El riesgo país argentino superó este viernes los 600 puntos básicos por primera vez desde abril, mientras el dólar oficial minorista volvió a subir y alcanzó los $1545, su mayor valor nominal en lo que va del año.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 33 unidades en la jornada, equivalente a un 5,7%, y se ubicó en 611 puntos básicos. La suba estuvo acompañada por un nuevo retroceso de los bonos soberanos argentinos: los títulos bajo legislación local cayeron hasta 1,5%, mientras que los Globales registraron bajas de hasta 2,9%.
Javier Giordano, economista de CFA, señaló a través de su cuenta de X que los bonos argentinos “continúan la mala racha” y cierran “una semana para el olvido”, período en el que acumularon una caída del 3,6%.
El especialista vinculó parte del deterioro con un “contexto internacional desfavorable” para los mercados emergentes. El fondo de mercados emergentes EMB retrocedía 0,3% durante la jornada y acumulaba una baja del 1,6% semanal, mientras que la tasa del Tesoro de Estados Unidos a diez años se ubicaba en 5,22%.
El riesgo país acumuló casi 100 puntos en septiembre
En lo que va de septiembre, el riesgo país acumuló una suba de 99 unidades, equivalente a un 19,3%, y regresó a niveles que no se observaban desde hacía seis meses. El 6 de abril había cerrado también en 611 puntos básicos.
Abril había sido la última ocasión en que el indicador se ubicó por encima de los 600 puntos. Posteriormente, y después de las mejoras en la calificación de la deuda soberana argentina por parte de las principales agencias, el índice comenzó a comprimirse hasta tocar los 402 puntos a mediados de julio, el mínimo registrado durante la gestión de Javier Milei.
Sin embargo, durante agosto y septiembre esa tendencia comenzó a revertirse. El riesgo país quedó así unas 40 unidades por encima del nivel con el que había comenzado el año, una diferencia cercana al 7%.
Fernando Marull, economista de FMyA, sostuvo que la tendencia alcista iniciada dos meses atrás responde a una combinación de factores internos y externos, aunque señaló que los elementos locales tienen una incidencia algo mayor. “Con un contexto global más difícil, menos compras de reservas, cierre de la emisión internacional y el riesgo electoral, el programa financiero 2027 se pone en duda”, determinó el analista.
Durante agosto, la deuda argentina comenzó a desacoplarse de otros mercados por factores domésticos. Entre ellos aparecieron los datos negativos de actividad, el deterioro registrado en las encuestas y el estancamiento de la imagen del Gobierno, elementos que llevaron al mercado a revisar sus expectativas sobre el escenario político futuro.
En septiembre, además, comenzó a cobrar mayor relevancia el escenario internacional, particularmente a partir de la suba de las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras, consideró que “probablemente tanto los factores internos como los externos estén influyendo”. Agregó que, pese a las noticias negativas conocidas en el ámbito local sobre actividad económica y pobreza, es “muy difícil escapar del contexto internacional de tasas al alza y fortaleza del dólar”.
El especialista señaló además que la Argentina enfrenta un “problema adicional” frente a otros países de la región porque parte de un “riesgo país relativamente alto”, por lo que un escenario internacional adverso genera un impacto mayor.
Las acciones argentinas también operaron en baja
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraron mayormente pérdidas, pese al desempeño de los principales índices estadounidenses. Entre los ADRs, Banco Macro retrocedió 2,9%, Transportadora de Gas del Sur cayó 2,6% y Edenor perdió 2,5%. En sentido contrario, Corporación América avanzó 1,6% y Loma Negra ganó 1,1%.
En el mercado local, el Merval cayó por quinta rueda consecutiva y operó en 2.898.893 unidades, con una baja del 1,4%. Medido al dólar contado con liquidación, equivalía a US$1787, con un retroceso del 1,2%.
Entre las principales bajas se encontraban Edenor, con una pérdida del 3%; Bolsas y Mercados Argentinos, con un descenso del 2,5%; y Transportadora de Gas del Sur, con una caída del 2,4%. Loma Negra, en cambio, avanzó 1,5%.
El dólar oficial alcanzó un nuevo máximo nominal del año
El dólar oficial minorista se ofrecía este viernes en las pizarras del Banco Nación a $1545, unos $5 por encima del cierre anterior, equivalente a una suba diaria del 0,3%.
Después de mantenerse sin cambios desde el 16 de septiembre, la cotización acumuló $10 de aumento en dos jornadas y alcanzó su mayor valor nominal del año. El promedio entre entidades financieras era de $1543,02, según el relevamiento diario del Banco Central.
El dólar tarjeta, utilizado como referencia para determinados consumos realizados en moneda extranjera en el exterior y calculado a partir del tipo de cambio minorista, avanzó hasta los $2008,50. De esta manera, se mantuvo por encima de la barrera de los $2000.
El tipo de cambio mayorista también alcanzó un nuevo máximo nominal anual. Subió $4,50, equivalente a 0,3%, y operó a $1524. Aun así, se mantenía alrededor de un 25% por debajo del techo de la banda cambiaria, establecido para la jornada en $1912,76.
El dólar MEP aumentó $6,89, un 0,4%, y se ubicó en $1550,68. El contado con liquidación cotizaba a $1619,85, con una variación positiva del 0,5% respecto de su valor de apertura.
Gustavo Quintana, operador de cambio, explicó que la cercanía del cierre mensual suele generar mayor demanda de cobertura. “habitualmente hay más demanda por cobertura por cierre de posiciones”. También mencionó el impacto de vencimientos de deuda y agregó: “Seguramente sigue influyendo algo el fixing de títulos vinculados al dólar”.
A esos factores se suman las expectativas vinculadas con el escenario electoral y las condiciones internacionales. “Todos los fines de mes viene sucediendo algo parecido, en esta oportunidad partiendo de un piso más alto”, observó.
El riesgo país argentino subió este viernes 25 de septiembre hasta los 611 puntos básicos, el nivel más alto desde abril, mientras el dólar oficial minorista alcanzó los $1545 y marcó un nuevo máximo nominal del año. La presión responde a la caída de los bonos soberanos, factores locales y un escenario internacional adverso para los mercados emergentes.
611 puntos de riesgo país y un dólar oficial a $1545. Septiembre decidió despedirse poniendo los indicadores financieros en modo tablero de auto con todas las luces encendidas al mismo tiempo.
El riesgo país sumó casi 100 puntos en el mes y volvió a cruzar la frontera de los 600, esa línea que el mercado mira con la misma tranquilidad con la que uno observa cómo la aguja del combustible entra en reserva en plena ruta. Los bonos argentinos acompañaron el clima con otra jornada negativa y una semana que, según los propios analistas, quedó catalogada como “una semana para el olvido”.
La explicación tiene componentes locales y externos. Afuera, las tasas estadounidenses siguen presionando a los emergentes; adentro, aparecen las dudas sobre reservas, financiamiento, actividad económica y escenario electoral. Una combinación que convierte cada rueda financiera en una especie de trámite estatal sin turno previo: nadie sabe exactamente cuánto va a durar, pero todos sospechan que será más de lo deseado.
El dólar tampoco quiso quedar afuera de la reunión. El minorista del Banco Nación llegó a $1545, sumó $10 en apenas dos jornadas y alcanzó su mayor valor nominal del año. El dólar tarjeta, por su parte, se consolidó por encima de los $2000, porque evidentemente pagar una compra en moneda extranjera también necesitaba su propia categoría de deporte extremo.
Mientras tanto, acciones argentinas y bonos cerraron otra rueda en rojo, con el mercado tratando de determinar cuánto pesa cada ingrediente: tasas internacionales, expectativas electorales, vencimientos, demanda de cobertura y señales de la economía doméstica. El menú financiero tiene de todo. Lo único que no ofrece es precio fijo.