Electrolux Group anunció el cierre definitivo de su planta de Rosario a partir del 26 de septiembre, una decisión que marcará el final de la fabricación local de productos de la compañía y afectará a una instalación donde trabajan alrededor de 180 operarios.
La medida se enmarca en una revisión estratégica de las operaciones de la empresa en Argentina. A partir de esta reorganización, Electrolux adoptará un modelo de abastecimiento respaldado por su red global de producción y continuará comercializando en el país productos de las marcas Electrolux y Gafa mediante importaciones.
Según informó la compañía, la decisión forma parte de un plan orientado a mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad de sus operaciones a nivel internacional.
Qué pasará con los trabajadores
Uno de los principales impactos del cierre estará concentrado en el personal de la planta rosarina. La compañía señaló que llevará adelante el proceso “con responsabilidad, respeto y cumpliendo plenamente con las obligaciones establecidas por la legislación vigente y brindando el acompañamiento correspondiente durante la transición”.
Electrolux cuenta con alrededor de 300 empleados en Argentina y, de acuerdo con la información difundida, se analiza una reducción de aproximadamente 100 puestos de trabajo vinculados a la planta de Rosario.
La empresa sostuvo que es consciente del impacto que tendrá la decisión sobre las personas involucradas y aseguró que implementará las medidas correspondientes durante la etapa de transición.
Caída del consumo y transformación del mercado
El anuncio se produce en un escenario de retracción del mercado de tecnología y electrodomésticos. Según datos de NielsenIQ, el segmento de Tecnología y Durables registró una caída cercana al 3% en volumen durante el primer semestre de 2026.
Electrolux indicó que la determinación también está vinculada con la evolución de las dinámicas globales del mercado y la transformación de los modelos operativos de la industria. El objetivo señalado por la empresa es garantizar la sostenibilidad de sus operaciones a largo plazo.
A pesar del cierre industrial, la compañía continuará operando comercialmente en Argentina. Los consumidores, según aseguró la firma, mantendrán el acceso a garantía oficial, servicio técnico especializado y repuestos correspondientes a las marcas Electrolux y Gafa.
Una reestructuración que comenzó meses atrás
El cierre anunciado constituye la etapa más reciente de un proceso de reestructuración que ya había tenido señales durante 2026. En marzo, la empresa lanzó un programa de retiros voluntarios destinado a 100 trabajadores de la planta rosarina.
Según datos gremiales, más de 130 operarios se habían anotado antes de que finalizara el plazo de adhesión. La propuesta contemplaba el pago del 100% de la indemnización calculada bajo el esquema anterior a la reforma laboral y otros tres salarios como incentivo para quienes aceptaran desvincularse.
De acuerdo con fuentes del sector, en aquel momento la fábrica funcionaba al 50% de su capacidad productiva como consecuencia de la caída en la demanda de electrodomésticos.
Los antecedentes se remontan a octubre de 2025, cuando Electrolux implementó suspensiones rotativas para unos 400 trabajadores debido a la baja en las ventas, la reducción de la producción y la acumulación de stock.
En mayo de 2026, además, Frimetal, la firma que ensamblaba heladeras para Electrolux en Rosario, anunció el final de esa actividad. Con el cierre definitivo de la planta desde el 26 de septiembre, la presencia de la compañía en Argentina quedará enfocada principalmente en la comercialización e importación de productos terminados.
Electrolux Group cerrará definitivamente desde el 26 de septiembre su planta de Rosario, donde trabajan alrededor de 180 operarios, y dejará de fabricar productos en Argentina. La compañía reorganizará su operación bajo un esquema basado en importaciones y mantendrá la comercialización de Electrolux y Gafa, en medio de una caída del consumo y una reestructuración iniciada meses atrás.
Electrolux baja la persiana de su planta de Rosario y la fabricación argentina se queda sin enchufe. Desde el 26 de septiembre, la compañía dejará de producir en el país y alrededor de 180 operarios quedan alcanzados por una decisión que transforma una fábrica en un capítulo cerrado de la estrategia empresarial.
La nueva receta es bastante más sencilla: los electrodomésticos seguirán llegando a las casas argentinas, pero ahora vendrán de la red global de producción. Es decir, Electrolux y Gafa continúan en las góndolas; lo que deja de estar es la fábrica local, una adaptación industrial parecida a resolver una mudanza conservando el cartel de la puerta.
La empresa explicó que busca mejorar la eficiencia, fortalecer la competitividad y garantizar la sostenibilidad de la operación a largo plazo. El diccionario corporativo hizo su trabajo: donde antes había líneas de producción, ahora habrá una estrategia de abastecimiento internacional con suficientes palabras como para llenar el manual de una heladera.
El cierre tampoco cayó del cielo. En marzo hubo un programa de retiros voluntarios para 100 trabajadores, más de 130 operarios se anotaron según datos gremiales y la fábrica funcionaba entonces al 50% de su capacidad productiva. En octubre de 2025 ya se habían aplicado suspensiones rotativas a unos 400 trabajadores por menores ventas, reducción de la producción y acumulación de stock.
Ahora la compañía asegura que mantendrá en Argentina la garantía oficial, el servicio técnico especializado y los repuestos. La marca permanece, los productos permanecen y la atención permanece. La fábrica, en cambio, encontró el único programa que no figura en el panel de ningún electrodoméstico: apagado definitivo.