Reino Unido por la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Durante su estadía en la capital británica, Milei planeaba ofrecer una charla en la Universidad de Oxford y mantener encuentros con empresarios. Sin embargo, fuentes de la Presidencia confirmaron este jueves la decisión de cancelar la visita.

El cambio de agenda se produjo después del endurecimiento de la posición del Gobierno argentino sobre Malvinas y en un escenario de mayores cruces con dirigentes británicos.

Un viaje proyectado desde el inicio de la gestión

Milei había manifestado desde los primeros meses de su gobierno su intención de viajar al Reino Unido, en una etapa en la que la política oficial hacia Malvinas transitaba por un tono diferente.

Durante una visita del ex primer ministro Boris Johnson a la Casa Rosada en 2024, el Presidente incluso le pidió gestiones para conocer a Mick Jagger.

El escenario político cambió posteriormente y el endurecimiento de la posición argentina sobre las islas volvió más complejo el contexto para una visita presidencial a Londres.

La suspensión se conoció un día después de que Andy Burnham afirmara que será «implacable» a la hora de defender la soberanía británica sobre las Malvinas.

En la Cámara de los Comunes, Burnham reiteró la posición histórica del Reino Unido respecto del archipiélago y sostuvo: «Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos».

Farage también marcó diferencias por Malvinas

En paralelo, Nigel Farage, referente político británico y aliado de Milei en otras discusiones internacionales, mantuvo una conversación con el canciller israelí Gideon Sa’ar en la que también abordó la cuestión de las islas.

Luego de esa comunicación escribió: «Me complace hablar con Gideon Sa’ar. Le enfaticé el tema de las Falklands y su importancia para el pueblo británico, aunque entiendo la relación de Israel con el presidente Milei. Un gobierno Reformista desharía el daño causado por los laboristas.»

Farage había expresado anteriormente su rechazo al reclamo argentino sobre Malvinas, una posición que marca un límite claro en su cercanía política con el Presidente argentino.

La nueva estrategia argentina sobre las islas

El Gobierno nacional profundizó en los últimos días una política más dura en relación con Malvinas. Milei anunció sanciones contra empresas que operan en el archipiélago, una mayor presencia militar en Tierra del Fuego y la creación de una base naval integrada en Ushuaia.

También comunicó la creación de un Consejo de Seguridad Nacional destinado a reforzar la protección del territorio argentino, además de mayores recursos para el Ministerio de Defensa y los servicios de inteligencia de la SIDE.

Uno de los ejes de la nueva estrategia está puesto sobre las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, vinculadas con proyectos para extraer petróleo de la zona de las islas a partir de 2028.

El Presidente, su asesor Santiago Caputo, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa vienen participando de la definición de esta política. Este viernes está previsto que se muestren en Ushuaia junto al gobernador Gustavo Melella para impulsar la creación de la base militar.

Varias de las herramientas legales destinadas a sancionar actividades petroleras y pesqueras en torno a Malvinas ya habían sido diseñadas durante administraciones anteriores. Su implementación, sin embargo, tuvo resultados limitados o dificultades prácticas para impedir esas operaciones.

La cancelación del viaje a Londres se convierte así en una nueva señal del cambio de tono del Gobierno argentino frente al Reino Unido, en momentos en que la disputa por Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda diplomática, militar y energética.