Médicos residentes de distintos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires volvieron a movilizarse este miércoles desde el Obelisco hasta el Ministerio de Salud porteño para reclamar una **recomposición salarial** y rechazar la posible fragmentación de la carrera profesional.
Según denunciaron desde el sector, **los salarios perdieron un 30 por ciento de poder adquisitivo desde 2023**, mientras que los puestos de trabajo fueron acumulando nuevas tareas. Actualmente, los residentes porteños perciben **$1.700.000 por entre 70 y 80 horas de trabajo semanales**.
“Si hacemos cuentas, por hora estamos cobrando 6250 pesos. Es una miseria. Nos estamos comparando con un kilo de yerba o tres alfajores”, señaló Donatella Perussini, residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
Reclamo por los salarios y las condiciones de trabajo
Los residentes sostienen que el deterioro salarial se produjo en paralelo con una mayor carga de tareas dentro de los hospitales. La situación, aseguran, impacta especialmente en una etapa de formación que requiere dedicación exclusiva y extensas jornadas laborales.
“Se está descargando sobre nuestras espaldas la crisis del sistema de salud”, afirmó Virginia Casal, residente de pediatría del Hospital de Niños Pedro Elizalde.
La profesional agregó: “No solo garantizamos la atención médica, sino que en la medida en que no se abren cargos de planta terminamos haciendo trabajos que no forman parte de nuestra labor, como tareas administrativas o de cuidado”.
Perussini también señaló que las características de la residencia dificultan complementar los ingresos con otra actividad laboral. “Cuando uno empieza la residencia tiene dedicación exclusiva y los horarios que hacemos no permiten tener otro tipo de trabajo por más que quieras”, explicó.
El rechazo a la fragmentación de la carrera profesional
Además del reclamo salarial, uno de los principales puntos de la movilización fue el rechazo a la **fragmentación de la carrera profesional**. Los residentes advierten que una eventual división modificaría el esquema actual de negociación de salarios y condiciones laborales.
La movilización fue convocada por el colectivo Asamblea CABA. Al llegar al Ministerio de Salud, cuatro delegados ingresaron al edificio para entregar una carta firmada por representantes de **25 de los 33 hospitales y centros de salud porteños**.
“El propósito de la movilización fue entregar la carta personalmente. La habíamos presentado el 10 de septiembre a través de las vías formales y no obtuvimos respuesta”, explicó Perussini.
En el documento, los profesionales también plantearon su rechazo a la fragmentación de la carrera profesional, que actualmente agrupa a los residentes de distintas especialidades bajo un mismo esquema.
“Todos cobramos lo mismo y debatimos la misma paritaria porque estamos englobados en la Ley de la carrera profesional”, explicó Casal.
La residente sostuvo además: “La Ciudad y algunos gremios como la Asociación de Médicos Municipales tienen intención de fragmentar esa carrera y entonces cada sector debería discutir su salario por separado”.
Médicos residentes de hospitales porteños volvieron a marchar desde el Obelisco hasta el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires para reclamar una recomposición salarial y rechazar la fragmentación de la carrera profesional. Según denunciaron, desde 2023 sus salarios perdieron un 30 por ciento de poder adquisitivo y actualmente perciben $1.700.000 por jornadas de entre 70 y 80 horas semanales.
$1.700.000 por mes y jornadas de 70 a 80 horas semanales. La cuenta de los residentes porteños tiene una particularidad: cuando dividen el salario por las horas trabajadas, la medicina de alta exigencia empieza a competir con la góndola del supermercado.
Por eso volvieron a marchar desde el Obelisco hasta el Ministerio de Salud de la Ciudad. Reclaman una recomposición salarial, pero también rechazan que la carrera profesional pueda fragmentarse en distintos compartimentos, como si después de años de formación cada especialidad pudiera pasar por una ventanilla diferente a negociar cuánto vale su trabajo.
Desde 2023, aseguran, sus ingresos perdieron un 30 por ciento de poder adquisitivo. Mientras tanto, las tareas se multiplicaron y la falta de cargos de planta terminó empujando sobre los residentes funciones administrativas y de cuidado que, según denuncian, no forman parte de su labor.
La escena tiene algo de trámite argentino llevado al extremo: estudiás años para atender pacientes y, cuando faltan estructuras permanentes, también aparece la posibilidad de que termines resolviendo papeles, organización y tareas de cuidado. Todo con una jornada que deja poco margen para conseguir otro trabajo y con un salario que, según el cálculo de los propios residentes, equivale a $6250 por hora.
El reclamo llegó nuevamente al Ministerio de Salud con una carta respaldada por representantes de hospitales y centros de salud porteños. La discusión ya no pasa solamente por cuánto cobra un residente, sino por qué lugar ocupa dentro de un sistema sanitario que necesita médicos formados mientras les pide que sostengan cada vez más funciones.
La residencia tiene guardias, formación y atención médica. El sueldo, por ahora, también incluye una clase intensiva de economía doméstica.