Una versión que comenzó a circular plantea que el Gobierno nacional estaría evaluando una propuesta para utilizar microchips subcutáneos como medio de pago en el transporte público y atribuye la iniciativa al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Sin embargo, hasta el momento no existe un anuncio oficial, decreto, resolución o comunicación pública que confirme la puesta en estudio de ese sistema. :contentReference[oaicite:4]{index=4}

Según la propuesta difundida, el mecanismo utilizaría un dispositivo del tamaño aproximado de un grano de arroz implantado debajo de la piel, generalmente en la mano o el brazo. Mediante tecnología NFC o RFID, permitiría identificar al usuario al acercar la zona implantada a un lector y vincular esa identificación con un sistema de pago.

Qué sistema funciona actualmente en Argentina

La política oficial de modernización del transporte sí contempla la ampliación de los medios disponibles para abonar los viajes. El sistema de pago abierto permite utilizar tarjetas de débito, crédito y prepagas sin contacto, celulares y relojes con NFC, códigos QR y la tarjeta SUBE, tanto física como digital. :contentReference[oaicite:5]{index=5}

Ese esquema ya fue extendido a distintas jurisdicciones del país. En San Juan, por ejemplo, desde septiembre de 2025 más de 600 colectivos incorporaron nuevas alternativas de pago además de SUBE, entre ellas tarjetas bancarias, celulares, relojes con NFC y códigos QR. :contentReference[oaicite:6]{index=6}

El proceso también avanzó en líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires y otras ciudades, dentro de una estrategia orientada a diversificar los medios de pago y reducir la dependencia de una única tarjeta para acceder al transporte público. :contentReference[oaicite:7]{index=7}

El antecedente de Suecia

La referencia internacional utilizada para sostener la posibilidad técnica de un sistema de implantes existe. En 2017, la compañía ferroviaria sueca SJ puso en marcha una prueba voluntaria para validar boletos mediante microchips NFC implantados en la mano de pasajeros que ya contaban con esos dispositivos. :contentReference[oaicite:8]{index=8}

Durante aquella experiencia, el chip almacenaba información vinculada a la membresía del pasajero y podía ser leído por el personal ferroviario para verificar el boleto. El sistema fue presentado como una prueba tecnológica y convivía, al menos durante la etapa inicial, con los mecanismos tradicionales de identificación y ticket. :contentReference[oaicite:9]{index=9}

Los implantes también fueron utilizados voluntariamente en entornos tecnológicos suecos para funciones como el acceso a oficinas. Su tamaño reducido y el uso de NFC permitieron presentarlos como una alternativa “manos libres”, aunque esa experiencia no implica que Suecia haya establecido un sistema obligatorio de implantes para su población. :contentReference[oaicite:10]{index=10}

Una propuesta que todavía no tiene confirmación oficial

Federico Sturzenegger continúa al frente del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, desde donde impulsa políticas vinculadas con la simplificación normativa, la reducción de estructuras estatales y distintas reformas regulatorias. :contentReference[oaicite:11]{index=11}

Sin embargo, la documentación oficial disponible no permite atribuirle por ahora una propuesta destinada a implantar microchips subcutáneos para pagar el transporte público. Las medidas formalmente comunicadas sobre medios de pago se concentran en tarjetas contactless, dispositivos móviles con NFC, QR y SUBE. :contentReference[oaicite:12]{index=12}

Por ese motivo, la eventual utilización de chips implantados debe considerarse, hasta que exista una comunicación gubernamental que indique lo contrario, como una versión no confirmada y no como una política anunciada por el Ejecutivo nacional.