La cantidad de billetes fuera del sistema y depósitos en el exterior que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) cada tres meses, en el marco de la Posición de Inversión Internacional (PII), registró desde la llegada de Javier Milei hasta el primer trimestre de este año una suba de u$s4.121 millones.
Eso es lo que se conoce como dólar «colchón». Para el INDEC, al iniciar el actual Gobierno, en el cuarto trimestre de 2023, había u$s255.184 millones entre billetes y depósitos, mientras que en el primer trimestre de 2026 la cifra llegó a u$s259.305 millones. Durante ese período, el total de activos financieros del país pasó de u$s441.239 millones a u$s499.098 millones.
Eso implica que, aunque la cantidad de divisas atesoradas por los argentinos es una de las más altas en 20 años en términos absolutos, su participación sobre el total de activos financieros del país bajó del 58% al 52% entre el final del mandato de Alberto Fernández y el primer trimestre de 2026.
El dólar colchón y los cambios durante el gobierno de Milei
El próximo martes 29 de septiembre, el INDEC difundirá la última planilla, correspondiente al segundo trimestre del año. La expectativa es que la diferencia se haya ampliado, en parte por una estacionalidad que suele afectar a ese período.
Durante 2026 hubo un incremento de las compras del público para guardar dólares, con un promedio de unos u$s2.500 millones por mes, al mismo tiempo que aumentó la oferta debido a la liquidación de la cosecha.
El rubro de billetes y depósitos de la PII funciona como un indicador de la confianza en el Gobierno. Los datos históricos muestran que los argentinos habían retirado una parte importante de sus dólares del colchón al comienzo de la gestión libertaria.
En el tercer trimestre de 2024, el monto había descendido a u$s244.660 millones, unos u$s10.524 millones menos respecto del saldo inicial. En ese período también tuvo incidencia el blanqueo, que había dejado unos u$s20.000 millones.
Luego, la política pasó a convertirse en una variable determinante. Durante 2025 hubo elecciones legislativas desdobladas en distintas provincias, en un escenario en el que los libertarios buscaron presentar candidatos propios en diferentes territorios.
La elección de la provincia de Buenos Aires también tuvo impacto en el escenario político, luego de que José Luis Espert quedara fuera de la candidatura tras el escándalo que afectó a la cabeza de la lista.
La contracara fue una nueva suba del rubro Otras inversiones, monedas y billetes, que alcanzó los u$s256.332 millones en el tercer trimestre de 2025 y luego trepó a u$s259.996 millones en el cuarto trimestre. Según los registros del INDEC, fue el nivel más alto desde 2006.
Sin embargo, para comparar los períodos hay que considerar que durante el gobierno de Alberto Fernández y parte del de Mauricio Macri existieron restricciones para la compra de dólares, mientras que durante la gestión de Milei las compras del público en general no tienen límites.
Por eso, dentro de las condiciones establecidas por el gobierno libertario, entre el punto más bajo registrado en el tercer trimestre de 2024 y el primer trimestre de este año volvieron al «colchón» unos u$s14.645 millones.
Inocencia Fiscal II: qué puede pasar con los dólares
Así como los datos de 2024 estuvieron influidos por el blanqueo, ahora podría ocurrir algo similar con el nuevo régimen de Impuesto a las Ganancias Simplificado contemplado en la Ley de Inocencia Fiscal II. En el Gobierno consideran que podría generar algún efecto parecido, aunque de manera más moderada.
Andrés Reschini, director de la consultora F2, señaló a Ámbito que «está bueno que esté la nueva ley, que es una flexibilización y una mejora en ese sentido». También sostuvo: «Está bueno lo técnico, pero también está el sentido común: hay que ver qué haría uno».
Reschini consideró que no está claro si los inversores «se largarían a hundir capital este año, ya sea en blanco o en negro». Para el economista, el contexto político será determinante: «Todavía no sabemos si la Argentina está debatiendo la dirección del modelo», explicó al analizar el escenario electoral, en el que todavía no hay candidaturas lanzadas formalmente.
Por su parte, el economista Iván Carrino señaló que, más allá del objetivo del ministro Luis Caputo de que los dólares salgan del letargo, «uno ve en las estadísticas del Banco Central que hay muchas compras de dólares; o sea, la gente está haciendo lo contrario: más que desahorrar, compra dólares porque tal vez los ve baratos también».
Carrino agregó: «Me parece que no va a ser tan sencillo que todo eso vuelva. Cuando te quemaste con leche, ves la vaca y llorás. No importa cuántos cambios haya. Tal vez lo que hay que buscar es que los jóvenes de hoy, nuevas personas que ingresan al mercado de trabajo y no tienen esa memoria catastrófica, inviertan en el mercado«.
En tanto, el tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, señaló que la posibilidad de que Inocencia Fiscal funcione para sacar dólares «está mezclada con otros temas que no son tributarios».
En ese sentido, planteó las dudas que considera centrales: «¿Qué va a pasar con la próxima elección? ¿Qué pasa con la inflación? Si no gana el Gobierno, ¿van a deshacer los cambios?».
Domínguez sostuvo que la docena de cambios incorporados a la primera versión de la ley le dio mayor seguridad al sistema, aunque consideró que su utilidad debe analizarse en cada caso particular.
Según el tributarista, el régimen podría resultar útil para personas que actualmente necesiten comprar un auto o un departamento.
Los dólares en billetes y depósitos en el exterior de los argentinos alcanzaron los u$s259.305 millones en el primer trimestre de 2026, según el INDEC. Aunque el monto está cerca de máximos históricos, su participación sobre el total de activos financieros cayó del 58% al 52% desde el inicio del gobierno de Javier Milei. El nuevo régimen de Inocencia Fiscal también genera dudas sobre su impacto.
u$s259.305 millones fuera del sistema. El dólar colchón de los argentinos ya está cerca de niveles récord, como si el país hubiera decidido convertir cada colchón, caja de seguridad y escondite doméstico en una sucursal informal del Banco Central.
El dato tiene una curiosidad: hay más dólares guardados, pero pesan menos sobre el total de los activos financieros. Es como llenar el tanque de combustible y descubrir que, mientras tanto, también compraste otro auto: el número crece, pero la proporción cuenta otra historia.
Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los billetes y depósitos pasaron de u$s255.184 millones a u$s259.305 millones. En el medio hubo un blanqueo, elecciones, cambios de humor político y una economía que todavía intenta convencer a sus dólares de que pueden salir a tomar aire sin que aparezca una nueva regla en el camino.
La discusión ahora pasa por la Inocencia Fiscal II. El Gobierno espera que el nuevo régimen facilite que parte de esos dólares vuelva al circuito formal, pero los economistas consultados ponen sobre la mesa una variable bastante menos obediente que cualquier ley: la confianza.
Mientras tanto, los dólares siguen ahí. Quietos, ordenados y probablemente sin intención de participar de la próxima reunión de gabinete.